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sábado, enero 18, 2020
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    La vida en red es menos cuesta arriba

    En general, de los emprendedores se reconoce las ganas de salir adelante y el sacrificio, pero una serie de testimonios registrados por EL DIARIO nos permiten asomarnos a otra dimensión: los esfuerzos individuales de los micro empresarios se potencian en red, ya sea porque unos aprenden de otros, porque comparten la compra de insumos o porque integran sus producciones agregándole un valor mayor.

     

    En estas épocas, la búsqueda de regalos ya sea para Navidad, para Reyes, o simplemente por el cambio de año, nos permite enfocarnos en las actividades de un grupo importante de ciudadanos que le agrega valor a las cosas con sus propias manos. Pero apenas se conversa con los emprendedores surgen una serie de dimensiones que escapa a los lugares comunes con que los caracterizamos. Un hilo que los conecta parece ser la decisión de ofrecer lo que ellos mismos no encuentran en el mercado, el reino de la mercancía en serie.

    Melina tiene 33 años. “En Paraná estoy hace 7 años con ‘Primel’; en realidad estamos cumpliendo los 10 años porque arranqué en Concepción del Uruguay, que es donde nací. Empecé de cero yendo a Once (Buenos Aires) a buscar telas que descartaban los negocios. Las juntaba y reciclaba y empecé haciendo hebillas, vinchas con telas recicladas; de a poco fui incorporando otras cosas de acuerdo a lo que se usa”. Manifestó en ese sentido que “siempre le pongo mi impronta, aunque parta de aquello que está de moda” y que “los emprendedores siempre tratamos de innovar y de imprimirle nuestro sello, por decirlo de alguna forma”.

    Al hacer un balance, consideró: “Este año he crecido más, siento que se ha consolidado una demanda”, y al mismo tiempo señaló que “hay que ponerle esfuerzo y trabajo para poder ir logrando lo que uno se propone”. También destacó que “lo que ayuda mucho son las redes sociales, soy yo la que manejo mis cuentas: respondo los mensajes, hago el marketing, la producción, soy mi propia community manager; y noto que he crecido en eso, en la llegada a través de las redes sociales”.

    De hecho aprendió que asistir con implementos a “influencers” mediante el sistema de canjes, habilita una forma de publicidad más personalizada. “Eso te sirve para que te conozcan más”, expresó.

    Luego añadió que “el sábado 21 de diciembre, vamos a hacer una feria, de 18 a 21, en mi showroom donde tengo mi taller, en Gualeguaychú 196. Ahí nos juntamos con otras chicas, todas emprendedoras, para hacer una feria navideña y que la gente pueda venir a comprar su regalito”, informó al subrayar que “vendo mucho acá en la ciudad y también en Concepción del Uruguay donde me quedaron mis clientas, que me reservan por Facebook e Instagram”.

    Mientras charla con EL DIARIO, está cosiendo unos pedidos. “Esta semana fue cuando más pedidos me hicieron, por las fiestas”. Luego puntualizó que “en un comienzo no sabía nada” y que “gracias a las ferias y los desfiles a los que asisto con mis productos junto otras emprendedoras que te ayudan con su opinión. Las clientas te ayudan a mejorar porque tienen buenas críticas que te ayudan para crecer, me he convertido en una detallista gracias a ellas”.

    Luego, añadió que “era chica cuando empecé. Yo tengo una hija, entonces fue en su momento una salida laboral, no comencé por hobbie. Comencé a salir con un alguien de Buenos Aires; entonces viajaba mucho para allá, y él un día me dio la idea de buscar las telas en Once”. Para Melina fue una salida laboral en su momento porque “me había separado y estaba sola con mi hija. Nunca me imaginé que podía llegar a crecer con el tiempo”. En ese sentido, señaló que “tuve altibajos porque por momentos no se vendía nada”, y “me daban ganas de dejar todo, pero permanecí porque me di cuenta que es lo que me gusta”, dado que “siempre me gustó el arte de trabajar con las manos”.

    CRECIÓ, DE A POQUITO. Melina, de 31 años, es ingeniera química, estudió en Santa Fe, es docente con algunas horas y también contó su historia. “Ha’ete es una línea de shampoo y acondicionador naturales que surge por un interés propio de dar con algo que funcionara con mi cabello”, comentó, no sin añadir que “yo había hecho un curso de formulación de shampoo sólido y empecé a trabajar y los resultados fueron muy buenos”. Entonces, “la gente me empezó a pedir, no es que nació con la idea de un negocio, sino que nació con la intención de hacer algo bueno por mí misma, por eso en mis publicaciones siempre resalto el amor propio y el cuidado personal porque surge por esto”.

    La entrevistada continuó. “Entonces fue que me incliné por la cosmética natural porque la convencional es una industria muy contaminante y además hacen testeos con animales que son muy crueles; cuando me di cuenta todos los beneficios que tenía me metí de lleno y me encantó”.

    Resaltó un aspecto que se ha repetido en otros testimonios. “A cada elaboración la hago con lo mejor, usando lo mejor para cada una de las tres recetas que ofrezco, según el efecto que se procure generar”.

    Ante una pregunta, refirió que “utilizo aloe vera para sanar el cabello; también tengo una receta para cabellos oscuros, para reducir las canas y estimular el crecimiento, para cabellos grasos, y para cabellos claros, y para dar brillo”.

    En otro momento comentó que “siempre me escriben las personas para comentarme los resultados que tienen y eso me da mucha alegría porque no es sólo generar una compra sino también ver que funciona para otros también”.

    Apuntó también que “los ingredientes son harina de lino, harina de avena en algunos casos, romero en polvo; a la mayoría los tengo en la huerta, hago el proceso de deshidratarlo, secarlo al sol, hacerlo polvo, no es sólo hacer la mezcla, sino tomar el cuidado de los ingredientes para que sean lo más al natural posible”. Fue allí cuando refirió que “tengo pedidos por las fiestas; con Agustina de ‘Las simples cosas’ hicimos un combo navideño, que se puede conseguir en www.lassimplescosas.com.ar donde hay varios combos de otros emprendedores”.

    Rocosa costuras es una marca de la ciudad que está cumpliendo un año. Rocío, su creadora también fue consultada por EL DIARIO.

    “Tengo conocimientos de costura porque siempre me interesó la indumentaria. Cuando era chica le arreglaba las ropas a mis muñecas; y luego de terminar la escuela hice un curso de corte y confección y aprendí a usar la maquina” indicó, antes de señalar que “en un primer momento hice ropa para mí y para la familia, y con el tiempo comenzaron a surgir otras ideas para poder abarcar un público más grande. Fue en ese momento que comencé a hacer riñoneras, mochilas, cartucheras, todo con moldes y diseños propios y siempre con la libertad de poder elegir las telas a mi gusto: coloridas, con muchas rayas, y mucho estampado”.

    Ante una consulta puntual, compartió que “se puede decir que la parte artística la heredé de mi mamá, porque ella pasaba mucho tiempo en casa, entonces siempre me daba algo para dibujar o una aguja y tela para coser, para que juegue y también aprenda”.

    Apuntó también que la relación con otros emprendedores ha sido, en parte, la razón del balance positivo que realiza sobre su primer año de trabajo. “Estos meses fueron de crecimiento porque me sumé a distintas ferias independientes que se hacen en la cuidad (que suelen realizarse en la vivienda de algún emprendedor, en bares o al aire libre), lo que fue una experiencia muy buena porque conocí mucha gente y me ayudó a comprender cómo es la relación con el cliente y saber qué es lo que le gusta y lo que está buscando”.

    Fue entonces cuando evaluó que “al no tener local, mucha gente no se anima a comprar, por eso sirve ir a las ferias donde las personas pueden ver lo que haces, porque aunque no compren se llevan la tarjetita y luego te escriben para hacerte consultas”. De todos modos, señaló que mucha gente compra por recomendación y que “los que adquieren este tipo de producciones de emprendedores suelen valorar el proceso de elaboración y el hecho de que haya una sola persona detrás de todos los pasos que lleva llegar al producto final. Por lo general, intuyen el tiempo, la dedicación, y el amor puesto en cada trabajo”.

    En relación con las ventas de cara a las fiestas, la entrevistada indicó que la gente realizó su pedido con tiempo, y que los regalos encargados hasta el momento son “lonas, mochilas, y riñoneras”.

     

     

     

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