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Un violador reincidente reconoció que también había violado a su hija

En un mensaje de facebook le pidió perdón a su hija y le adelantó que saldría pronto de la cárcel, lo que aterrorizó a la niña y la llevó a denunciar las violaciones, que ocurrieron antes de que fuese encarcelado.

 

Néstor Belini | redacción@eldiario.com.ar

 

Una niña de 12 años sufrió de una manera especialmente traumática que su papá fuese condenado por abusar de una nena con capacidades diferentes. Tal cual consta en su declaración en la causa que la tuvo como víctima, la niña, en el momento en que se juzgaba a su padre como presunto autor por aquel delito, no lo podía creer, hasta que ella comenzó a padecer los mismos abusos.

Ayer, el hombre reconoció en un juicio abreviado que violó reiteradas veces a su hija. El juez del Tribunal de Juicio, Pablo Vírgala, dará a conocer su decisión por despacho, en el plazo que determina la ley.

Al condenado le quedaban por cumplir cinco años de una pena de nueve que cumplía por el delito de abuso sexual. La pena que se acordó en este juicio entre la fiscal Valeria Vilchez y el defensor público, Jorge Balbuena, es la que resultó de unificar según los criterios de la unificación de penas, la que venía cumpliendo con la que comprende el nuevo delito, concluyendo en la pena única de dieciséis años de prisión por los delitos de Abuso sexual simple doblemente calificado y Abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado reiterado.

De los antecedentes del nuevamente condenado surge, de acuerdo a un informe del Registro Nacional de Reincidencia, que el 20 de agosto de 2013 fue condenado a la pena de 9 años de prisión, la que cumplía en la Unidad Penal Nº1 de Paraná cuando se presentó la denuncia.

El caso cobró estado judicial a partir de la denuncia que realizó la madre de la víctima, ex pareja del imputado, el 20 de abril de 2018, en razón de que su hija decidió contar el calvario por el que pasó cuando el padre le comentó en un diálogo por facebook que en breve podría recuperar la libertad.

El acusado, identificado con las iniciales J.R.A.M., le pidió perdón a su hija a través de diálogos de facebook.

Esto atemorizó a la niña, que advirtió que estaba siendo manipulada por su padre para que no contara lo que le había hecho. Incluso, Fiscalía entendió que los diálogos son elocuentes al respecto, habida cuenta que el hombre le pidió perdón reiteradas veces por lo que le hizo.

El hecho

Al hombre se le atribuyó que que sin poder precisarse la fecha exacta, pero presumiblemente desde marzo a septiembre de 2014, J.R.A.M., realizó actos con contenido sexual en perjuicio de su hija, quien tenía entre 11 y 12 años.

Así, “realizó tocamientos en el cuerpo de su hija en oportunidad en que la llevaba en auto a la escuela, o cuando se encontraban los dos solos en la casa que compartían en Paraná”.

Además, el hombre reconoció que “un día que no se ha determinado, durante la tarde, aprovechándose que su hija faltó a la escuela y que se encontraban solos”, la violó “en el dormitorio principal de la vivienda familiar”.

En su declaración, la víctima resaltó que su padre “la tomó fuertemente de los brazos, le sacó la ropa, con una mano inmovilizó sus brazos y con la otra le colocó una almohada en la cara para evitar que pueda gritar y solicitar auxilio”.

Según la acusación, y como reconoció ayer el acusado, los hechos se repitieron meses después, cuando volvió a violar a su hija “al menos en dos oportunidades más” siguiendo la misma modalidad.

En el acuerdo se dejó constancia que “para perpetrar tales hechos JRAM se valió de la situación de convivencia, de su carácter de padre y guardador, y particularmente de que en tales ocasiones se encontraban solos”, puesto que los ataques ocurrían cuando la madre de la niña se iba a trabajar, sus hermanos no estaban o cuando faltaba a la escuela.

Prueba

En los fundamento de la acusación se señaló que más allá de la confesión de los hechos que realizó el imputado, “existen evidencias y/o elementos probatorios suficientes, de los cuales surge acreditado con grado de certeza la materialidad de los hechos investigados y la autoría del acusado”.

Así, entre los agravantes, se tuvo en cuenta “la reiteración de los hechos, por lo que nos enfrentamos a un concurso real de hechos”, “las circunstancias en que ocurrieron los hechos, esto es, que para perpetrar los hechos se valió de su calidad de padre y guardador, de la confianza existente, todo lo cual disminuía las posibilidades de la víctima de repeler la agresión”, “la modalidad de comisión, particularmente que para perpetrar los hechos le tapaba la cara a la víctima con una almohada o con la mano, para evitar que pueda solicitar auxilio; todo lo cual agrava el injusto en su conjunto y debe ser considerado al determinar la pena, en la escala penal en concreto”.

También se valoró como agravante “las consecuencias del hecho, particularmente que la víctima luego de los hechos tuvo grandes dificultades en la escuela, comenzó con dificultades para conciliar el sueño, dificultades para entablar relaciones de amistad y/o vincularse con hombres”.

Apoyo

En la resolución del caso fue muy importante el sostén que la víctima recibió de su familia y una amiga. Ésta la instó a que le cuente lo que le sucedía a la madre.

La mamá, las tías y un hermano la acompañaron, habida cuenta que la niña no quería contar nada porque temía que no le creyeran. Incluso, días antes, el hermano le había pedido que tratara de perdonar al padre, como intentaba hacerlo él, por los hechos por lo que fue condenado en la primera causa.

En el mismo sentido se inscriben las intervenciones que desplegaron, en el contexto temporal espacial en el que ocurrían las violaciones, las autoridades de las dos escuelas a las que asistió la niña.