Reaparece el aborto en la agenda de corto plazo

34
Hombre del Papa Francisco, Víctor Fernández se mostró en contra de legalizar el aborto.

La decisión del electo presidente, Alberto Fernández, de promover no sólo la despenalización sino la legalización del aborto generó la reacción del arzobispo de La Plata, sindicado como un prelado cercano al Papa Francisco.

 

El arzobispo de La Plata Víctor «Tucho» Fernández salió al cruce de recientes declaraciones de Alberto Fernández, quien anunció públicamente el pronto envío al Parlamento de un proyecto de ley para despenalizar el aborto en todo el país. El prelado dijo que había escuchado al presidente electo decir durante la pasada campaña electoral que ese tema «no era una prioridad o una urgencia».

«Si yo pudiera hablar con Alberto (Fernández) le preguntaría si vale la pena comenzar su mandato con un tema que tanto divide a los argentinos y que tanta tensión ha provocado. Pero me preocupa más otra cosa: yo le escuché decir, antes de las elecciones, que no consideraba que este tema fuera una prioridad o una urgencia, que había que analizarlo bien y con tiempo. Muchos lo votaron confiando en estas palabras», manifestó en su cuenta de Facebook el arzobispo, quien se manifestó a favor de «las dos vidas».

«Siempre estuve en contra del aborto, desde que tengo doce años», reveló Tucho Fernández, quien al defender su posición dijo que no actuaba «por ser conservador, misógino o machista», sino porque «creo que esa niña que está dentro del vientre de su madre también tiene derechos».

 

En otro párrafo señaló que «no hace falta ser creyente ni dogmático para defender la vida por nacer. Valoro la capacidad del presidente electo, y espero que pueda levantar y pacificar el país. Pero me llamó la atención leer que enviará inmediatamente un proyecto de ley para avanzar en el aborto».

«Una cosa es despenalizar a la mujer que ya abortó y otra cosa es legalizar el aborto. La realidad es que casi ninguna mujer va presa por haber abortado. Despenalizar sería simplemente blanquear esa situación. Pero otra cosa es legalizar el aborto libre, facilitar el aborto para quien quiera hacerlo por cualquier causa», agregó el arzobispo de La Plata.

Más adelante afirmó que «si se dice que se trata sólo de un tema de salud pública, entonces estamos queriendo agarrar al chancho por la cola, o poniendo el carro antes que el caballo. Porque de las muertes maternas que hay en el país, una pequeña parte es por aborto procurado. Más del 80 por ciento de estas mujeres se mueren por llegar al parto desnutridas, diabéticas sin tratar».

 

ANTICIPO

En rigor, el 21 de octubre pasado, el entonces candidato presidencial Alberto Fernández había sugerido que impulsaría, si ganara las elecciones, una ley para legalizar el aborto. En aquella oportunidad, se refirió al caso de Lucía, una nena de 11 años que fue obligada a parir en Tucumán. La situación lo llevó a diferenciarse del candidato a gobernador tucumano, Juan Manzur. “Juan sabe lo que yo pienso y yo sé lo que él piensa. El aborto es una cuestión de salud pública y hay que resolverlo”, advirtió Fernández.

La nena había quedado embarazada producto de una violación, por lo tanto tenía acceso al protocolo de aborto legal. Pero la provincia se lo negó. “No hay que ser hipócritas. Los abortos se hacen clandestinos. Es una cuestión de salud pública”, insistió Fernández. La discusión por una ley que dé la posibilidad de aborto legal, seguro y gratuito, separó las aguas en la política. Los gobernadores peronistas, en su mayoría, la frenaron en el Senado cuando el gobierno de Mauricio Macri impulsó la discusión.  En Cambiemos también hubo mucha resistencia. Cristina Kirchner, inclusive, se había negado en el pasado a dar la discusión, porque su postura fue siempre antiaborto. Pero cambió de opinión, según dijo, influida por su hija Florencia.  Alberto Fernández parece estar dispuesto a reabrir la discusión apenas asuma.