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Es de Entre Ríos el 80% de la arena usada en Vaca Muerta

La provincia desplazó a Chubut y es la principal proveedora de arena silícea, denominada “nuevo oro”.

 

Luciana Dalmagro | redacción@eldiario.com.ar

La aparición de este mineral motivó al gobierno a fortalecer la actividad minera. Está frenado en Diamante un proyecto con capitales belgas y hay quejas de ambientalistas.

Desde que irrumpió en el mercado de las arenas silíceas, hace cinco años, Entre Ríos ya comercializó un millón y medio de toneladas y se posicionó como la principal proveedora del país. Su mayor cliente es el yacimiento Vaca Muerta, explotado por YPF, que usa el mineral entrerriano para la fractura hidráulica y otras actividades tendientes a la extracción de hidrocarburos.

A mediados del año pasado, según datos de la Universidad Nacional de la Patagonia, Entre Ríos aportaba el 50 por ciento de la arena utilizada en Vaca Muerta y actualmente se estima que suministra el 80 por ciento del mineral cuya extracción y procesamiento, en razón de los planes de desarrollo del yacimiento estatal, constituye una atractiva oportunidad de negocios. Hay quienes llaman a estas arenas especiales “el nuevo oro”.

Luego de la estatización de YPF, la demanda de arena silícea se incrementó en forma exponencial y la petrolera de bandera tuvo que importar el mineral desde China, Brasil y Estados Unidos. Chubut fue la primera provincia en activar la extracción y lideró el mercado, pero desde 2016 comenzó a ser desplazada por Entre Ríos y finalmente perdió la pulseada. El año pasado, el negocio de las arenas silíceas facturó en Argentina 220 millones de dólares y se espera que esa cifra se triplique para 2021.

La abundancia del recurso, las ventajas logísticas y el pago de un canon ínfimo -que recién se pasó en julio de este año de 40 centavos a 14,70 pesos por metro cúbico- permitieron a Entre Ríos fijar un precio sustancialmente más bajo que sus competidores chubutenses. Según datos de hace seis meses, las codiciadas arenas entrerrianas se venden a un promedio de 40 dólares la tonelada contra los 138 dólares que cobra la explotación del Grupo Arenas Patagónicas en la localidad de Dolavon.

Logística. Las arenas que se extraen en Chubut y en Entre Ríos no van directo a Vaca Muerta, sino que son enviadas a la planta de tratamiento que YPF emplazó en la localidad de Añelo, provincia de Neuquén. Si bien Chubut queda más cerca, la arena es transportada en camión a lo largo de los 836 kilómetros que hay hasta Añelo. Desde Entre Ríos, en cambio, el material va por ruta hasta Buenos Aires y de allí en tren hasta la planta neuquina. Esa diferencia reduce los costos y da a las arenas entrerrianas una ventaja competitiva.

A la vez, dos proyectos en marcha podrían mejorar aun más la ecuación entrerriana. Uno es la puesta en la ruta de los súper camiones Volkswagen Constellation 19.420, desarrollados por la firma uruguayense Lambert que ya operan en Vaca Muerta.

Mediante una serie de modificaciones, cada unidad eleva su capacidad de carga de 44 a 55,5 toneladas. El primer viaje, con un prototipo fabricado en Concepción del Uruguay, se realizó en abril. El súper camión llegó a la planta de Añelo con 51,2 toneladas de arena embalada en 24 bolsones. La reducción de costos oscila entre el 11 y el 16 por ciento.

Otro proyecto es el impulso al tren norpatagónico, que apunta a recuperar 700 kilómetros de vías entre Bahía Blanca y Añelo y reducir así en un 50 por ciento los costos logísticos del traslado de insumos para Vaca Muerta. Si este proyecto avanza, Entre Ríos podría mandar la arena en barco hasta Bahía Blanca y de ahí en tren hasta la planta de Añelo, lo que permitiría achicar aún más los costos.

Empresas. Son cinco las empresas que, en la provincia, extraen arenas silíceas y solo una no destina su producción a la actividad petrolera. Las otras cuatro envían una parte o todo a Vaca Muerta. Algunas incluso fueron dejando de lado otras actividades para enfocarse en el abastecimiento del yacimiento estatal.

En el sur de la provincia, en la zona de Ibicuy, están ubicadas Aresil SA y Cristamine. “Desde hace 25 años nos especializamos en la extracción y producción y comercialización de arenas silíceas”, se presenta Aresil en su web. Inicialmente, la firma proveía a la industria de la cerámica y el vidrio, pero paulatinamente se fue volcando al abastecimiento de la actividad petrolera, a la que hoy destina el 100 por ciento de su producción.

Cristamine, por su parte, fue fundada en 1962 y durante décadas proveyó de materia prima a la industria del vidrio. Luego se expandió hacia la construcción y las cerámicas y actualmente también abastece a la actividad petrolera con arenas para fractura hidráulica.

En el kilómetro 178 de la ruta 14, en el departamento Colón, está la cantera de la empresa La Chola II. Su actividad histórica es la producción de canto rodado, pero también provee de arena a la actividad petrolera.

Otra empresa es San Marcos Trading, que explota una cantera llamada La MIlagrosa ubicada en cercanías a la localidad de Colonia Elía, en el departamento Uruguay. “Al momento de su adquisición, la planta se encontraba cerrada y sin operar. A partir de un proceso de inversión y desarrollo sumado a la calidad de sus productos, la cantera es hoy un proveedor clave para la industria del fracking y un referente indiscutido del sector”, se indica en la web de la compañía.

La única empresa en cuyos yacimientos están presentes este tipo de arenas silíceas, pero no las destina a la actividad petrolera es Cattorini Hermanos, dedicada al abastecimiento de la tradicional cristalería Rigolleau y a la fabricación de la mitad de los envases de vidrio que se usan en el país.

Nuevo oro. La fractura hidráulica, también denominada fracking, es una técnica de extracción de hidrocarburos consistente en la realización de perforaciones para luego introducir a presión químicos, arena y millones de litros de agua. El compuesto agrieta las rocas subterráneas y, cuando el líquido se escurre, la arena mantiene abiertas las grietas y los fluidos brotan a la superficie de manera continua.

El único tipo de arena apta para esta técnica es la que se extrae en Entre Ríos. La fractura de cada pozo insume unas 500 toneladas y, si Vaca Muerta alcanza el desarrollo planificado, va a necesitar alrededor de 8 millones de toneladas por año. Con esos datos, la magnitud y el potencial de la extracción y comercialización de la arena que abunda en la provincia de Entre Ríos, denominada “el nuevo oro”, es difícil de dimensionar.

Proyecto trabado por los permisos

La empresa Jan de Nul Group de origen belga avanza en la zona de Diamante con un proyecto de extracción de arenas silíceas para proveer a Vaca Muerta, a través de la firma Arenas Argentinas del Paraná. Se trata de la misma firma que en 2016 fue contratada por la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) para realizar el dragado del río Uruguay.

Jan De Nul es la tercera empresa en importancia de Bélgica y en la Argentina está presente con cuatro empresas: Jan De Nul Sucursal Argentina, Compañía Sudamericana de Dragados, Arenas Argentinas del Paraná e Hidrovía SA.

Pieter Jan De Nul, propietario de la empresa, describió el emprendimiento en una entrevista en Radio Nacional Paraná en junio de este año. “Vamos a extraer arena, tamizarla y despacharla rumbo a Vaca Muerta para que las petroleras puedan perforar sus pozos. Tomamos la decisión de invertir 5 millones de dólares porque Vaca Muerta crece y el mercado de la arena también”, expuso el empresario. “Hallamos una arena muy específica que no se encuentra en cualquier lugar y acá está. Es la arena apta para la fractura hidráulica”, acotó.

En días previos, habían recibido en la planta la visita del gobernador Gustavo Bordet, del intendente Lénico Aranda, y de otras autoridades e incluso se hablaba de realizar en agosto un primer envío a Vaca Muerta de 10.000 toneladas de arena. También en junio visitó Argentina la princesa Astrid de Bélgica quien, junto a empresarios, le presentó una serie de inversiones al presidente Mauricio Macri en Casa Rosada. Entre ellas se encontraba la de Diamante. Pero una serie de complicaciones en la obtención de los permisos necesarios impidió el normal desarrollo del proyecto.

El expediente en trámite, según se informó a EL DIARIO desde Casa de Gobierno, se encuentra para su análisis a la Secretaría Legal y Técnica. Un funcionario comentó que la demora obedece a la pretensión del gobierno provincial de que la empresa extraiga la arena, pero que no la envíe sin procesar a la planta de YPF, sino que el tratamiento se haga en la provincia. Una discusión similar se dio en la provincia de Chubut al momento de la expansión de la actividad.

También anticipó el funcionario que Arenas Argentinas del Paraná pretende usar el puerto de Diamante. No el muelle que gestiona Cargill, que cuenta con todas las instalaciones, sino el muelle público que casi no se usa y cuenta con un elevador chico. La firma estaría en condiciones de hacer mejoras y arreglos y también instalar un sistema de dragado permanente. Obviamente tendría que pagar un canon. “Más ventajas para la provincia”, acotó.

Si se alcanza el desarrollo planificado, Vaca Muerta demandará 8 toneladas de arena silícea al año

Empuje extra a la actividad

La aparición de estas arenas de alto valor motivó la intención del gobierno provincial de fortalecer la actividad minera a través de distintas acciones. A la actualización de los cánones, se suma el reordenamiento del área del Estado vinculada a esta actividad y la desburocratización de los distintos trámites que allí se realizan.

“Hoy hay una visión más clara en lo que es minería en la provincia y estas arenas y la demanda de Vaca Muerta brindan un empuje extra. La intención del gobernador es poner en valor esta actividad”, señaló a EL DIARIO Claudio Ledesma, director de Minería, Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Secretaría de Producción.

Respecto a los cuestionamientos de organizaciones ambientalistas, el funcionario señaló que las actividades que se realizan en Entre Ríos no violan ninguna normativa y advirtió que la ley que prohíbe el fracking en el territorio provincial, impulsada por Bordet al inicio de su gestión, no colisiona con la extracción de arena.

“La ley es muy clara y se refiere al fracking en la provincia de Entre Ríos, un territorio con abundantes recursos naturales que podrían verse afectados. Pero en el medio del desierto, donde está Vaca Muerta, esta técnica no genera ningún daño”, clarificó, antes de advertir que “el Estado no puede impedir el trabajo de las empresas” y que incluso “se piensa en potenciar esta actividad que deja altos rindes a la provincia”.

Quejas de ambientalistas

A través de un documento emitido semanas atrás, organizaciones ambientalistas y sociales de Entre Ríos cuestionaron el proyecto de Jan de Nul en Diamante.

“Hace pocos días se dio a conocer un nuevo emprendimiento que hace foco en la ambición extractiva sobre el río Paraná, en el área de amortiguación del Parque Nacional Pre Delta -hoy Sitio RAMSAR- protegido especialmente en función de sus humedales”, se indicó en el comunicado.

“Hay una fuerte contradicción del gobierno provincial: mientras Entre Ríos fue la primera provincia en prohibir la fractura hidráulica para la extracción de hidrocarburos en abril de 2017, se presenta como una rica proveedora de arenas con destino a una práctica de consecuencias fatales que aquí fue celebradamente vedada”, se añadió.

Puntualmente, apuntaron contra la silicosis, una enfermedad pulmonar producida por el contacto con el sílice presente en este tipo de arenas que pone en riesgo a los trabajadores.

“Como organizaciones que trabajamos día a día en función de construir e imaginar una transición democrática hacia sociedades sustentable, es que necesitamos compartir esta preocupación frente a un proyecto del cual sólo se conoce su finalidad extractivista, pero se carece de la debida información pública respecto a sus alcances y contenido de los estudios de impactos ambientales”, se indicó finalmente.