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sábado, septiembre 26, 2020
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    Vecinos en alerta: grupos de chat y cámaras para mantener la seguridad

    Abonan alrededor de $ 300 por mes y tienen acceso a través del celular a las imágenes en directo de lo que sucede en su cuadra. También arman grupos de whatsapp y se dan aviso ante cualquier sospecha.

     

    Las nuevas tecnologías hacen que estemos cada día más comunicados. A través del whatsappy las llamadas del celular es posible la comunicación instantánea desde cualquier lugar y a cualquier hora.

    Eso es un gran aporte para los vecinos preocupados por la seguridad de su barrio. A través de grupos de whatsappy haciendo uso de lo más avanzado (cámaras, alarmas, botones antipánico) se organizan para estar alertas en caso de cualquier amenaza o hecho delictivo.

    Ya es habitual ver en los postes de luz de cualquier calle paranaense carteles con la leyenda: “Alerta, vecinos organizados con aviso directo a la policía” y el conocido logo de la empresa de mensajería.

    La Policía participa también de esos grupos con comunicación directa y la participación de los jefes de comisaría o autoridades departamentales.

    Cámaras

    “En los barrios Los Cedros, Los Robles, calle Balbín y otras zonas de la vecinal, los vecinos tienen grupos de whatsapp”, contó a EL DIARIO Pablo Tobare, de la vecinal de Avenida de Las Américas. A través de esos grupos, dan aviso de cualquier hecho irregular o situación sospechosa para alertar al resto.

    Pero también se da el caso de quienes complementan esos sistemas con cámaras de seguridad: “En el Barrio 188 Viviendas hay cámaras de seguridad contratadas por los vecinos —continúa Tobare—. Los vecinos están pagando alrededor 300 pesos por ese servicio. Son alrededor de 40 cámaras en el barrio. Al vecino que se suma se le da un código para una aplicación y tiene acceso a todas las cámaras del barrio en tiempo real”.

    Destacó el vecinalista que en otros barrios de la vecinal están analizando también la colocación de cámaras. En otros, los vecinos se unen para pagar a serenos que recorren el barrio durante la noche.

    “Desde el momento que se pusieron las cámaras en el barrio se ha notado un cambio bastante importante. Creo que cuando la gente que quiere delinquir ve que hay cámaras se van. Claro que aún con cámaras han ocurrido robos, pero mucho menos que antes”, aseveró.

    Ameghino

    En la zona de calle Ameghino (entre Urquiza y España), los vecinos resolvieron también colocar cámaras de seguridad en la vía pública. Se optó por esa medida luego de una seguidilla de hechos de inseguridad y de temores varios.

    “Es un sistema de cámaras y de alarmas”, manifestó a esta Hoja Vanesa, una vecina de la cuadra.

    “La alarma funciona con un control remoto. Tiene dos bocinas. Una dura 3 segundos que funciona como botón antipánico y otra que es más larga que solamente se apaga si alguien la desactiva desde el control. Sirve para avisar si alguien se asusta o ve un movimiento raro”, precisó.

    La instalación de ese sistema de seguridad es reciente, por eso todavía es difícil realizar una evaluación de los resultados.

    “Todavía no ha hecho un uso intensivo porque es muy reciente. Sí el tema de las cámaras que funciona muy bien. Tienen muy buena calidad. Tiene una aplicación y se puede ver a través del celular desde cualquier lugar en el que se esté. Son seis cámaras puestas en la cuadra y la alarma es un anexo. Si alguien activa el control porque le quisieron robar o vio algo raro, la gente puede mirar por la cámara y alertar al 911. La alarma es opcional. La mayoría paga por el servicio de las cámaras. El abono mensual que estamos pagando es una cuota de $ 250. Somos alrededor de 27 vecinos. Cubre Ameghino, entre España y Urquiza, y España al 800”, resaltó.

    Robos

    En cuanto a los motivos que los llevaron a recurrir a esas medidas de seguridad, Vanesa los describió así: “Diciembre fue un mes bastante agitado en el tema de inseguridad en la cuadra. Si bien es un barrio que tiene períodos en los que ocurren más hechos, con robos, o rompen un vidrio, después se calma por un tiempo. Pero diciembre fue más complicado. Todos los días te enterabas de algo: que a alguien le quisieron robar una mochila a la tarde o algo así. A dos vecinos míos les robaron dos veces, a otro le robaron billetera y una TV. Nos empezamos a asustar. La idea surgió cuando en  una casa llegaron de visitas unos amigos y cuando iban a tocar el timbre vinieron dos y les robaron todo a mano armada. Entonces nos enteramos que en otros barrios estaban instalando cámaras y alarmas. Conseguimos el contacto y empezamos a hablar con los vecinos. La mayoría dijo que sí. De mi cuadra, un 90% abona la cuota porque entendieron que es un sistema de seguridad para todos. Algunos de los que dijeron que no es porque tienen un sistema de cámaras en sus casas. Pero la reacción de los vecinos fue muy buena”, aseguró.

    Chat

    Paralelamente a las cámaras y las alarmas vecinales, también conformaron un grupo de whatsapp entre quienes tienen la aplicación de las cámaras para que la comunicación sea más eficaz.

    “Cualquier cosa que vemos nos comunicamos y luego llamamos al 911”, dijo luego.

    Si bien aclaró que no hubo consultas previas con la Policía, señaló que las autoridades tomaron de buen agrado la noticia de las cámaras: “No hablamos previamente pero cuando estábamos instalando las cámaras paró un patrullero y nos preguntaron si las cámaras ya estaban funcionando. Les mostramos las cámaras y nos dijeron que iba a ser una gran ayuda para ellos y un complemento”.

    “Debe integrar los grupos gente de confianza”

    El subjefe de la Departamental Paraná de la Policía, comisario Raúl Menescardi, resaltó el trabajo que la fuerza realiza a diario con las vecinales a través de un área específica.

    “Se hacen reuniones en las distintas vecinales y de ahí surgen los grupos de whatsapp”, afirmó.

    Es que aclaró que para que esos grupos sean efectivos es necesario elegir quiénes los integran: “La idea es que integren los grupos gente de confianza, que colabore y que tenga buenas intenciones. Nos ha pasado que se ha tenido que dejar sin efecto grupos de whatsapp porque hay gente que ingresa con otros propósitos”, advirtió.

    Es que el objetivo de los grupos es que circule información sobre lo que sucede en el barrio a fin de poder prevenir delitos. Sin embargo, no siempre sucede así: “Pueden servir para desinformar o mal informar. Por eso la idea es que en el grupo de whatsappestén los vecinos que sean de confianza, para que esos datos que se le dan a la Policía no se den a publicidad o se entere gente que no debe enterarse de esa cuestión. Y si nosotros queremos actuar ya se sabe y llegamos tarde”, remarcó.

    Menescardi recordó que hace varios años, cuando todavía no existían los servicios de mensajería instantánea por celular ni el sistema 911, se creó el programa Vecino Alerta.

    “Un vecino tenía un número de seguridad y llamaba al Comando y daba ese número antes de pasar la información, así se sabía que era de confianza. Ahora es más fácil con el Whatsapp”, destacó.

    Consultado sobre la instalación de cámaras, respondió: “En algunos barrios se han colocado cámaras privadas pero eso es una decisión de los vecinos. Con esa aplicación, cada vecino tiene acceso a las cámaras, aunque no esté en la ciudad puede ver toda la cuadra de su casa. Pero ha sido adquirido con el dinero de ellos, de los vecinos”.

    Por otra parte, el subjefe policial destacó que a partir de los controles de motocicletas que se realizan en la ciudad y la habilitación para que la Policía de Entre Ríos realice retención de esos vehículos los delitos han disminuido considerablemente.

    “En comparación a 2010, actualmente suceden la mitad de los hechos que ocurrían entonces. Por ejemplo: había cuatro o cinco robos de motos por día por cada comisaría. Hoy no llega ni siquiera al 50% de esa cantidad. Igual sucede con los arrebatos. Tuvo mucha implicancia en mejorar esto cuando el Gobernador nos dio por decreto participación y facultad para proceder a la retención de motos. A partir de entonces bajó el número de arrebatos. Ahora hay arrebatos pero no en la cantidad que sucedían antes de esa fecha. Ese decreto significó mucho para que disminuyera el delito”, aseveró.

    Según Menescardi se nota claramente que cuando se dejan de realizar operativos de control y retención de motos comienza a crecer el número de arrebatos.

    “Se retienen 20 motos por día, en promedio, pero cuando se bajan a 5 o 6 es cuando se incrementan los arrebatos, los robos”, calculó.

    Así, resaltó que los operativos de control en la ciudad “rinden mejores resultados que los recorridos, durante lapsos de 30 o 40 minutos y cambiando continuamente el lugar. El que anda delinquiendo tiene las 24 horas y da vueltas buscando dónde no está el personal policial. Por eso hay que ir corriéndose. Hay veces que se dice: se liberó la zona, y no es así. Es que no les queremos mostrar dónde estamos porque obviamente no van a robar si saben que estamos ahí”.

     

     

     

     

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