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lunes, marzo 30, 2020
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    Inician campaña de donaciones para refaccionar la Catedral

    “Esta Catedral se hizo cuando en Paraná éramos 18.000 habitantes. No puede ser que ahora con 250.000 habitantes no la podamos mantener”, razonaron desde el Equipo Técnico de Mantenimiento.

     

    La Catedral de Paraná es un edificio cuyo interés supera ampliamente las cuestiones religiosas. Es un símbolo de la ciudad y también, testigo de la historia de la provincia y del país.

    Actualmente, en su fachada y en su estructura se visualiza el deterioro del paso de los años y la falta de mantenimiento. Por eso, se ha puesto en marcha una campaña para llevar a cabo su refacción. El proyecto total tiene un presupuesto de alrededor de 2,3 millones de dólares. Pero la primera etapa del mismo es un poco más accesible: sólo demandará 100 mil dólares que ya están destinados para ese fin.

    En esa primera etapa que ya comenzó se harán arreglos y pintura en el frente que incluyen las dos torres principales, además de la aplicación de sistema de control de aves.

    Luego, se iniciará una campaña de recolección de fondos a través de donaciones para reunir el dinero necesario para solventar el proyecto integral.

    Para brindar información sobre ese tema, visitaron EL DIARIO los ingenieros Samuel Madrid Páez y Raúl Cerini, integrantes del Equipo Técnico de Asesoramiento que viene trabajando desde hace varios años.

     

    Los ingenieros Samuel Madrid Páez y Raúl Cerini explicaron a EL DIARIO en qué consisten los trabajos para reparar el edificio. FOTO: Sergio Ruiz

     

    Fondos

     

    “Estamos comenzando con la obra. Empezamos con fondos que pudimos conseguir. No quisimos empezar la colecta sin hacer nada, sino empezar a mostrar. Vamos a hacer pintura del frente, que es la primera impresión que tenemos de la Catedral. Hacer ese esfuerzo no es poco, es un esfuerzo grande. Se hace con recursos propios del Arzobispado. Esto es lo mínimo, es la punta del iceberg”, señaló Madrid Páez al iniciar la charla.

     

    —¿En qué va a consistir esa primera parte?

    —Es todo lo que sea la pintura del frente, con las dos torres. Estamos hablando de unos 100 mil dólares. La obra total va a salir 2,3 millones de dólares. Cuando presenté la obra hice una comparación de que recomponer la parte dañada de Notre Dame sale 1.000 millones de dólares. Acá estamos hablando 2,3 millones de dólares. Es una obra grande.

     

    —¿Cuándo comenzaron con este proyecto?

    —Desde 2006 venimos trabajando en este proyecto un grupo de personas. Hubo varios intentos de materializarlos con no demasiada suerte. Se logró armar un proyecto ejecutivo del que trabajaron varios profesionales, sin plata, pero la gente colaboró igual. A lo largo de los años se hicieron varias recuperaciones de cubiertas planas. Este proyecto abarcaba los problemas edilicios que tiene. Como en cualquier casa, lo primero es lograr que no se llueva y no provoque deterioro. La planificación del proyecto fue desde la cota 11.50 que es el nivel de losa del coro de la catedral, de ahí hasta el frente.

     

    —¿Qué trabajos comprenderán este proyecto?

    —Se trabajará en la cúpula principal, torre principal, la cubierta de chapa, las cubiertas planas, cubiertas transitorias, provisión de sistema de ahuyentado de pájaros, las torres posteriores y la fachada posterior, e instalaciones eléctricas. Para eso se hicieron varios presupuestos y se fueron actualizando. Sin tocar todo lo que significa menos riesgos que se dejaría para una segunda parte.

     

    Los trabajos

     

    —Ya se iniciaron algunos trabajos. ¿En qué consisten?

    —La obra que encaramos en este momento es el frontis. Lo acuciante es cómo eliminar los pájaros. Hoy no se puede ingresar a la Catedral, ha habido desprendimiento de cornisas. Estamos viendo cómo frenar los pájaros para que se pueda circular por el atrio con tranquilidad. Pero no se pueden colocar las protecciones sin reparar el frente.

    Lo primero sería el frente, el frontis, las columnas, el atrio interior. Inmediatamente se va a tratar de llegar a las dos torres principales para que toda la fachada quede completa. En el lado izquierdo se ven brotes de vegetales. Eso es una gran fisura que se prolonga hasta el piso. Es urgente tratarlo para solucionarlo para frenar el deterioro porque la fisura provoca ingreso de agua y más daño.

     

    —Una vez completada esa primera parte, ¿cómo se continúa?

    —La idea es completar esa primera parte y luego largar una campaña para conseguir los 2,32 millones de dólares. Estamos reforzando el equipo. La primera herramienta que tenemos funcionando es el Facebook de Catedral.

    Lo vamos a usar de ida y de vuelta, vamos a reunir a toda la gente que quiera ayudar, con aportes técnicos o económicos, quien quiera salir a recorrer empresas e instituciones e incluido el Estado. Porque consideramos que es un patrimonio que el pueblo quiere mantener.

    Por otro lado en ese Facebook vamos a ir subiendo información, los presupuestos que vamos teniendo. Esta catedral se hizo cuando en Paraná éramos 18.000 habitantes. Éramos un pueblo como Rosario del Tala o Federación. Ese pueblo hizo la Catedral. No puede ser que ahora con 250.000 habitantes no la podamos mantener.

     

    El problema de las aves

     

    Las aves que anidan en el frente del edificio son un grave problema para la Catedral. No solo ensucian el frente, el atrio, la escalera de acceso provocando mal olor y afectando a los visitantes sino que también la acidez de sus desechos generan daños en las paredes.

    Uno de los puntos importantes del proyecto es procurar un método que permita alejar las aves.

    “Estamos estudiando el método de ultrasonido mediante el cual emiten ondas que no afectan a las personas pero ahuyentan a los pájaros. Estamos pidiendo referencias y presupuestos. Lo que siguen son las redes, los pinches que se usan en todos los edificios para que los pájaros no aniden. También se colocan productos químicos. La idea es no matarlos pero que se vayan a posar a otro lado. En los capiteles de las columnas no se pueden poner pinches porque hay que agujerear y fijarlos y eso puede provocar un daño importante. Por eso hay que buscar otras formas. Consultamos a varias empresas locales que cotizaron. Estamos viendo las alternativas más viables y menos dañinas para el frente. Hay que colocar tensores en el frente”, explicaron los ingenieros.

    Es que en el frontis se ven habitualmente bandadas de palomas y también de golondrinas. Dado que son aves de diferentes tamaños se deben colocar redes que sean propicias para ambas especies. Otra alternativa que se está evaluando es iluminar intensamente el frente para evitar que los pájaros lo usen como lugar para dormir.

     

    Las aves que anidan en el frente del edificio son un grave problema para la Catedral.FOTO: Sergio Ruiz.

     

    La cúpula

     

    Una de las características de la Catedral de Paraná es su imponente cúpula. Pero actualmente está teniendo diversos problemas y por eso también se prevén trabajos de reparación.

    “La cúpula es una de las grandes preocupaciones. Hay ingreso de agua cuando ocurren tormentas importantes. El año pasado ese ingreso de agua dañó el piso que estalló. La cúpula presenta fisuras. Tiene un tratamiento que se hizo en la década del 70 cuando se incorporó un anillo de hormigón para reforzar la parte estructural. Por la diferencia de material con la mampostería se generan diferentes dilataciones y así se van desprendiendo parte de la mayólica. Eso genera entrada de agua”, remarcaron.

     

    Protagonista de la Confederación

     

    Cuando Paraná era un rancherío desperdigado en torno a la plaza principal (hoy Plaza 1º de Mayo) ya había un templo a medio construir donde hoy se erige la Catedral.

    En 1825 se convocó a los vecinos para votar al patrono de la provincia y de la ciudad. El escrutinio determinó como ganadores a San Miguel, en el primer caso, y a la Virgen del Rosario, en el segundo.

    En 1854, cuando Paraná se constituyó en capital de la Confederación, el Poder Legislativo se reunía en ese templo hasta que se construyó el edificio del actual Colegio de Nuestra Señora del Huerto.

    En 1882 el antiguo edificio se demolió y el actual se construyó en 1886 y parte de los muros originales integran su estructura.

    El frente es renacentista; sus cúpulas de estilo bizantino, tienen seis columnas de estilo corintio coronadas con hojas de acanto, posee tres puertas, la principal y dos a los laterales a ambos lados de aquella. El campanario consta de cuatro campanas; la mayor o de los Canónigos fue fundida en un crisol en la casa particular del General Urquiza con aportes de objetos de oro y plata donado por los vecinos; las otras tres fueron traídas de las misiones guaraníticas.

    En el frontispicio, hay una imagen del Cristo Redentor que es una réplica del que se encuentra en Mendoza, en el límite con Chile. Esa copia, instalada el 6 de abril de 1901, se conoció antes que el genuino que por entonces estaba en Buenos Aires, depositado en un colegio, aguardando ser llevado a su destino. Casi tres años después, el 13 de marzo de 1904, se celebró su instalación en la cordillera.

    Otra curiosidad es que en su pila bautismal fue bautizado el cacique Namuncurá, padre de San Ceferino.

     

     El proyecto total tiene un presupuesto de alrededor de 2,3 millones de dólares. Pero la primera etapa del mismo es un poco más accesible: demandará 100 mil dólares. FOTO: Sergio Ruiz.

     

    El gigante San Pedro

     

    La descomunal estatua de San Pedro que está ubicada en el frente de la Catedral fue donada en 1896 por León Sola. El autor de la imagen fue el escultor italiano Domingo Di Carli. Si bien un mito urbano afirma que también se encargó una imagen de San Pablo que debió ser tirada al mar durante una tormenta cuando se la traía desde Europa, el artista no habló de otra imagen.

    Desde su taller en Génova, Di Carli contó en una carta que envió a Paraná que estaba “por esbozar un colosal bloque de mármol (de Carrara) que parece casi una montaña. Le diré —cuenta el escultor— que no se encontraron carros ni vagones para sacarlo de la cantera, por lo que me vi obligado a llevar un pequeño modelo de la obra, para adelgazarlo y poder trasladarlo”.

    La imagen ha sufrido daños y grietas pero su reparación deberá ser postergada para otra etapa.

     

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