Juez evaluó que en brutal ataque corrió peligro la vida de un joven

207
Carrizo dialoga con su abogado. Este jueves se supo que el acusado intentó quitarse la vida dos veces en las últimas horas.

El hecho se conoció por un video de las cámaras de seguridad del local. Ocurrió el 24 a las 4.30. Este jueves  se supo que el imputado atentó contra sí mismo en dos ocasiones. Fue derivado al Hospital de Salud Mental y regresó a Alcaidía de Tribunales. Hacía un mes y medio que había recuperado la libertad tras estar preso por un incidente con arma blanca.

Redacción El Diario | [email protected]

Oscar Javier Ramón Carrizo intentó quitarse la vida en dos oportunidades. Fue mientras estuvo detenido en Alcaidía de Tribunales tras quedar privado de la libertad al ser considerado el principal sospechoso del brutal ataque que cobró estado público por un video que rápidamente se viralizó.

La filmación de la cámara de seguridad de una estación de servicio y el local comercial de la misma, ubicada en Almafuerte y Marangunich, captaron el momento exacto en que el ahora imputado del delito de Homicidio en ocasión de robo en grado de tentativa, arremetía sin mediar palabras contra un grupo de tres jóvenes que estaban sentados a una mesa bebiendo. Las imágenes son de una violencia inusitada. Carrizo atacó a Lautaro Beltzer con un arma blanca de gran porte. Por fortuna, el joven sólo recibió lesiones de carácter leve.

El juez de Garantías N°3, Eduardo Ruhl, resolvió hacer lugar al pedido de la fiscal Paola Farinó y decidió dictar la prisión preventiva por 60 días en la Unidad Penal N°1 para Carrizo. El magistrado evaluó que se configuran los riesgos procesales que señaló la fiscal, pero destacó que su decisión de basada fundamentalmente en que “la víctima tiene temor, imagino la situación por la que está pasando ante semejante hecho”, evaluando que “en  el hecho criminoso estuvo en riesgo de vida”.

En la audiencia que se realizó ayer ante el juez, la fiscal Farinó solicitó que Carrizo sea alojado por el plazo de 60 días en la Unidad N°1, con prisión preventiva hasta que se realice el debate oral y público o se acuerde una salida alternativa a través de un juicio abreviado. La defensa, a cargo de los defensores públicos, Emiliana Cozzi y Juan Carlín, se opuso a la medida y solicitaron que sea alojado en una institución de salud mental para que se vele por su seguridad y la de terceros.

Farinó explicó que por “cuestiones de desinteligencia” no se pudo formular la imputación a Carrizo, por lo que aprovechando que las audiencias son multipropósito, le leyó la imputación a Carrizo y se le informó de la posibilidad de prestar declaración de imputado. El joven, con la asistencia de su defensa, se abstuvo. La fiscal fundó su pedido respecto de la “medida de coerción más gravosa” del Código, en que se configuran los riesgos procesales de peligro de fuga y de entorpecimiento de la investigación. El primero porque Carrizo no tiene arraigo. Hace un mes y medio salió del penal tras cumplir una condena de un año y ocho meses de prisión por el delito de Lesiones graves. Actualmente vivía en la casa de una hermana. No tiene pareja ni hijos, como así tampoco trabajo. El segundo, porque la víctima dejó en claro su temor. Se supo que no quiso asistir a Fiscalía por miedo a lo que pudiese hacer el imputado ante la formulación de la denuncia.

La defensa se opuso al pedido de Fiscalía rechazando los riesgos procesales invocados. Sostuvo que la fiscal no dijo concretamente cuáles eran los riesgos. No obstante, coincidieron con la acusadora que se trató de un hecho en flagrancia –las imágenes permiten observar que apenas cometido el hecho dos policías de la División 911 que estaban en el lugar corrieron y detuvieron a Carrizo, que arrojó la billetera que tomó de la mesa de la que huyeron la víctima y sus amigos- y acudieron al informe que realizó el Cuerpo Médico Forense de Tribunales para resaltar la necesidad de que el imputado sea sometido a un tratamiento en un espacio que se especialice en salud mental, “puesto que su vida está en riesgo” como así también la de terceros.

Recaudos

Ruhl rechazó el pedido de la defensa para que Carrizo sea internado en una institución de salud mental habida cuenta que el informe del Hospital Escuela no lo consideró necesario. Sí tuvo en cuenta el pedido que realizaron para que se eleve al Servicio Penitenciario los recaudos respecto de los dos intentos de autoeliminación y de peligro para terceros.

 

 

Le dieron 60 días de prisión preventiva a Carrizo