Seis personas reconocieron que vendían droga en Anacleto Medina

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Una imputada puso en cuestión los cargos que se le formularon en la audiencia de juicio abreviado a la que llegó tras una larga negoción entre el fiscal y su defensa, en la que había reconocido los hechos. La jueza logró que la mujer entendiera en qué consistía el juicio abreviado y le volvió a recabar el reconocimiento y el consentimiento a lo que habían acordado, con su aval, su defensa y el fiscal. A pesar del reconocimiento la prueba recolectada es contundente.

 

Redacción El Diario | coordinacion@eldiario.com.ar

 

Mariana Beatríz Arrúa estalló en la audiencia de juicio abreviado en la que se iba a resolver su situación y la de cinco personas más por el delito de narcomenudeo.

Cuando la jueza de Garantías N°1 Marina Barbagelata, le iba a tomar el consentimiento respecto del acuerdo al que habían arribado el fiscal Mariano Budasoff y el defensor de los seis imputados, Javier Aiani, la mujer manifestó: “Yo no quiero ir presa. Quiero estar en mi casa”, en referencia a que se le permita cumplir la condena en la modalidad domiciliaria.

Instantes antes había pedido autorización para mostrarle sólo a la jueza “evidencia” que probaría que ella tuvo una participación acotada a sólo uno o dos hechos.

Barbagelata se negó con firmeza. Arrúa hizo una catártica reseña de su situación socio familiar que se resumió en la frase: “Hasta acá aguanté”.

Tras el exabrupto de Arrúa, la jueza resolvió homologar el acuerdo, no sin antes dejar constancia en la audiencia de que los imputados entendieron en qué consiste el trámite de juicio abreviado; como así también de pedirles que explicaran que asumieron los hechos que se les imputó y el monto de la pena acordado, en total libertad y sin ningún condicionamiento.

Por su parte, Budasoff reiteró que la prueba recabada en la Investigación Penal Preparatoria (IPP) era “frondosa”.

También destacó que se llegó a los imputados tras cinco allanamientos, de los cuales no surgió ninguna evidencia que permitiera abrir una línea de investigación respecto de la “evidencia” que Arrúa dijo tener en un celular.

 

Los hechos

Además de Arrúa, este jueves 21 resolvieron su situación procesal mediante el trámite abreviado, José Carlos Cáceres, Verónica Beatríz Arrúa, Norma Graciela Cáceres, Ramón José Almeira y Priscila María Soledad Ramírez. Se trata de cuatro hechos que se sustanciaron en dos legajos. En el primero se les endilgaron tres hechos.

El primero consistente en que “al menos entre el 17 de octubre de 2018 y el 26 de junio de 2019, Mariana Beatriz Arrúa con la colaboración de su hijo José Carlos Cáceres, ha detentado marihuana dentro del domicilio de calle Los Minuanes III, entre Cortada N° 620 y calle Gianelli de esta ciudad; y desde allí lo ha fraccionando en pequeñas dosis, comercializándolo al público en general para su consumo».

El segundo sostuvo que “al menos el 26 de junio de 2019, Verónica Beatriz Arrúa ha tenido en su poder dentro del domicilio de calle Los Minuanes III, entre Cortada N° 620 y calle Gianelli de esta ciudad, 78 envoltorios de nylon, conteniendo en su interior marihuana, por peso total aproximado de 111,8 gramos «. El último de este legajo atribuyó que “al menos el 26 de junio de 2019, Graciela Cáceres y Ramón José Almeira han tenido en su poder dentro del domicilio de calle Los Minuanes III, entre Cortada N° 620 y calle Gianelli de esta ciudad, cinco envoltorios de nylon y un trozo compacto, conteniendo en su interior marihuana, por peso total aproximado de 148 gramos «.

En el segundo legajo, se les atribuyó que “al menos el 26 de junio de 2019, Norma Graciela Cáceres y Ramón José Almeira han tenido en su poder sin la debida autorización legal en el domicilio ubicado en calle Los Minuanes III, entre Cortada Nº 620 y calle Gianelli de esta ciudad, un arma de fuego tipo revolver, calibre 22 corto, con tambor cargador de seis alveolos».

Calificación

Según el acuerdo al que arribaron las partes, que constó con profusa prueba, sobre todo filmaciones, se subsumió el primer hecho en el delito de Comercialización de estupefacientes fraccionados en dosis destinadas al consumidor, que fue atribuido a Mariana Beatriz Arrúa como autora y a José Carlos Cáceres como participe secundario.

El segundo hecho se subsumió en el delito de Tenencia simple de estupefacientes y se le endilgó en calidad de autora a Verónica Beatriz Arrúa. Finalmente, las conductas descriptas en los hechos tercero y cuarto se subsumieron en los delitos de Tenencia simple de estupefacientes y Tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil en concurso real, atribuidas en calidad de coautores a Norma Graciela Cáceres y Ramón José Almeira.

Las penas

Mariana Beatriz Arrúa aceptó cumplir la pena de cuatro años de prisión, el mínimo legal que estable la Ley de narcomenudeo.

José Carlos Cáceres, de 18 años, acusado del mismo delito pero en carácter de participe secundario, aceptó cumplir la pena de tres años de prisión condicional.

En tanto que su hermana, Verónica Beatriz Arrúa, de 28 años, acusada del delito de Tenencia simple de estupefacientes aceptó cumplir la pena de dos años y seis meses de prisión condicional.

Finalmente, la pareja Norma Graciela Cáceres y Ramón José Almeira, como coautores, aceptaron cumplir la pena de tres años de prisión condicional.

Los condenados con pena de ejecución condicional deberán observar normas de conducta durante tres años.