13.7 C
Paraná
martes, agosto 11, 2020
  • Entre Ríos
  • Nosotros
Más

    Productores agropecuarios analizan cortar la ruta

    Hugo Heinze, productor rural de Colonia Merou, dialogó con EL DIARIO.

     

    Anoche lo decidían en una asamblea realizada en Crespo. Afirman que la prohibición de fumigar cerca de escuelas rurales los está llevando a la quiebra.

     

    Redacción El Diario 

    Entidades agropecuarias están evaluando tomar medidas de protestas para reclamar la pronta resolución por parte del Superior Tribunal de Justicia sobre el decreto que regula la aplicación de fitosanitarios en torno a las escuelas rurales.

    Anoche, al cierre de esta edición, se estaba llevando a cabo una reunión en Crespo convocada por la filial local de la Federación Agraria a fin de decidir qué medidas tomar. Entre las posibilidades se contemplaba la de realizar cortes de ruta hasta que haya un pronunciamiento de la Justicia. Estaba previsto que asistieran representantes de cooperativas de la zona y acopiadores de cereales, además de productores, además de los principales referentes de la Mesa de Enlace provincial.

    “Hay que hacer algo contundente para que reaccionen”, afirmaron desde la entidad convocante.

    TIEMPO. “Los jueces del Superior Tribunal de Justicia se están tomando demasiado tiempo y hay miles de familias que no saben qué les va a suceder”, manifestó a EL DIARIO Mariela Gallinger titular de la filial de Crespo de la Federación Agraria.

    La referente manifestó que hay tareas relacionadas con los cultivos que no pueden llevar adelante quienes tienen campos cercanos a establecimientos educativos rurales.

    “La cosecha gruesa ya está implantada y hay que ir fertilizando o controlando las malezas y está todo ahí sin poder hacer nada.

    De todo ese lucro cesante y la preocupación sobre qué cosecha vamos a tener surgió la idea de hacer una encuesta entre todos los actores de la producción, las cooperativas, las entidades agropecuarias, los acopiadores, a ver qué les parece. Hay que hacer algo contundente para que reaccionen. Vamos a cortar la ruta, paramos los tractores y hasta que no se decida no hacemos nada”, aseguró.

    Gallinger señaló: “Estamos más que preocupados por esa pasividad, no toman en cuenta el problema. Vemos que en otras provincias el tema ya está solucionado, ya tienen ley de buenas prácticas agrícolas en Córdoba y nosotros todavía estamos discutiendo el tema de las escuelas rurales. Acá es 1.000 metros (de exclusión para fumigar) y en otras provincias son 50 y 100 metros”.

    Pero para la dirigente agropecuaria “hay otro trasfondo”, indicó y agregó: “Deja mucho que desear la dirigencia tanto los de Basta es Basta como los de Agmer. Están muy preocupados por la salud pero se enfocaron nada más que en las escuelas rurales. No se preocupan por los alumnos de las escuelas de la ciudad. Ahí tienen contaminación diaria porque los productos que se usan contra insectos o lauchas es seis veces más potenciado que lo que se echa en el campo”.

    EXCLUSIÓN. “Hace tres semanas que estuvimos con la Justicia y son tres semanas con el campo parado. Si hay que pulverizar algo con avión son 1.000 metros de distancia”, dijo después.

    La representante de la Federación Agraria aseguró que en todo el territorio hay 1.024 escuelas rurales. “No es un número que se me ocurrió sino que lo pedí al Consejo de Educación. Este tema es una vergüenza nacional. Tenemos un Estado ausente, una Justicia que no se ocupa y lo que decide lo hace según el humor social y el desamparo que tenemos los productores. Nosotros cumplimos con la ley pero ¿quién se hace cargo?”, preguntó.

    Gallinger manifestó después que en la zona la mayoría son productores pequeños: “Tenemos un trabajo muy fuerte de la microrregión de Crespo y sus aldeas y en un rango de 70 mil hectáreas hay 800 establecimientos. No llegan ni a 100 hectáreas el promedio. Son todos productores chicos. Hay algunos que tienen 20 hectáreas y otros 150 pero el promedio es de 80 hectáreas. Tal vez en otras provincias hay 10 dueños en 70 mil hectáreas. Acá no. Acá hay una escuela y hay 15 productores alrededor”.

    INTERESES. Pero para la dirigente ruralista hay intereses económicos detrás de la prohibición: “Detrás de esto hay un plan inmobiliario. Es todo muy sospechoso. Sabemos de inmobiliarias que han comprado a bajo precios por la desesperación que tienen los dueños de los campos. Hay un productor que tiene 300 hectáreas alrededor de una escuela y justo le afecta la totalidad del campo a la redonda. Nadie se lo arrienda y por eso tiene que venderlo. Se lo van a comprar por tres monedas y luego cuando salga el fallo va a costar mucho más”, ejemplificó.

    “Es todo muy enredado, con cuestiones políticas, inmobiliarias, a nadie le interesa ni la salud ni la producción. Tenemos un secretario de Producción ausente que no aparece ni se le cae una idea.

    Hay que empezar a generar cosas para salir de esto, no nos queda otra”, finalizó.

    “Hace falta una ley como la de Córdoba”, dice un productor

    Hugo Heinze es un pequeño productor agropecuario de Colonia Merou. Su parcela está cercana a una escuela rural y desde que rige la prohibición de fumigar a 1.000 metros a la redonda (terrestre) o 3.000 metros (aérea) su labor se haya profundamente afectada.

    “Soy un pequeño productor, tengo 28 hectáreas campo de por medio con la escuela. Estoy impedido de pulverizar. Sembrar se puede pero de la manera tradicional y antigua. Sería volver en el tiempo 50 años”, contó a EL DIARIO.

    Antes se dedicaba al tambo pero luego, debido a la crisis del sector de hace unos años, debió mudar a la ganadería. Para alimentar su ganado debe sembrar pradera y ello implica algún tipo de aspersión “Se hacían aplicaciones pero siempre responsablemente, como mandaba la ley. Pero ahora estamos impedidos totalmente. Va a ser muy difícil encontrarle la vuelta para seguir trabajando”, lamentó.

    LA ESCUELA. Hugo contó que siente a la escuela como propia: la fundó su padre junto a otros padres de la zona, él cursó allí la primaria, también lo hicieron dos de sus hijos y su hija menor asiste actualmente.

    Por eso resalta que siempre se manejó con responsabilidad y prudencia: “Se hacían (las aplicaciones) cuando no había clases, los fines de semana. Nunca se pulverizó estando los chicos en la escuela. Están nuestros hijos ahí. Aunque a esa distancia no había problemas pero igualmente no se hacía cuando estaban los chicos”, remarcó.

    “La relación con las maestras es muy buena. La maestra firmó una nota diciendo que nunca tuvieron problemas con el tema de pulverizaciones. Se puede trabajar sin ningún problema. Nunca ha habido problemas”, indicó.

    Para Heinze, la solución es que se promulgue una ley de buenas prácticas, tal como se hizo en la provincia de Córdoba.

    “En Córdoba, el gobernador se puso los pantalones y trabajó en una ley de buenas prácticas. Creo que eso es lo que se debería hacer acá sino nos van a llevar a fundirnos directamente. Es una ley muy buena. El que hace las cosas mal debe ser castigado. No le veo sentido a esta prohibición. Después de los 1.000 metros se puede hacer lo que se quiera. El chico no está solamente en la escuela. Después cuando está en su casa o va por el camino no se lo protege. Es algo irracional que no tiene sentido. Es solo alrededor de las escuela, pero más allá ¿qué pasa?”, se preguntó finalmente.

     

     

    Lo más leído