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sábado, diciembre 7, 2019
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    Bolivia: aumentan a 32 los muertos en las protestas

    El Senado analiza dos proyectos de ley de llamado a comicios. Uno fue enviado por la autoproclamada presidenta interina de derecha y el otro fue presentado por el izquierdista Movimiento Al Socialismo (MAS).

    El Senado de Bolivia trabaja este jueves a contrarreloj para consensuar y aprobar cuanto antes una ley de convocatoria a elecciones generales, mientras persisten en varias ciudades cortes de calles de partidarios de Evo Morales que afectan la distribución de combustibles y alimentos.

    La meta es que el Senado “apruebe este jueves” el llamado a comicios, para atender “esta demanda de elecciones en el menor tiempo posible, con un nuevo tribunal electoral con hombres y mujeres confiables”, dijo el presidente de la comisión que analiza las posibles convocatorias, el oficialista Oscar Ortiz.

    Esa comisión, por acuerdo interpartidario de oficialistas y opositores, comenzó el miércoles a analizar dos proyectos de ley de llamado a comicios, que incluyen la renovación total de los ministros del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y de nueve tribunales departamentales.

    Uno es el enviado por la autoproclamada presidenta interina de derecha, Jeanine Áñez, y el otro fue presentado por el izquierdista Movimiento Al Socialismo (MAS), el partido de Morales, que tiene la mayoría en el Congreso.

    El objetivo es primero elegir a autoridades electorales y luego fijar una fecha para convocar a las urnas, aún no establecida.

    La propuesta enviada por Áñez llegó horas después de que la fiscalía elevara a ocho el balance de muertos en enfrentamientos de manifestantes leales a Morales y fuerzas de seguridad en una planta de combustible cerca de La Paz el martes, con lo que el número total de fallecidos subió a 32 desde la elección.

    El texto, que debe ser aprobado en el Congreso, donde el Movimiento al Socialismo (MAS) es mayoría, anularía las elecciones realizadas el 20 de octubre, en las que el dirigente indígena fue declarado ganador para un cuarto mandato. La bancada de Morales había entregado más temprano al Senado un proyecto similar, que está bajo análisis de una comisión.

    También permitiría la elección de un nuevo Tribunal Supremo Electoral (TSE), encargado de definir fecha para los comicios. Ese organismo estuvo en el centro de una polémica sobre el recuento de votos favorable a Morales y sus anteriores autoridades están detenidas.

    Áñez, que mantiene también la posibilidad de emitir un decreto presidencial para convocar elecciones, declaró en una conferencia de prensa que busca con el proyecto legal “generar un consenso nacional”.

    La mandataria interina, una senadora de derecha de 52 años, había dicho más temprano que convocaría a elecciones presidenciales y legislativas en las horas siguientes.

    En Washington, la Organización de Estados Americanos (OEA), que detectó irregularidades en el escrutinio de octubre, aprobó este miércoles una resolución llamando “urgentemente” a la convocatoria de nuevas elecciones.

    Desde México, donde está asilado desde la semana pasada, Morales señaló en tanto que mientras el Congreso no acepte o rechace su renuncia, él sigue siendo presidente.

    “No permiten que vuelva a Bolivia, si la Asamblea (Congreso) no ha evaluado mi renuncia yo soy presidente, además soy presidente electo en primera vuelta” en las elecciones de octubre, reclamó.

    Morales denuncia “masacre”
    En el poder desde 2006, Morales, el primer presidente indígena del país renunció el 10 de noviembre, luego de perder el apoyo de policías y militares.

    Desde su dimisión, sus partidarios denuncian un “golpe de Estado” y exigen la salida de Áñez con manifestaciones diarias en La Paz y otras ciudades, que han dejado víctimas fatales y heridos.

    Los choques el martes estallaron luego de que militares y policías despejaran el acceso a una planta de carburantes en El Alto, ciudad vecina a La Paz, que manifestantes leales a Morales ocupaban desde la semana pasada.

    Otros focos de violencia se registraron el viernes en Cochabamba (centro), feudo de Morales, donde nueve campesinos cocaleros murieron en enfrentamientos con la policía y el ejército.

    Morales pidió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y a la ONU “denunciar y frenar esta masacre de hermanos indígenas”, comparando la represión con un “genocidio”.

    La CIDH anunció que enviará este viernes una misión a Bolivia para “observar la situación de los derechos humanos”, luego de criticar un decreto de Áñez que exime a los militares de cargos penales si se generan víctimas en sus tareas de mantener el orden.

    “Vamos a bloquear”
    Los bloqueos de rutas en las regiones agrícolas, en el centro y este del país, provocaron una escasez de alimentos que se siente en comercios de La Paz.

    En ese clima de intranquilidad, el ministro de Gobierno (Interior), Arturo Murillo, difundió este miércoles una grabación de audio que le atribuye a Morales, donde una voz instruye a un dirigente cocalero a sitiar las ciudades y cortar el suministro de comida.

    “Que no entre comida a las ciudades, vamos a bloquear, cerco de verdad”, dice la voz en una comunicación con un dirigente cocalero, identificado por el gobierno como Faustino Yucra Yarmi, que “tiene sentencia ejecutoriada por narcotráfico”, según el ministro.

    Morales era muy cercano a Cuba y a la Venezuela de Nicolás Maduro, pero Áñez expulsó la semana pasada a los funcionarios de la embajada venezolana en La Paz por supuestamente inmiscuirse en asuntos internos y reconoció al opositor Juan Guaidó como mandatario venezolano, siguiendo a otros 50 países.

    En respuesta, este miércoles Venezuela retiró credenciales al personal de la agregaduría militar de Bolivia y les dio 72 horas para irse, al señalar que los militares apoyaron el “golpe” contra Morales. Sin embargo, no informó medidas contra el resto del personal diplomático boliviano.

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