Confirmaron condena impuesta a acusado de robar junto a menor

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La Cámara de Casación Penal, integrada por los jueces Davite, Badano y Perotti, resolvió rechazar el recurso interpuesto por la defensa de Alexander Rodríguez.

La Cámara de Casación Penal de Paraná resolvió confirmar la condena impuesta el 12 de junio a Alexander David Rodríguez, que fue juzgado por participar de un robo cometido por un menor inimputable. El hecho ocurrió en Paraná el 21 de abril de 2017. Se sostuvo que Rodríguez sabía del plan criminal del menor.

 

Redacción El Diario | coordinacion@eldiario.com.ar

La Cámara de Casación Penal de Paraná, integrada por Marcela Davite, Hugo Perotti y Marcela Badano, resolvió rechazar el recurso de Casación interpuesto el 5 de julio de 2019 por la defensa de Alexander David Rodríguez, que fue condenado por el delito de Robo calificado por el uso de arma, y en consecuencia confirmó la sentencia de 12 de junio de 2019 dictada por la vocal del Tribunal unipersonal de Juicio y Apelaciones de Paraná, Carolina Castagno, que lo condenó a la pena de cinco años de prisión.

Sabía

En la resolución la Cámara sostuvo que “todo esto demuestra que la conducta de Rodríguez no puede ser considerada neutra, sino que por el contrario resulta imputable a él, objetiva y sujetivamente; que desde un inicio conoció el peligro que generaba con su accionar; y que mantuvo el co-dominio funcional del hecho mediante un reparto de tareas que consistió en interceptar a las víctimas en el vehículo que él conducía, quedarse esperando en el auto mientras el menor desapoderaba violentamente a la víctima de su celular, y retirarse juntos del lugar. Ello equivale a decir, como lo entendió la Vocal, que juntos cometieron el robo con arma impropia”.

El hecho

El 12 de junio Castagno resolvió declarar a Rodríguez autor material y responsable del delito de Robo calificado por el uso de arma, en calidad de coautor.

El hecho por el que el joven que tenía 24 años en aquel momento, fue condenado, consistió en que el 21 de abril de 2017, cuando se conducía en un Fiat Uno que manejaba él, interceptaron a tres chicos que iban caminando por Santos Domínguez y Castañeda, en Paraná, circunstancia en que el menor inimputable, de 15 años, que iba con él descendió del auto y le asestó un golpe en la cabeza con un hierro a uno de los chicos para robarle el celular.

Tras el ataque, ambos huyeron en el auto pero fueron aprehendidos en calle Brugo y General Artigas con los elementos en su poder. Fiscalía sostuvo que Rodríguez sabía del plan que desarrolló el menor que iba con él.

Sana crítica

La Cámara entendió que la sentencia de Castagno “lejos de resultar arbitraria por falta o defectuosa fundamentación, respeta estrictamente las reglas de la sana crítica racional y por ello las conclusiones a las que llega se muestran como el fruto razonado de las pruebas, al punto que de la simple lectura, se puede constatar que en su elaboración se han respetado las normas que gobiernan la corrección del pensamiento humano, logrando sus conclusiones sobre los hechos de la causa, valorando la eficacia conviccional (sic) de cada una de las pruebas y explicando con sencillez cómo se llegó a ellas, cumpliéndose así con la obligación de motivar las resoluciones”.

Tras analizar el fallo recurrido, los vocales señalaron que “en este caso no existe ningún elemento de prueba que acredite un error por parte de Rodríguez respecto a la modalidad mediante la cual se concretaría el hecho y –menos aún- que el menor incurriera en un exceso sino que -por el contrario- de la prueba surge que, desde un inicio, el hecho fue planeado contando con el empleo del fierro, y que esto abarcaba su uso tanto para intimidar como para utilizarlo si las víctimas ofrecían resistencia”.

Miradas

Fuentes judiciales advirtieron a El Diario sobre una situación que se dio en la audiencia en la que las partes alegaron respecto del fallo de primera instancia.

Según se indicó, la presidenta de la Cámara le llamó la atención al defensor porque estaba leyendo sus alegatos.

A la hora de escuchar los argumentos de Fiscalía, ésta incurrió en la misma conducta que se le reprochó a la defensa.

El artículo 289 del Código Procesal Penal de la Nación ordena respecto de la “Discusión Final” que “terminada la recepción de las pruebas, quien preside concederá sucesivamente la palabra al fiscal, al querellante y al defensor para que en ese orden expresen sus alegatos finales. No se podrán leer memoriales, sin perjuicio de la lectura parcial de notas…”.

El dato que llamó la atención fue que un vocal le señaló a la presidenta que Fiscalía estaba haciendo lo mismo que le cuestionó a la defensa, recibiendo por respuesta que los fiscales no estaban leyendo.

Las fuentes aseguraron que los acusadores leyeron sus alegatos. Incluso deslizaron que la audiencia está videograbada.

Operadores judiciales atentos al desempeño de la Cámara de Casación analizaron que aquella situación es una “pequeña muestra” de las tensiones que se viven en el Tribunal.

En este sentido, recurriendo a una metáfora del mundo del fútbol, ironizaron con que “en la Cámara, la perspectiva de género gana los partidos 2 a 1”.