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domingo, diciembre 8, 2019
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    Un proyecto busca preservar el parque General San Martín

    La Dirección del Parque San Martín inició formalmente un largo trámite para que las 600 hectáreas de su patrimonio natural sean reconocidas como sitio Ramsar. La declaración permitirá integrar a distintas organizaciones de la región en la administración sustentable de esta parte del territorio entrerriano.

     

    Valeria Robin / coordinacion@eldiario.com.ar

    Un proyecto que potenciaría la riqueza autóctona del Parque San Martín sería lograr que fuera declarado sitio Ramsar. En primera instancia, pareciera que toda esa vasta extensión cumple los requisitos, más allá de que el trámite tenga su complejidad.

    De todos modos, aunque no se trate de un saber complejo, no todo el mundo conoce lo que es un sitio Ramsar. De manera que se ha justificado el comienzo del diálogo con el biólogo y administrador del Parque, Alfredo Berduc, que ha servido para pasar en limpio una serie de informaciones relevantes.

    El entrevistado explicó a EL DIARIO que Ramsar hace alusión al nombre de una ciudad iraní en donde se hizo la Primera Convención Internacional para la protección de los humedales. Allí se creó la convención, de la cual Argentina es uno de los países firmantes. “Ser un sitio Ramsar significa que el mundo reconoce a ese humedal de importancia internacional, ya sea por la biodiversidad que tiene, por ser importante como parador en las rutas de algunas aves migratorias, o por tener dadas las condiciones para promover el desarrollo sostenible”, indicó, antes de agregar que “un sitio Ramsar también tiene que tener valores culturales, paleontológicos o arqueológicos locales, y ser un humedal de cierto tamaño e importancia estratégica”.

    USO RACIONAL

    Berduc fue más allá en sus apreciaciones. “Un sitio Ramsar no implica prohibición, sino que procura fomentar que se cumplan las leyes ambientales que están en ese territorio. Además, incita –a través de sus Comités Intersectoriales de manejo- a los Estados firmantes (que en este caso son las provincias) a que invite a las facultades, a las fuerzas vivas del pueblo, a las intendencias, al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria por ejemplo, a los parques nacionales, a las reservas provinciales cercanas, a la Secretaría de Ambiente de la Provincia y otras instituciones a que se junten para hacer una planificación del uso racional de ese territorio delimitado”.

    Así las cosas, al visibilizar la decisión de proteger la riqueza natural de un área determinada, los distintos actores, dependencias del Estado y organizaciones de la sociedad civil pueden coordinar mejor acciones que apunten al logro del objetivo fundamental: la salvaguarda de los humedales, vitales para el mantenimiento de la vida presente y futura. En tal sentido, Berduc indicó que “los sitios Ramsar son una herramienta para potenciar los recursos y las leyes ya existentes. Por ejemplo, fortaleciendo la actividad de aquellos que quieran producir, certificando la producción agroecológica, sustentable, dando valores agregados, promoviendo el ecoturismo, y multiplicando la cantidad de mano de obra que brinda, que también implica producción saludable”.

    Además de resguardar importantes muestras de patrimonio cultural, arqueológico e histórico, los sitios Ramsar cumplen un rol fundamental en la regulación y purificación del agua, reducen el riesgo de inundaciones, contribuyen a mitigar el cambio climático, proveen sustento y recreación. Al respecto, Berduc insistió en la importancia de llevar a cabo la conservación y reforestación de las cuencas de forma anticipada, porque “estamos advirtiendo en los últimos años que las inundaciones traen cada vez más complicaciones, por lo que es crucial hacer algo antes de que tengamos que lamentar la pérdida de vidas”.

    EL QUE CUIDA LAS AGUAS

    Hasta la actualidad, en el país hay 23 sitios Ramsar, que abarcan diversos ambientes, como lagunas altoandinas, zonas costeras marinas, lagunas endorreicas, turberas y llanuras de inundación, entre otras.

    La propuesta que busca declarar el Parque San Martín como sitio Ramsar los ha llamado Yjára, que significa Guardián de las aguas para la cultura guaraní. La solicitud ya fue elevada a la Secretaría de Ambiente de la provincia. Si se aprueba, el expediente será girado a la Nación.

    La futura área protegida será un imaginario enlace entre el sitio Ramsar Delta del Paraná (que comparte Entre Ríos con Santa Fe, a la altura de Diamante), el sitio Ramsar Jaaukanigás (en Reconquista, provincia de Santa Fe) y el sitio Ramsar Humedales Chaco. Es decir que, de aprobarse, el nuevo sitio Ramsar sería parte de un corredor interprovincial de sitios naturales del Paraná. De concretarse la iniciativa, sería el tercero de la provincia: los otros dos son el Palmar Yatay (Colón) y el ya nombrado Delta del Paraná.

    “Si bien todavía es una propuesta, ha tenido muy buena repercusión. El paso que sigue es que tome estado de petición desde nuestra provincia hacia Nación, que es lo que tiene que suceder en algún momento para que comiencen los trámites”, indicó el entrevistado, antes de expresar que “no es un dato menor que este sitio tiene prácticamente todos los componentes que la Convención Ramsar valora”.

    Luego, enumeró. “Por ejemplo, tenemos dos tercios de la diversidad de aves de toda la provincia contenida en esas 600 hectáreas que abarca, hay una comunidad de pescadores artesanales sobre la desembocadura del arroyo Las Conchas, y sobre los bordes hay muchísimos productores locales, que se dedican a la ganadería y la apicultura, y en zonas cercanas al parque tenemos también una cooperativa de apicultores orgánicos, dos granjas que producen agroecológicamente; y además contamos con la escuela Almafuerte que está produciendo de manera agroecológica”.

    Berduc incorporó una consideración más a la valoración de la región. “Además hay sitios arqueológicos muy importantes sobre Villa Urquiza, que por cierto es una comarca con un potencial ecoturístico internacional y una infraestructura de servicios acorde. En cuanto al patrimonio histórico, tenemos el hito de la Batalla del Espinillo, que se conoce como el primer acto de autonomía entrerriana: se trató de un enfrentamiento que tuvo lugar cerca del Arroyo Espinillo, a partir del cual el país se dividió entre unitarios y federales”.

    Requisitos suficientes

    Como se ve, muchos de los elementos que evalúa la Convención Ramsar están presentes en la zona. Berduc introdujo otro aspecto valioso, ya citado pero abordado desde otra perspectiva. “Hay un factor estratégico y es que la transformación en sitio Ramsar del área que abarca las casi 600 hectáreas que incluye al parte San Martín completaría una política de preservación de la riqueza natural regional, ya que hacia el sur se encuentra el sitio Ramsar del Delta, y hacia el norte (a unos 22 kilómetros aguas arriba) está el sitio Ramsar sobre Reconquista, un área protegida que tiene diez veces más territorio que el que estamos proponiendo.

    Más al norte aún, hay otro sitio Ramsar, de una extensión considerable también, que se encuentra muy cerca de Jaaukanigás: el sitio Ramsar Humedales Chaco. Y, hacia el sur, en el área del Pre Delta también hay otro sitio Ramsar, y lugares de conservación sobre el Paraná, por lo que la denominación de nuestro sitio Ramsar, que llamamos Yjára, completaría de cierta forma un corredor de protección sobre el río Paraná, lo que tiene una importancia estratégica respecto a la conservación, lo que se suma al valor del arroyo Las Conchas, por ser una de las pocas cuencas entrerrianas que desemboca a la altura del Paraná medio. Recién hacia el norte volvemos a tener algo parecido, en la desembocadura del arroyo Feliciano; por ende creemos necesario desarrollar este sitio de protección”. Para Berduc, “es cuestión de tiempo, y que las gestiones que se están haciendo sean consideradas por los organismos de conservación provinciales”.

    Una reserva con historia

    El Parque Escolar Rural Enrique Berduc-Parque General San Martín se encuentra en el departamento Paraná, en el distrito Espinillo del paraje La Picada, a unos 25 Km. de la ciudad de Paraná.

    Desde la capital, se accede de manera directa a través de la Ruta Nacional 18 (Avenida Almafuerte) para tomar luego la Ruta Nacional 12. Está comprendido entre los arroyos Las Conchas (al norte), Sauce grande (al oeste) y su confluencia y al sur por la traza correspondiente al antiguo camino que se dirigía a la ciudad de La Paz.

    Se trata de un campo que fuera propiedad privada del filántropo Enrique Berduc, quien lo dejó en donación al Consejo General de Educación de Entre Ríos al momento de morir en el año 1928, mediante testamento, con la finalidad que se convierta en un área natural de conservación del monte típico de la zona y destinado “a los escolares pobres de Paraná”.

    Para la década del 50, el Consejo Provincial de Educación aceptó la donación y le confirió el marco institucional.

    En 1995 con la ley provincial de Áreas protegidas se declaró como Reserva de Usos Múltiples, Ley 8967/95 Bosque protector permanente: Res. nº 45 DGDA y RN /96, categoría que se mantiene actualmente, continuando con los objetivos educativos del área.

     

    Para agendar

    El Parque Escolar Rural Enrique Berduc permanece abierto al público todos los días de 8 a 20. “Actualmente estamos cobrando la entrada solo los fines de semana, a través de la Asociación Ecologista Enrique Berduc, que invierte este dinero en su totalidad en el Parque”, comentó el entrevistado, y luego agregó que “ese dinero es el principal ingreso con que se sostiene la institución” y que desde este mes la entrada va a costar 50 por persona y 80 pesos el vehículo. Los menores de 13 años no abonan el ingreso.

    Quieres deseen comunicarse con la Administración del Parque, pueden hacerlo al siguiente teléfono: 0343 15-450-8033. También lo pueden encontrar en facebook como Parque Escolar Rural Enrique Berduc.

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