Griselda Bordeira contó su verdad y sostuvo su inocencia

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Este martes declaró por tres horas Griselda Bordeira, la funcionaria municipal que permanece detenida.

Durante más de tres horas la funcionaria municipal y expolicía realizó un profuso, aunque por momentos desordenado relato del rol que se le endilga en la causa Narcomunicipio. Negó tener vínculos con los hechos que se le atribuyen y contextualizó las circunstancias en que se desarrollaron los vínculos con los integrantes del sindicado clan Celis. Este martes aportó información nueva sobre los cuadernos de la imputada Luciana Lemos.

Redacción El Diario | coordinacion@eldiario.com.ar

Griselda Noemí Bordeira, quien era funcionaria policial afectada en comisión de servicio al Área de Seguridad de la Municipalidad de Paraná cuando fue detenida por su presunta participación en la causa Narcomunicipio, declaró ayer por más de tres horas y sostuvo su inocencia. En un profuso relato, con detalles de tiempo, modo y circunstancias, aunque por momentos desordenado, sostuvo que Daniel Celis, alias Tavi, aportó “militancia” a la campaña política 2015 de Cambiemos; reconoció que le entregó 10.000 pesos a la imputada Luciana Lemos, alias Lu, Lupe o Lupita, ex pareja de Celis, en la Municipalidad, aclarando que era dinero de un fondo común al que aportaban funcionarios municipales, que luego iba a recuperar; se mostró enojada con Lemos porque en una conversación que mantuvo en el penal, aquella le habría manifestado que iba a declarar la verdad y ella, y los otros funcionarios municipales imputados, se iba cada uno a su casa; destacó el rol social del Movimiento Vecinalista del Oeste (MVO) que lideraba Celis; y aportó información nueva sobre los cuadernos secuestrados en la casa de Lemos, donde aparecen su nombre y los de otros funcionarios municipales.

La declaración de Bordeira adquiere volumen si se la lee en relación a la acusación que pesa sobre ella. Se le endilga el rol de adquirente y colaboradora de la trama que sostiene que Tavi Celis “logró acercarse al jefe comunal de Paraná, con quien habría concertado –aún informalmente– acuerdos de apoyo a la campaña política electoral de aquel”, quien “se habría comprometido a incorporar en la planta municipal de empleados allegados” de Celis, “puntualmente en la Unidad Municipal N°2”. Como el acuerdo no llegó a cumplirse, Celis “elevó sus airados reclamos al intendente, ejerciendo –inclusive– presiones de todo tipo y variada intensidad”.

 

RELACIONES

Bordeira negó tener vínculos con el narcotráfico. Sostuvo que si Lemos le hubiera entregado droga, como sostiene la acusación, ella, por su condición de policía de más de 20 años de servicio “la hubiera detenido”. La imputada dio detalles de las complejas relaciones que se desarrollan con los ciudadanos en la Municipalidad, destacando que después de que se conoció por los medios la causa, las relaciones de complicaron. “La gente nos trataba de narcos” se lamentó. Bordeira reconoció que Celis aportó “militancia” desde el MVO y le reclamaba al intendente Sergio Varisco puestos de trabajo para su gente. Dijo que muchas veces le dijo que no a reclamos de Celis, que fue ella quien le dijo que no sería funcionario y añadió “había momentos que eran ásperos”, aunque destacó que Celis siempre fue “respetuoso”. La imputada recordó que Celis comenzó a militar en la Unión Cívica Radical con el dirigente Fabián Rogel, añadiendo que éste le devolvió “30.000 pesos” de un aporte, y precisó que aquel no recuperó la totalidad de lo que puso en la campaña.

 

EQUIPO

A la hora de responder si sabía del acuerdo político entre Celis y Varisco, Bordeira respondió: “Desconozco si lo hubo porque en ese momento no estaba en el equipo de campaña”. Recordó que el MVO militó para “todo Cambiemos”, añadiendo que el edil Emanuel Gainza le prometió realizar gestiones “a nivel nacional” porque el funcionario “era una pieza fundamental” en la aceitada organización entre el Movimiento y Cambiemos. También mencionó que la vice intendenta Josefina Etienot participó de caminatas en los barrios, a los que se podía ingresar por las gestiones de Celis. La imputada mencionó que en el afán de despegarse de Celis a partir de las publicaciones que lo vinculaban al narcotráfico, el edil no fue con aquel a una entrega de juguetes en el Club Atlético Peñarol, a la que se había comprometido a llevar los juguetes para los niños. Bordeira dijo que “comprendía el comportamiento” de Celis porque reclamaba mucho. Señaló que hubo “funcionarios nacionales que le prometieron bajar cosas de Nación y nunca más vinieron”.

RECLAMO

Bordeira se quejó varias veces porque durante la instrucción no se le informó de los cargos en su contra. Así, se defendió de la acusación que le formuló el juez federal Leandro Ríos de hacer contrainteligencia a la Policía Federal. Explicó que por un extraño incidente en su casa con un supuesto empleado de OCA, que luego resultó ser un policía Federal de Buenos Aires, fue al Juzgado Federal donde le informaron que no se habían ordenado actuaciones respecto de ella; luego fue a la delegación Paraná de la Policía Federal, donde luego de varias idas y venidas, le dijeron que no le podían tomar la denuncia porque era contra policías. También aportó documentación del negocio que emprendió para vender zapatillas, zapatos y ropa, con los imputados Cristian Silva y Hernán Rivero.

 

CUADERNOS

La imputada aportó un dato que no dio ante el juez Ríos durante la instrucción, porque aquel le negó la posibilidad de declarar como testigo protegido. Ayer dijo que mirando en la cárcel un programa de televisión se exhibieron los cuadernos que se secuestraron en el allanamiento a la casa de Lemos, que contienen nombres, apodos y cifras, que se “interpretó” referirían a transacciones vinculadas con la comercialización de estupefacientes. Bordeira dijo que una reclusa, que identificó como Carina Zamis, le dijo que el apodo “Nacho” del cuaderno corresponde a ella. Según la acusación el apodo Nacho correspondería a Varisco. Bordeira llegó a sostener que sabía lo que iba a pasar con ella en el proceso “porque veía el programa de Daniel Enz”. En relación al rol del juez Ríos, Bordeira consideró que “trabajó sobre elementos que le aportaron, y acá en el juicio nos dimos cuenta que los elementos no son como los interpretó la Policía”, y agregó que los efectivos que declararon, ante una pregunta de su defensa y de la presidente del Tribunal sobre si de su conducta se podía desprender un accionar delictivo vinculado a la imputación, “todos respondieron que no”.

ACUSACIONES CRUZADAS

La audiencia comenzó con la declaración del imputado Luis Céparo, que fue detenido el domingo 28 de mayo de 2017 en el campo de los hermanos Omar Horacio Ghibaudo y José Raúl Ghibaudo, junto con estos y José Marcial Caballero. Céparo dijo que los hermanos sabían que la avioneta que aterrizó en su campo transportaba drogas. Dijo que no los inculpó en su declaración en la instrucción porque los Ghibaudo le prometieron que lo iban a ayudar económicamente, pero como no lo hicieron y además lo inculparon diciendo que él los había engañado, se decidió a hablar. Los Ghibaudo pidieron volver a declarar y ratificaron lo que ya habían dicho: que Céparo los engañó. Sostuvieron que les dijo que el avión traía herbicidas de Monsanto. También negaron que le hubiesen prometido una ayuda económica porque ellos atravesaban un mal momento.

Ayer también declaró Marcos Javier Velázquez, a quien se le endilga el rol de colaborador, transporte aéreo y terrestre, y mantener contacto fluido y secreto con Tavi Celis y Miguel Ángel Celis, alias Titi. Velázquez ratificó su declaración y agregó “cosas que no se dijeron”. Sostuvo que contactó dos campos para que aterrizaran aeronaves, uno en Aldea Salto y otro en Sauce de Luna. Dijo que había arreglado un pago de 100.000 pesos, a dividir con tres personas, por cada avión que aterrizara, pero como no descendió ninguna, no cobró. Reconoció que conoce a Sergio Marcelo Baldi, ratificando que las escuchas que se pasaron en la audiencia y constan en el expediente son con aquel, quien las había negado en la jornada anterior. Velázquez manifestó que Tavi Celis no tiene relación con la causa Avioneta narco. Atribuyó que lo menciona varias veces en las conversaciones con Baldi porque éste se lo mencionaba a modo de “chapear”, pero cuando lo conoció en la cárcel advirtió que nunca lo había visto. Sí reconoció que conocía a Titi Celis, de quien dijo que lo fue a buscar con Gastón de la Fuente, para que le proporcionara los campos para las pistas de aterrizaje. El imputado dijo que no conocía a Céparo ni a los hermanos Ghibaudo.

Nueva audiencia en la megacausa