Siempre es buen momento para hablar del grooming

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Las instancias de reflexión deben multiplicarse para que se consolide la conciencia sobre el grooming.

Con buena presencia de jóvenes, pero también de efectores públicos e integrantes de fuerzas de seguridad, tuvo lugar en Villaguay una jornada sobre grooming, un fenómeno que pese a los esfuerzos de concientización sigue generando víctimas de abuso sexual entre los más chicos.

Redacción El Diario | coordinacion@eldiario.com.ar

 

Se llama grooming a una práctica de acoso y abuso sexual en contra de niños y jóvenes que, en la mayoría de los casos, sucede a través de las redes sociales. Afortunadamente, evitar que esto suceda es muy fácil, basta con tomar medidas de prevención y seguridad de navegación en Internet. En general, un adulto capta la confianza de niños y jóvenes fingiendo ser un par, para luego –mediante distintas estrategias- buscar manipularlo y someterlo.

Es un fenómeno corriente y sumamente peligroso porque puede dañar la dignidad de las víctimas e incluso empujarlas a las redes de trata de personas. Por eso, la organización de talleres de educación, reflexión y alerta son importantes.

La actividad fue convocada tras el trabajo conjunto entre el gobierno provincial y municipal, a través del Consejo Provincial de Prevención, Protección y Asistencia a Víctimas y Testigos de Trata y Tráfico de Personas y la Dirección de Derechos Humanos y Diversidad de la Municipalidad. Estuvo destinada a efectores públicos, personal policial y jóvenes. La ministra de Gobierno y Justicia, Rosario Romero y la intendenta de Villaguay, Claudia Monjo, abrieron la jornada de concientización: “El grooming no es un juego”.

“En Argentina se ha decidido reflexionar sobre el grooming. En la Legislatura, cuando a propuesta de una legisladora se propuso la Ley, lo que se discutía era si usar o no el término en inglés y se decidió que sí, porque estamos en un mundo interconectado, estamos familiarizados con ciertos términos. Vivimos en un mundo tan global que esta realidad sobre la que ustedes van a reflexionar hoy, es la realidad del mundo, no solamente de Argentina”, subrayó la ministra ante más de 100 personas que asistieron a la jornada.

“Es importante también destacar los expositores que están hoy en esta jornada, porque tenemos la visión de la Comunicación, la visión de los gobiernos locales y provinciales y tenemos la visión de la Policía, que nos va ayudar a advertir cuáles son las cosas que nos van a llamar la atención para poder prevenir el grooming”, agregó la ministra Romero.

En relación a la prevención, la ministra de Gobierno y Justicia detalló que estas jornadas “sirven para poder hacernos preguntas y estar advertidos. Los niños empiezan a usar las tecnologías desde muy chicos, por eso es necesario tomar medidas que atiendan a prevenir y a reflexionar sobre el grooming, tanto en estos espacios como en nuestros hogares”.

Por su parte, la intendenta de la ciudad de Villaguay, Claudia Monjo, celebró la presencia de tantos jóvenes en el Centro de Convenciones “porque es a ustedes a los que queremos llegar con este mensaje, no solamente a los mayores, sino a ustedes que son los mayores usuarios de lo que es la tecnología”.

VIOLENCIAS

En este sentido, Monjo agradeció a la Policía de Entre Ríos, al personal de Copnaf y agentes del Estado provincial, “por concurrir a nuestra ciudad a poner en conocimiento de estas nuevas maneras de violencia que hace un tiempo no existían. Todo va cambiando, las maneras de violencia también. Por eso, es tan importante capacitarnos, porque queremos que nuestra ciudad, nuestros jóvenes y niños tengan una vida sana y que se sepan defender, porque no es aislarlos del mundo sino hay que darle las herramientas para que se sepan defender”.

La coordinadora del Consejo Provincial de Prevención, Protección y Asistencia a Víctimas y Testigos de Trata de Personas, Silvina Calveyra, quien disertó en la jornada, señaló: “Es de suma importancia contar con todos estos actores sociales en una nueva jornada sobre el grooming. Para nosotros, que venimos realizando este tipo de jornadas en la provincia, es necesario contar con la participación de jóvenes, pero también con los adultos que puedan transmitir la prevención y formación sobre este delito”.

“Los jóvenes ya cuentan con otra perspectiva de la violencia. Generación tras generación vamos cambiando la forma de estudiar, hoy todo pasa por el mundo virtual, por eso es necesario dejar esa alerta en los jóvenes, pero también, entendemos que es dejar un mensaje en cada uno de los presentes para que puedan transmitir estos conocimientos y sepan a dónde tienen que recurrir si algunas de estas violencias suscitan”, dijo la funcionaria.

Durante la jornada disertaron el coordinador de Medios Digitales de Entre Ríos, Alfredo Perotti, y el comisario Inspector jefe de Delitos Complejos, antisecuestros y antiterrorismo de la Policía, Gustavo Schumacher. Estuvo presente, además, la directora de Derechos Humanos y Diversidad de la Municipalidad, Valentina Vinzón.

QUÉ ES

El grooming es un término que sirve para describir la forma en que algunas personas se acercan a niños y jóvenes para ganar su confianza, crear lazos emocionales y poder abusar de ellos sexualmente. El Grooming en el mundo real puede desarrollarse en todo tipo de lugares: en el barrio, en la casa, en la escuela o en la iglesia. En el peor de los casos, estas personas también pueden desear introducir a las víctimas en ambientes de prostitución y explotación sexual.

Los groomers (personas que buscan hacer daño al menor) pueden ser hombres y mujeres de cualquier edad y de cualquier nivel económico o social. El grooming puede suceder online o en persona y, en muchas ocasiones, el groomer invierte tiempo considerable durante este período de preparación para ganarse la confianza de los niños y sus familias. Sus actitudes son previsibles: pretenden ser alguien que no es, ofrecen comprensión y consejos, obsequian todo tipo de regalo, brindan una injustificada atención al niño, utilizan su posición o reputación profesional, pueden llevarlos a viajes, paseos y fiestas.

Poco a poco los groomers van obteniendo más datos personales y de contacto. Seducen y provocan mediante el discurso y el envío de imágenes de tipo pornográfico para conseguir que el niño realice actos de naturaleza sexual. Suelen implementar “secretos” como una forma de controlar y asustar al niño para que se sienta avergonzado o culpable, y no denuncie el abuso.

En muchas ocasiones, el acoso en línea es más rápido y anónimo, pues los niños confían más rápidamente en un “amigo” en línea que en alguien que acababa de conocer “cara a cara”. En este sentido, las redes sociales son el medio más común que los groomers utilizan para llevar a cabo este tipo de prácticas.

 

Algunas medidas de prevención

Ser víctima de grooming puede traer consecuencias graves. Sin embargo, tomar acciones concretas de seguridad mientras se navega por Internet es la forma más sencilla de prevenir esta situación. Estas son algunas de las sugerencias.

  1. No proporcionar, o hacer fácilmente accesible a extraños, imágenes o información personal que pueda ser utilizada para otros fines.
  2. Preservar la seguridad y confidencialidad de cuentas de usuario y contraseñas, así como la del propio ordenador.
  3. No ceder ante el chantaje bajo ninguna circunstancia, puesto que ello supone aumentar la posición de fuerza del groomer.
  4. No dudar en pedir ayuda si alguien se encuentra ante una situación nueva y delicada que conlleva gran estrés emocional. Contar con el apoyo de una persona adulta de confianza es fundamental.
  5. Analizar en qué delitos o irregularidades ha incurrido el acosador y cuáles pueden ser probadas para denunciar el abuso.
  6. Buscar y recopilar las pruebas de la actividad delictiva: capturas de pantalla, conversaciones, mensajes y todo aquello que pueda demostrar las acciones del groomer o dar pistas sobre su paradero o modo de actuar.
  7. Formular una denuncia con un adecuado análisis de la situación y elementos de prueba que ayuden a la investigación.

 

Los adultos, alertas

La relación de los niños y jóvenes con las tecnologías debe ser asumida como irremediable. A veces, el sentirse solos, frustrados, hace que los más chicos busquen un refugio en vínculos que expresen un nivel de confianza que los groomers saben simular. No es conveniente entonces la prohibición lisa y llana sino más bien la toma de conciencia de los riesgos y el acompañamiento de los adultos, cuya tarea es ayudar a reflexionar sobre la relación con los demás, en el cara a cara o desde las redes. Hay que tener en cuenta que el aislamiento de la víctima es un objetivo básico de los abusadores.

En ese contexto, además, es conveniente que los adultos:

  1. controlen y supervisen el acceso de los niños a Internet.
  2. concienticen a los niños, adolescentes y jóvenes sobre los peligros que existen en internet.
  3. mantengan un diálogo abierto entre padres e hijos para crear un ambiente de confianza.
  4. instalen un antivirus o software de control parental en el ordenador que utilizan los más chicos para protegerlo ante una situación no prevista.