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miércoles, diciembre 11, 2019
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    OPINIÓN: Entre las irresponsabilidades y los malos arbitrajes que perjudican a Patronato

    Para muchos fue difícil conciliar el sueño en suelo santiagueño. Algunos porque festejaron hasta altas horas de la madrugada y otros porque esperando el viaje de vuelta, debían convivir con la sensación de impotencia que dejó el final del partido de Patronato ante Central Córdoba, que derivó en derrota (3 a 2).

    Luego de un primer tiempo donde fue de menor a mayor y consiguió ponerse en ventaja, en el entretiempo daba la sensación de que podía ser una excelente jornada para los entrerrianos.

    El entrenador local, Gustavo Coleoni metió manos en su equipo, mandó al a cancha a Jonathan Herrera y Gervasio Núñez y rápidamente logró su cometido. El Ferroviario igualó de manera inmediata, antes del minuto de la segunda parte y siguió buscando desnivelar. Parecía que se venía la noche. El local erró y Patrón se volvió a meter en partido. El palo por palo lo ponía de nuevo en ventaja. Con el partido 2 a 1 a favor, el equipo de Mario Sciacqua quedó bien parado para cerrar el encuentro, o al menos eso parecía otra vez. Pero llegó el peor desenlace. Con muchas cosas que todavía hacen difícil digerir la derrota.

    A menos de 20´ para el final, una pelota dividida donde hubo falta sobre Mathías Abero terminó con un envió hacía el área, donde Christian Chimino fue al piso de manera innecesaria ante la aparición en ofensiva de Núñez, que exageró su caída. Falta dijo el gran protagonista de la larga noche, que sin dudarlo cobró penal para el dueño de casa. Llegó el empate desde los 12 pasos.

    Un rato más tarde, a los 31´ Dardo Miloc vio la primera amarilla. Para ese entonces el Santo jugaba un partido áspero, donde se había corrido mucho y tenía los tres cambios para realizar. Con el diario del lunes hay que decir que Sciacqua demoró en rotar sus futbolistas, más allá del rendimiento de algunos. Cinco minutos después, a los 36´ Miloc cometió una infracción inaudita. Joao Rodríguez estaba de espalda al arco Santo en mitad de cancha y el ex Aldosivi le entró de atrás. Amarilla más amarilla es roja. Patrón con uno menos y había más de diez minutos por delante, teniendo en cuenta lo que iban a adicionar.

     

    DÍAZ, MERLOS Y ALGO MÁS. La actuación del juez del partido había sido determinante, porque en las divididas o dudosas siempre benefició al dueño de casa. Los jugadores del Negro estaban nerviosos. Pero para los de afuera pasaba inadvertido, más allá del reclamo por el penal que había sancionado tras la infracción de Chimino.

    Pero había tiempo para obtener un protagonismo absoluto. O casi, porque el primero que entro en acción fue Gabriel Díaz. Había córner para el local. El central de Patrón pegó con un golpe de puño en el estomago de un rival. Era expulsión, sin dudarlo. Una reacción que no se puede aceptar de un profesional. Cosas que ni en la caballerosidad del campito ocurren. Díaz tendrá que dar muchas explicaciones a sus compañeros primero y luego a todos los que confían en el equipo. Demás está destacar que durante las prácticas, siempre tiene reacciones para reprochar.

    Merlos le sacó amarilla al defensor, mal, porque era merecedor de una roja directa. Y sancionó de manera insólita penal para el equipo Ferroviario. La pelota parada aún no se había ejecutado cuando Díaz cometió semejante imprudencia. Eso desató la locura de los entrerrianos. Otra vez le meten la mano en el bolsillo a Patronato. Otra vez Merlos metido en un escenario de conflicto dentro de un partido de fútbol.

     

    LO BUENO. Entre tantas cosas negativas, hay algo más que positivo para destacar. Cristian Tarragona se encontró con un buen rendimiento y con el gol. El ex Platense apareció en la red por partida doble. En el primero tanto luego de una asistencia de Gabriel Ávalos, también para remarcar, y posteriormente con una muy buena habilitación de Gabriel Compagnucci, para coronar una jornada personal importante.

    Seguramente si todo lo que pasó sobre el final del encuentro no hubiese ocurrido, las cámaras de la televisión nacional y todos los micrófonos que por ahí daban vueltas, hubiesen ido detrás del futbolista Santo.

     

    LO QUE VIENE. Quedan tres partidos para el Negro antes de fin de año, de las vacaciones y del comienzo de una nueva pretemporada. De los últimos 24 puntos el Santo sumó 3 y se hunde en los promedios. Encima en la fecha casi todos los resultados fueron desfavorables y el panorama se complica más. Solo con Gimnasia y Esgrima de La Plata que achicó a seis la distancia y Aldosivi, que mide diferente y con un par de derrota se puede escapar del fondo, están por debajo de los entrerrianos.

    Hay mucho por mejorar. Lo primero es los resultados. Ante Godoy Cruz de Mendoza, que visitará el estadio Presbítero Bartolomé Grella el próximo lunes 25 desde las 19 no hay escusa que valga. Hay ganar.

    Los dirigentes tienen que hacerse cargo de la parte que les toca y exigirle al a Superliga del Fútbol Argentino que se respete a la institución, a los colores y a su gente. Así como desde la SAF se exigen tantas cosas.

    Sciacqua deberá encontrar los errores y cambiar lo que crea necesario para salir adelante. Se fue sin declarar desde Santiago del Estero, estaba caliente y no quería meter la pata. Es entendible. Pero hacen falta respuestas y el, más allá del esfuerzo que vienen haciendo junto a su grupo de trabajo en un montón de aspectos, es quien debe dar la cara.

     

     

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