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La odisea de viajar a Santa Fe

Continúan las largas esperas para poder abordar un micro.

No hay día ni horario en los que quienes viajan a Santa Fe no tengan que esperar al menos más de una hora, en largas colas, antes de poder abordar un colectivo.

 

Tensión y discusiones en la cola

En la mañana de ayer, lunes 1º de octubre, Verónica llegó con tiempo a la Terminal de Ómnibus ya que a las 8 debía estar cursando en la Universidad Nacional del Litoral. A las 6 se puso en el último lugar de la larga fila que se extendía por todas las galería. Eran las 8 y todavía no había podido subirse a ningún micro.

“Hubo un momento de mucha tensión, cuando algunos pasajeros empezaron a discutir entre ellos. Se habían armado dos colas. Una para quienes iban a tomar el colectivo directo y la otra para los que tomaban el coche con recorrido”, contó a EL DIARIO.

Pero, tres o cuatro coches que hacían viaje directo a la terminal santafesina se sucedieron sin que llegue uno con recorrido. Y entonces comenzaron las discusiones porque todos querían iniciar el viaje, sea como sea. “El principal problema, para mí, es que no hay nadie de la empresa ordenando un poco las filas, organizando e informando, para saber qué colectivos van a venir”, sugirió.

 

Todo el año

 

“Esto es así desde principio de año”, aseguró Gisella cuando le faltaba avanzar más de media cuadro para poder acercarse a la puerta de un coche. “Antes se complicaba a principio de año, cuando empezaban las clases. Pero después de un par de meses se normalizaba porque muchos dejaban. Este año no fue así. Todos los días hay que esperar mucho tiempo”, se quejó.

Para Federico el problema de la espera se complica porque se han sumado pasajeros en los últimos meses: “Mucha gente que tiene que viajar a trabajar o por otros motivos y antes lo hacía en su auto ahora prefiere el cole para ahorrar”, razonó.

Sin embargo, el costo del boleto es otro de los motivos de queja: el viaje cuesta 23 pesos por tramo y los estudiantes no tienen ningún tipo de descuento. “Pedimos un boleto diferencial pero no nos escuchan”, aseguró.

Sin respuestas

En una extensa reunión realizada el lunes 4 de junio, el defensor del Pueblo Adjunto de la Ciudad de Paraná, Pablo Donadío, junto a sus pares de Lanús, de Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de las provincias de Santa Fe, Río Negro y de Buenos Aires, analizó con técnicos del Ministerio de Transporte de la Nación la situación del servicio de colectivos entre las capitales de Entre Ríos y santafesina.

La audiencia había sido solicitada ante el ministro Guillermo Dietrich, quien por no encontrarse en el país delegó el tema en el Director Nacional del Transporte Automotor de Pasajeros, Lucas Sánchez, y técnicos del área.

El defensor del Pueblo de Paraná dijo, a modo de resumen, que los funcionarios dedicaron tiempo a escuchar a la delegación, que incluyó a estudiantes de la Federación Universitaria del Litoral (FUL), y acordaron en volver a reunirse en 15 o 20 días, lapso en el que técnicos del Ministerio y de la Defensoría de Buenos Aires analizarán la situación del servicio.

Sin embargo, todavía no han tenido ninguna respuesta. Así lo confirmó a EL DIARIO Raúl Lamberto, defensor del Pueblo de Santa Fe. “Todavía estamos esperando que nos contesten”, dijo.

Entre los temas que se plantearon en el encuentro, figura la falta de unidades en ambas empresas concesionarias en relación a la demanda. La facultad de exigir un incremento de vehículos es de la Nación, en vista de que la prestación depende esa jurisdicción. Al respecto, los funcionarios acordaron tratar con las empresas la posibilidad de aumentar el parque automotor, teniendo en cuenta que demandará una inversión de parte de las prestadoras. Seguidamente, se analizó la existencia de una comisión para el área metropolitana Paraná-Santa Fe integrada por representantes de áreas de Transporte de la provincia y de los municipios de ambas ciudades capitales. A esa comisión se sumarán las Defensorías del Pueblo “como organismos de promoción y defensa de los derechos ciudadanos para poder llevar la opinión de usuarios que acuden a nuestras instituciones y que no acceden en forma individual a aquellos estamentos que definen políticas públicas”, explicó Pablo Donadío.

La fila para subir a un Etacer o a un Fluviales se extiende por toda la Terminal. Foto Ricardo Holle.