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martes, febrero 25, 2020
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    Concluye la primera etapa de la restauración de la Catedral

    La primera parte de restauración de acceso al atrio de la Catedral de Paraná presenta importantísimos avances y se estaría concluyendo en los próximos días con la recuperación de molduras, trabajos de pintura y colocación de la malla de protección anti-pájaros.

     

    REDACCIÓN EL DIARIO

    coordinacion@eldiario.com.ar

     

    Según indicaron ingenieros y allegados al templo, es la primera vez en su historia que se hace una intervención de esta magnitud con reemplazo y reposición de partreemples faltantes. El ingeniero Raúl Cerini visitó EL DIARIO para brindar mayores detalles sobre el avance de la obra.

    “Llevamos más de 500 molduras intervenidas y reemplazadas en todo lo que es la parte de capiteles (conclusión de las columnas) y el frontis (parte inferior al capitel)”. Por otra parte, se adelantó que en los próximos 20 días aproximadamente concluirán todos los trabajos en esta primera etapa que incluye toda la parte central de ingreso a la catedral (frontis, contrafrente y el atrio central).

    –¿Cuáles fueron los trabajos más complejos en esta primera parte?

    –Realmente, los trabajos que se debieron realizar fueron muchos más de los que esperábamos, hicimos algunos test previos para tratar de acceder a las partes dañadas, pero lo que ha llevado muchísimo tiempo y que demandó mucho trabajo fueron las molduras del templo.

     

    DAÑOS

    “En esta primera etapa se restauraron distintas partes que estaban muy dañadas y se repusieron otras que estaban ausentes en muchos casos. Nos encontramos con muchas piezas ausentes que se fueron cayendo a lo largo del tiempo, lo que hizo que se busquen molduras originales, se hagan los moldes y se vuelvan a aplicar con el mismo formato”, explicó Raúl Cerini, uno de los arquitectos que integra el Equipo Técnico de Asesoramiento.

    A simple vista, quien pasaba por el frente de la catedral podía ver el deterioro y bloques que se encontraban muy dañados, con peligro de derrumbe en varios casos. Acceder a la restauración de la parte más dañada de la Catedral (el frontis) no ha sido para nada fácil, tanto para los ingenieros como así también para las empresas que llevan adelante la obra.

     

    “Estos trabajos eran necesarios porque trascendían lo estético”, destacó Raúl Cerini a EL DIARIO. FOTOS: Sergio Ruiz

     

    FECHAS

    Se estima que los trabajos en esta primera etapa estarán finalizando a principios de febrero y la prioridad es restaurar toda la parte central del templo que según indicó Cerini a EL DIARIO era la meta más urgente para poder de alguna forma solucionar el acceso, teniendo en cuenta la importante cantidad de personas que ingresan a diario al lugar. “La primera parte de restauración va acompañada de toda la obra de protección anti-pájaros, para que las aves puedan reubicarse en otros lugares, teniendo en cuenta que dificultaba el ingreso en el frente por la presencia de palomas y golondrinas que son estacionales y demandaba una limpieza permanente”, precisó el profesional entrevistado.

    En el comienzo de la restauración se puede ver como las aves seguían ocupando sus espacios habituales en el ingreso a la catedral, por lo cual desde la comisión se debió contratar a una empresa especialista en la colocación de las mallas de protección anti-pájaros para que las aves se puedan reubicar en otro lugar y no vuelvan a ensuciar los trabajos de pintura que se están realizando.

    –¿Tienen pensado continuar en una segunda parte?

    –Por razones económicas hasta aquí llegamos y en los próximos 20 días estaríamos concluyendo esta primera etapa que era resolver los problemas más urgentes en donde había fisuras importantes y daños que estamos interviniendo y agregando refuerzos estructurales para solucionar esos problemas.

    Manuel Mina fue uno de los especialistas consultados a la hora de buscar asesoramiento para solucionar los problemas de fisuras y desprendimientos. Encontramos en todas estas intervenciones que existían arreglos antiguos pero que habían fallado, o sea se ven que estas fisuras, en particular en el frente ya existían de antaño y hubo varias intervenciones anteriores que no habían tenido los resultados esperados.

     

    Se debió contratar a una empresa especialista en la colocación de las mallas de protección anti-pájaros.

     

    Próxima etapa

    La idea principal que se planifica en una segunda parte es poder restaurar las dos torres laterales en su totalidad, pero primero se debe reunir el presupuesto necesario para los trabajos. Cabe destacar que este tipo de trabajos en un edificio con tanta altura demanda de un soporte de andamios que tienen un valor muy elevado para su colocación, además de todas las medidas correspondientes para los operarios en cuanto a higiene y seguridad.

    En diálogo con EL DIARIO, el Arq. Raúl Cerini destacó que en esta primera parte los fondos en mayor porcentaje fueron propios del Arzobispado, además de donaciones que se recibieron por parte de los fieles. “La obra ha sido compleja, hemos encontrado muchas dificultades, pero se fue solucionando con el aporte de todos. Queremos preservar todo lo que es el frente no sólo por la estética sino por la seguridad de la gente que ingresa al templo”, finalizó Cerini.

     

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