Revelaron que Celis daba órdenes de gestión comunal desde la cárcel  

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Nuevos testigos ratificaron la relación política entre ciudadanos sindicados como integrantes del denominado clan Celis y la Unidad Municipal N° 2. Ninguno dio elementos para aventurar vínculos con el comercio de estupefacientes, al menos por ahora. Uno dijo que Daniel Celis, alias Tavi, daba órdenes para que se hicieran trabajos inherentes a la gestión de la Unidad Municipal, mientras estaba privado de la libertad. Sostuvo que lo fue a ver al penal.

Redacción El Diario | coordinacion@eldiario.com.ar

Franco Nahuel Ledesma, que se desempeña como subdirector en un área de la Unidad Municipal N° 2 mediante una designación que decidió la actual gestión, sostuvo que el 27 de enero de 2017 fue a la Unidad Penal N° 2 de Paraná a visitar a Daniel Celis, alias Tavi. El dato destacado de la “visita” consiste en que Celis estaba privado de la libertad y en el encuentro dio órdenes, inherentes a la gestión de la Unidad Municipal N° 2, para llevar a cabo, según afirmó el testigo. Ledesma, ante una pregunta de los fiscales para que aclarara por qué fue a visitar a Celis si minutos antes había manifestado que no tenía relación más allá de la que sostuvo se creó por su participación en el Movimiento Vecinalista del Oeste (MVO), respondió: “No teníamos comunicación con él (por Celis), la única manera era visitarlo”.

INFLUENCIA. Ledesma sostuvo que Celis “tenía cierta influencia por su participación política, por lo que había logrado con el MVO. Celis podía dar órdenes siempre y cuando se realizaran dentro del ámbito municipal” aclarando que se trataba de tareas de desmalezado, desagote de un pozo y otras de esa índole. El testigo recordó que conoció a Cristian Silva, alias Flaco, y a Hernán Rivero, ambos imputados en la mega audiencia que investiga la responsabilidad de 33 ciudadanos en las causa Avioneta narco y Narcomunicipio, en el MVO. Incluso añadió que con Rivero participaron de pegatinas y colocación de pasacalles para la campaña política del año 2015. Ledesma también confirmó que en la cárcel se realizó una reunión que calificó de “tipo sindical”. Sostuvo que fue con el objetivo para luchar para lograr la conducción del Suoyem.

INTERPRETACIONES. Ledesma también dio precisiones sobre el controvertido negocio con un cargamento de zapatillas, zapatos, ropa y otras mercaderías que en las escuchas telefónicas de la Policía Federal se interpretó que cuando se refería a aquellos elementos se lo hacía como un eufemismo para referirse a estupefacientes. En este sentido, dijo que por aquel negocio conoció a la imputada Griselda Bordeira, alrededor de abril y marzo de 2016. El testigo, que se desempeñaba en la Unidad 2 entre 2016 y 2017 por un contrato de obra, dijo que conoció a Fernanda Orundes Ayala porque era la esposa de Celis, añadiendo que la mujer comenzó a trabajar en la Unidad 2 en 2017, como administrativa en desmalezado. También sostuvo que en la Unidad llevan el control de la asistencia con una firma en un cuaderno.

PEDIDO. En el inicio de la jornada el defensor de Bordeira, Boris Cohen, pidió que se sume un día más de audiencias a las que se programaron todos los lunes y martes hasta finalizar el juicio. El letrado fundó su pedido en el plazo de tiempo “razonable” para que Bordeira tenga acceso a una legítima defensa y en el tiempo que lleva privada de la libertad, siendo que se trata de una persona para quien rige el principio de inocencia. Fiscalía adhirió al pedido y añadió que se incremente la cantidad de testigos a declarar por día. El Tribunal recibió sendos pedidos y dará conocer su decisión el lunes 11 cuando se reanude el debate.

NECESIDAD. Orlando Silveyra, director general de la Dirección de Comunidades Vecinales, dijo conocer a Bordeira y al imputado Alan Viola porque éste fue presidente de la comisión vecinal Lomas del Mirador, en tanto que a Tavi Celis y a Carmelo Leguizamón, alias Cebolla, por el sindicato de municipales. El testigo reconoció que también conoce al imputado Pablo Hernández, concejal de Cambiemos. Silveyra sostuvo que durante 20 años fue presidente de la vecinal Lomas del Brete y añadió que primero fue empleado y con Varisco llegó a director general de Comunidades Vecinales, precisando que el Paraná existen 210 vecinales. El funcionario manifestó que conoce a Orundes Ayala, que estuvo en la vecinal Paraná XVI como vocal, durante los períodos 2013-2015 y 2015-2017, primero como suplente y después como titular.

Silveyra reconoció que le llevaron dos veces mercadería para repartir a Orundes Ayala porque en el barrio no había salón comunitario. Dijo que aquella iba al barrio a trabajar en la parte social porque “la necesidad del vecino es impresionante”, se solicita alimentos, ropa y expresó que “se trabaja mucho con ellos con el bolsón, la frazada y las chapas”. Respecto de la modalidad, sostuvo que se hacía una nota pidiendo por los módulos alimentarios. Añadió que se repartían para ayudar a la gente más necesitada, con bolsas que tenían la leyenda Municipalidad de Paraná. Silveyra reconoció que Orundes Ayala hacía un relevamiento previo y decidía a que vecino se le entregaba la ayuda.

BOLSONES. A su turno, Candela Carminio reconoció que conoce a Orundes Ayala y a la imputada María Laura Zurita porque ésta fue empleada de jardines maternales. También dijo conocer a Tavi Celis por la militancia en la campaña 2015. También reconoció que es amiga de Varisco, Hernández y Bordeira. La testigo recordó que Orundes Ayala estaba dentro de la comisión vecinal de barrio Paraná XVI, y que era empleada de la Unidad 2. Añadió que fue designada en la Dirección de Comisiones Vecinales y luego pidió el traslado a la Unidad 2.

Carminio sostuvo que Orundes Ayala le solicitó bolsones en dos oportunidades porque la gente que había votado la comisión vecinal le iba a pedir ayuda al barrio puesto que no tenían salón vecinal. Respecto de Luciana Lemos, alias Lu, Lupe o Lupita, también imputada, recordó que era una de los 1.500 empelados que tenía en la Secretaría de Desarrollo Social. Respecto de Lemos, sostuvo que “fue a mi oficina a pedir el traslado al centro integrador de Roberto Sabbioni, la atendió un empleado y le dijo que tenía que hacer la nota. Ella trabajaba en calle Colón, pero trabaja en territorio, como asistentes sociales y referentes. Pertenecía pero no estaba en esa oficina”.

Determinación

Ayer también declararon Rodolfo José Antonio Audisio, Alicia Liliana Audisio, que son primos segundos de los hermanos Omar Horacio Ghibaudo y José Raúl Ghibaudo; y Norma Estela Sian. Los tres fueron convocados por la defensa de los hermanos. Sian dijo que hace 30 años que los conoce porque es vecina y nunca vio aterrizar una avioneta en el campo de los imputados.

Alicia Liliana Audisio manifestó que “los he visto llegar a pensar en tomar una determinación drástica”. Sostuvo que “sé que una persona obró de mala fe con ellos, los engañó, les dijo que iba a ir una avioneta a fumigar montes. Ellos, como personas de bien, los embromó. Esa persona se hacía pasar por amigo y conocido. Me lo mostraron en el pabellón: se llama Luis Céparo”.

Ledesma dixit

“Hernán Rivero ingresó a la Municipalidad con la gestión de (José Carlos) Halle con un contrato de obra, siguió con (Blanca) Osuna y con Varisco llegó a la Dirección de la Unidad 2. No fui parte del MVO, pero trabajé el último tiempo tras las PASO de 2015, nos integramos con Rivero un mes antes. Rivero era parte de la organización. Se hacían pegatinas de carteles y pasacalles para la campaña de Sergio Fausto. A Tavi Celis lo conozco desde que comienzan a trabajar con el MVO. Él organizaba las tareas del día. El rédito después de las elecciones consistió en que las designaciones dentro de la UM2 era de personas que estuvieron en el MVO. Tavi no era empleado, pero tenía influencia por el peso político que había ganado. Me sorprendió bastante cuando Rivero cayó preso. No estaba ligado a la venta o la compra de estupefacientes”.

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