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Querella pide investigar por falso testimonio a ex enfermera del IPP

La causa que se sustancia para determinar el destino del mellizo Valenzuela Negro dejó como saldo el pedido de investigación de una ex enfermera y la producción de nuevas testimoniales.

 

Néstor Belini | redaccion@eldiario.com.ar

 

El lunes 24 se prevé la declaración de Amelia Niveyras, ex pediatra del hospital San Roque, y de las ex enfermeras Imelda Princic y Miriam Guillen, que ya declararon en la etapa de instrucción de la causa y sus testimonios fueron incorporados por lectura. Guillén vive actualmente en Perú. Princic vive en Córdoba y no se presentó en la audiencia por problemas de salud.

Ambas podrían declarar por videoconferencia. Mientras que los alegatos se producirían entre el martes, las acusaciones, y el miércoles, cuando será el turno de las defensa de los imputados, Miguel Torrealday, David Vainstub y Jorge Rossi, los tres dueños del IPP.

La presentación, el miércoles 19, de la pericia caligráfica que sostuvo que las ex enfermeras del IPP, Estela Maris Cuatrín y Marta Ofelia Gómez, fueron quienes de su puño y letra registraron el ingreso y egreso de los mellizos en el Libro de Producción del Instituto, motivó que fuesen convocadas nuevamente a prestar declaración testimonial puesto que en ninguna de las declaraciones que realizaron en la causa reconocieron tan importante información.

Sin embargo, ambas mujeres negaron conocer el Libro y negaron que la letra sea la de ellas. Como consecuencia de las testimoniales, Gómez será investigada a pedido del querellante Marcelo Boeykens, que contó con el acompañamiento del fiscal Ignacio Candiotti, para que sea investigada por el presunto delito de Falso Testimonio. En tanto que Cuatrín sostuvo un careo con Gullino Valenzuela Negro.

Sabrina Gullino, en la sede de la Justicia Federal.

Los resultados de la pericia motivó que ambas fuesen indagadas en profundidad por el fiscal y las tres querellas, interrogatorio en el que inclusive el juez asumió un papel destacado. En la dinámica de las preguntas y respuestas, una de las querellas le preguntó a Cuatrín si había mantenido una reunión con Gullino Valenzuela Negro, quien recuperó su identidad en 2002 y aún busca a su mellizo, a lo que la ex enfermera respondió que sí, pero añadió que no le dijo nada. Esto fue contrario a lo que declaró Gullino Valenzuela Negro, que dijo que a ella la llevaron a Rosario y a su mellizo a Córdoba, porque allí vivía un familiar de Torrealday.

Del careo surgió el nombre de la pediatra Amelia Niveyras, que trabajaba en el hospital San Roque. Cuatrín recordó que Niveyra, que sabía que ella declararía en la causa, le manifestó “¿por qué buscan a ese bebé si podía ser que ese chico ya estaba bien y que ahora podía ser profesional?”.

Consultada por el juez sobre en qué se basaba el interés de Niveyra en la causa, la ex enfermera respondió que era porque tenía alguna relación con Vainstub porque ambos pertenecerían a la colectividad hebrea. Además, el juez le preguntó a Cuatrín sobre si le manifestó algo a la delegada judicial que la fue a notificar, puesto que le habría dicho “¿por qué no le preguntan a Imelda Princic y Miriam Guillen, que saben más de lo que dijeron? Son las que pueden saber la verdad porque estaban más tiempo”.

 

 

Se postergan nuevamente los alegatos de cierre. El paradero del hermano de Sabrina Gullino sigue siendo un misterio.

 

Aplausos

 

Allegados a las defensas recordaron que cuando declararon en el juicio, Gómez y Cuatrín se fueron aplaudidas por allegados a las querellas. Incluso señalaron que aquellas destacaron el rol que cumplieron “las enfermeras” en la sustanciación de la causa. En este sentido, analizaron que algo de aquello se quebró ayer, y cavilaron que saber los motivos tal vez pueda aportar nuevos elementos para saber quiénes tuvieron que ver con la desaparición del mellizo Valenzuela Negro.