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jueves, septiembre 24, 2020
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    Vecinos recuperan ramales ferroviarios con fines turísticos y patrimoniales

    Un grupo de vecinos de la ciudad de Villa Elisa y de la región trabajan de manera voluntaria en el rescate de los ramales ferroviarios con fines patrimoniales y turísticos. Se trata del ramal identificado como U7 de la línea General Urquiza, en un trayecto de unos 40 kilómetros, paralelo a la autovía nacional 14.

     

    El tramo ubicado en el departamento atraviesa paisajes de gran atractivo, entre lomadas, arroyos, puentes con historia, humedales, variada flora y fauna en su recorrido, mostrando además la diversidad de la producción de esta región entrerriana. El mismo comienza en el kilómetro 3 de la ruta nacional 130 y se extiende hasta el acceso a Ubajay, cuyo trayecto planean reinaugurar con una caravana de zorras, provenientes de distintas partes de la provincia, de quienes se encuentran emprendiendo iniciativas similares, publicó El Entre Ríos.

    Este equipo de trabajo está integrado por unos 14 hombres y el interés que los motivó es fundamentalmente la reactivación del ramal con fines turísticos, considerando el gran caudal de visitantes que arriban cotidianamente a la Microrregión Tierra de Palmares. El trayecto se emplaza en torno al Parque Nacional El Palmar, el Refugio de Vida Silvestre La Aurora del Palmar y el Sitio Ramsar Palmar Yatay.

    Los propósitos que guían a este grupo de personas están vinculados a la conservación del ramal y los bienes patrimoniales ferroviarios, diversificar la oferta turística y recreativa de la región y aumentar los volúmenes de arribo a la misma, como así también generar nuevas fuentes de trabajo y productos turísticos conexos, en un marco sustentable y respetuoso del entorno natural.

    INICIATIVA

    “Todo surge tras el llamado de Rafael Pirolla, presidente del Ferroclub Central Entrerriano, para reactivar el ramal Villa Elisa-Caseros, con la idea de que el Tren Histórico volviera al Palacio San José, que estuvimos involucradas varias personas durante largo tiempo”, indicó a El Entre Ríos Hernán Bel, el principal promotor de esta misión.

    “Iba mucho a los arroyos que están para el lado que estuvimos limpiando, generalmente los sábados o domingos de tarde, donde me paraba sobre la vía y me preguntaba qué se podía hacer para recuperarla y llegar algún día desde Villa Elisa, aunque sea en una zorra”, agrega luego.

    “La primera vez que fui recorrí todo el tramo caminando, desde la ruta 130 hasta el puente del arroyo Mármol, que era mi idea en principio llegar hasta ahí, un proyecto bastante grande para hacerlo sólo porque era un tramo de 9 kilómetros”, cuenta sobre los inicios de esta iniciativa.

    “Comencé yendo sólo un par de sábados a la tarde, durante cuatro o cinco fines de semana, hasta que algunos muchachos de los que trabajaban en el ferroclub se enteraron de la idea y se acercaron a ver, hasta que a medida que avanzábamos se iban sumando cada vez más”, destaca.

    TAREAS

    Bel explicó que primero se empezó s a limpiar con una motoguadaña, una desmalezadora y palas hasta arribar al Mármol. “Pusimos ese primer destino para motivarnos a llegar a un lugar concreto y no sentir que íbamos solo al monte”, indica Bel que trabajó codo a codo con Miguel Vuagniaux, uno de sus compañeros de aventura.

    Indicó que fueron a trabajar prácticamente todos los sábados de un año, un rato o el día completo. Había árboles de todo tipo y tamaño encima de la vía, porque hace más de 20 años que no se utiliza. Incluso, formamos un túnel verde sobre de unos 200 metros seguidos de árboles, que es como pasear en plena selva, hasta con curvas, que quedó espectacular. Fue todo a pulmón y con recursos propios”, aseguran, y agregan:

    “Trabajamos con motosierras, guadañas y una motovía que fabricamos nosotros, un chasis, con cuatro rueditas y una moto 110 con la rueda de atrás apoyada sobre el riel”.

    Detalló que en algunos tramos faltaban rieles y durmientes o estaban rotos y tapados hasta con un metro de tierra, y había que ponerse a buscar la vía. También se toparon con un puente prácticamente tumbado, que se pudo levantar y alinear para que quede transitable.

    También pusieron en condiciones una zorra que estaba en desuso en el ferroclub para engancharle una desmalezadora, que corta pasto a medida que va avanzando.

     

    El recorrido y su encanto

    “Iniciando el paseo, primero nos encontramos con lo que era Estación Liebig, la casa del jefe con el andén y el tanque de agua intactos. A unos 5 kilómetros el arroyo Caraballo, con agua de vertientes, mucha arena y un puente muy lindo. El siguiente es el Mármol, con paisaje y arenal espectaculares. Siguiendo está Estación Juan Jorge, que está ocupada, muy linda, de piedra original al igual que las de San José y Ubajay. Después, el puente Sarandí y otro que funciona tipo balneario. Una cantera y luego el arroyo Pos Pos, con un puente y un arenal hermoso. De ahí, Estación Leguizamón en Berduc, que también está ocupada. Y, a partir de ahí, una parte muy linda que va desde El Palmar hasta Ubajay”, describen sus mentores ante El Entre Ríos.

    Respecto a flora y fauna, en los diferentes tramos del recorrido “hay zorros, mulitas, liebres, lagartos y, en aves, lo que quieras, porque lo que tiene de particular es mucha naturaleza y poca intervención del hombre. A veces no vemos ni valoramos algunas cosas que tenemos tan cerca”.

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