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lunes, enero 27, 2020
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    Devotos celebraron al Gauchito Gil en Paraná

    Agradecer y pedir por salud, comida, una casa y trabajo son parte de un listado que entre rezos y oraciones llevaron adelante cientos de fieles en el santuario ubicado en uno de los accesos a la ciudad.

     

    En el predio ubicado en la zona del Acceso Norte, muchos devotos del Gauchito Gil de Paraná y alrededores se reunieron ayer para recordarlo.

    Con música de chamamé, asados al aire libre y mateadas, ofrecieron plegarias, ruegos y agradecimientos para el santo popular, como cada 8 de enero.

    En esta fecha se recuerda el aniversario del fallecimiento de Antonio Mamerto Gil Núñez, asesinado en 1878 cerca de Mercedes, Corrientes.

    «Es una figura religiosa muy milagrosa, él cumple todo: trabajo, salud, amor, casa, auto», dijo Juan, uno de sus fieles seguidores.

    Los devotos de Gil llegaron desde muy temprano para prender velas, agradecer, pedir y otorgarle ofrendas al Gauchito Gil, y se esperaba que hasta la noche de ayer pasara por allí mucha gente más.

    «Él no robaba para los pobres, se enamoró de la viuda de un comandante que era millonaria y sus hermanos no la dejaban estar con un peón o trabajador rural como él, por eso fue muy perseguido», contó uno de los fieles sobre la suerte de Gil, cuyo santuario principal está en la ciudad correntina de Mercedes, visitado por cientos de miles de devotos.

    Las versiones cuentan que al Gauchito lo mataron por desertar de la guerra civil correntina tras ser reclutado por el partido Autonomista para luchar contra el Liberal, y que pese a que se proclamó inocente, antes de ser degollado, dijo a su verdugo que volviera a su casa porque su hijo se estaba muriendo.

    «Por la sangre inocente derramada, mi sangre ante Dios concederá el primer milagro», vaticinó entonces a quien lo mató, dando lugar al «primer milagro».

    «Vinimos hoy porque no pudimos ir a Corrientes como lo hacemos hace diez años, siempre pido por mi familia y por mi hija; él me ayudó cuando mi nena nació con el cordón umbilical enroscado en el cuello y le afectó los pulmones y la cabeza», contó Marisol, de 33 años, quien homenajeó junto a la niña de 8 años al Gauchito con cigarrillos y dinero.

     

     

    La mujer, que tenía un tatuaje de la oración del Gauchito en su pierna izquierda, indicó que hace cuatro meses compraron su casa y viajaron a Corrientes para agradecerle.

    Estampitas con oraciones, velas con su figura junto a otros santos como San Expedito y San La Muerte, llaveros y pulseras, ocupaban diferentes altares junto con la figura del Gauchito rodeada de arcos y flechas, piel de vaca, facones, ofrendas de dólares, vino, cigarrillos, velas y hasta una olla con ruda e incienso en agua.

     

    «Yo conocí al Gauchito cuando tenía cuatro años, comíamos y dormíamos juntos, él siempre me ayudó y se lo agradezco porque mi vida fue muy difícil, soy huérfano desde que nací», comentó Adolfo.

    Los santuarios donde se venera al «gaucho milagroso» se envuelven con banderas rojas o se pintan del mismo color, porque fue el que caracterizó al Partido Autonomista en Corrientes.

    «El amigo que nunca falla» y «Todo dinero que colabore, vuelve aquí multiplicado 70 veces, amén, gracias», eran algunas de las frases que colgaban en carteles del santuario.

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