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La primavera aumenta la concurrencia en los gimnasios

Como todos los años, en el mes de septiembre los gimnasios y el Parque Urquiza comienzan a llenarse de gente que sale a hacer actividad física, aprovechando los días más templados.

 

Redacción EL DIARIO / coordinacion@eldiario.com.ar

 

Muchos los llaman “deportistas de temporada” llegan el mes de la primavera, buscan bajar esos kilos que sumaron durante el invierno y ponerse en forma para el verano.
Marcelo Charvey, entrenador especializado en fuerza, en diálogo con EL DIARIO reconoció que “todos los años aumenta la cantidad de gente que llega a entrenar en estos meses del año. Es la época, de agosto a noviembre hace más calor, la gente se pone cada vez menos ropa, nota que quiere cambiar su cuerpo y va al gimnasio. Esto siempre tiene una connotación positiva la que empiece la gente a entrenarse”.

Con respecto a las edades de quienes empiezan a entrenar antes de la primavera, el entrenador afirmó que “arranca en 15 años y hasta los 45, que están pendientes de la imagen. En cambio la gente más grande va por una prescripción médica o porque siente un dolor y busca sentirse mejor pero no estéticamente, sino internamente, quiere tener mayor calidad de vida”.

Charvey hizo hincapié en la importancia de realizar un chequeo médico antes de iniciar una actividad física. “Antes de comenzar a entrenar está bueno que se prevean ciertas cuestiones, como por ejemplo, tener un chequeo coronario. Hay que estar al tanto de cómo está nuestro cuerpo y controlarnos para poder prevenir cualquier situación”, expresó.

Lo importante, dicen los profesionales, es que la persona empiece a ejercitarse y que cree así un hábito saludable, ya sea saliendo a caminar o inscribiéndose en un gimnasio.
“Siempre digo que la actividad física se debe disfrutar en todos los sentidos, si ya venís entrenando está perfecto y si la primavera te dio un empujón, también está genial”, destacó el entrenador.

Algunos de estos alumnos que llegan en primavera continúan durante el año con el entrenamiento, los otros abandonan antes de fin de año.
Charvey dijo que “la gente se desespera por llegar a algo y por verse en la ropa distinto, va al gimnasio y empieza a ver resultados, llega el verano y siente que cumplió, es como un pequeño ciclo. Ahí la gente ahí hace un quiebre, deja o se afianza. Lleva unos 90 días fidelizar al alumno, pasa que por ahí se van de vacaciones en enero, vuelven y si son pibes tienen que ir a la facultad, podríamos decir que se desactiva la actividad en enero y febrero; en marzo se acomoda y muchos vuelven al gimnasio”.

Quienes tienen la responsabilidad de supervisar el trabajo físico deben controlar que, en el afán por recuperar el tiempo perdido, se quiera hacer todo de golpe, lo que podría ser muy peligroso y ocasionar lesiones.

Charvey afirmó a EL DIARIO que “hay que tener cuidado con las técnicas, una mala técnica lleva a un mal resultado, y con un mal entrenador arranca todo mal. Un buen entrenador es aquel que acompaña, aconseja, deriva en otro profesional si es necesario, es un poco lo que hacemos. Los gimnasios hoy son espacios bastante sociales. El deportista de fin de semana ya no es solo de dos días, sino que ahora va a un gimnasio para mejorar sus rangos de movimientos y sus capacidades físicas”.

 

ENTRENAR LA FUERZA

Charvey se destaca en la capital provincial como entrenador de fuerza. Sobre los beneficios que tiene este tipo de entrenamiento, indicó que “la fuerza no se puede entrenar, la fuerza se debe entrenar, hay que desmitificar que la fuerza nos va a hacer fisicoculturistas, la fuerza se combina y se desarrolla”.

El entrenador aseguró que “la fuerza te acompaña desde recién nacido, el bebé necesita fuerza en las piernitas para los cólicos, para estabilizar su cadera y que su columna comience a tomar fuerza para poder pararse. Claramente está la etapa de bipedestación y el gateo, estamos hablando de una coordinación muscular”.

Afirmó que “desde la escuela primaria nuestros niños deberían hacer fuerza, respetando sus medidas, años, etc pero siempre haciendo fuerza”. Agregó que “entrenar la fuerza nos sirve propiamente dicho para ser más fuertes, más magros, para mejorar en cualquier actividad laboral, mejorar las posturas y en cuanto a lo deportivo, y para hacer frente a posibles desviaciones esqueléticas o musculares”.

Inmediatamente, el entrevistado añadió que “de ahí para adelante, el gran problema que tenemos se remonta a las clases de educación física, donde el entrenamiento no era copado, entonces tratan de no r, y si no pueden faltar, se esconden atrás de un árbol. Entonces llegan después de muchos años de inactividad, la mayoría entre los 27 y los 30 años, lo que después de un período tan largo sin entrenar va a generar consecuencias”.

Entre las consecuencias del sedentarismo, Charvey mencionó que “hay un músculo que es el psoas ilíaco, que se acorta por estar tanto tiempo sentado, la columna y la mala codificación muscular del cuerpo después de estar con una computadora, por pasar mucho tiempo mal sentados y siempre hacia delante, hace que no se respeten los estabilizadores de la columna, que son débiles y que comiencen los problemas”.

Charvey reconoció que “el entrenamiento mutó para bien. La gente experimentó que haciendo actividad física, mejoró su vida, la fuerza, los dolores disminuyeron y elevó la autoestima. Hay muchas ramas para un mismo fin, el propósito de cada entrenador es contagiar estas cualidades al entrenado. Y que nuestro alumno se sienta más allá del objetivo estético a conseguir, bien en todos los aspectos.

 

ALIMENTACIÓN SANA

La actividad física debe cumplirse junto con una alimentación sana. “El entrenamiento se debe acompañar con una buena alimentación de verduras, frutas y buenos cortes de carnes. Se debe entender que la actividad física y la buena alimentación son la ‘farmacia’ que debemos tener y es una forma de vida”.

Charvey destacó que “desde las épocas de las cavernas hasta ahora nuestro código genético no cambió, el hombre iba tras la comida para él y su familia y la mujer cuidaba de sus crías”.

Agregó que “o es casualidad que el hombre sea más fuerte y la mujer más resistente, tiene mucho mayor porcentaje de fibras de resistencia. Esto no quiere decir que no se puedan entrenar y favorecer esto”.

El entrenador aseguró que “si no hay una buena estructura no se puede plantear nada, una vez que la persona se concientice de que va a comer mejor, empiece a achicar las porciones y a tomar agua, todo mejora. El agua es esencial, si no tomás casi un litro por cada mil calorías, no lograr generar la función de arrastrar. Hay una cuestión que tiene el cuerpo, si nosotros no tomamos agua, el cuerpo no larga la que ya tiene, la almacena. Nosotros estamos acostumbrados a hacer largos períodos de hambruna, entonces si no le das agua, el cuerpo sabe que no la va a recibir y la estanca”, explicó.

Uno de los grandes desafíos que enfrentan los jóvenes a la hora de seguir una alimentación sana, tiene que ver con poder prescindir de la comida chatarra.

Charvey aseguró que “todo alimento tocado por el hombre sufre una consecuencia, le da una mano de conservantes, le da otra impronta que el cuerpo va a desconocer y aleja al nutriente de donde tiene que ir. Si el cuerpo desconoce o recibe en abundancia, almacena. Entonces, cuanto más desnudos estén esos nutrientes más rápido van a ingresar a donde deberían ir.

Para una alimentación sana, dijo que “lamentablemente, hay que cocinar, hay que volver a la época de nuestras abuelas, a teorías como la del caldo de carcaza de pollo para los huesos, la pechuga o el bife con ensalada, eso básicamente tendría que seguir siendo así. La realidad es que necesitamos los nutrientes que nos dan las verduras, las frutas y los macronutrientes que tiene la carne. Hay que comer carnes, huevos y queso, o algún derivado de estos”.

PARA DESTACAR

Recomendaciones

El entrenador Marcelo Charvey brindó algunas recomendaciones a tener en cuenta, cuando se encare algún entrenamiento. Las mismas se detallan a continuación:
– Realizarse un chequeo coronario.

– Ir a un lugar de entrenamiento con gente responsable y capacitada en el tema

– Acompañar el entrenamiento con una buena alimentación de verduras, frutas y carnes.

– Tener en cuenta las horas de descanso.

– Hacer entrenamientos de fuerza y complementar con rutinas aeróbicas.

– Tomar conciencia de la hidratación con agua y no con otro tipo de bebidas.

Al aire libre

Claro que, los gimnasios no son los únicos lugares donde la actividad aumenta ante la llegada de la primavera, con las temperaturas templadas y con el sol a pleno aparecen también las caras nuevas. Se trata de gente que sale a caminar, a correr, o andar en bicicleta para “reiniciar” una actividad física que en invierno habían suspendido.
Muchos, incluso, aprovechan los aparatos de entrenamiento que se colocaron en varios espacios verdes de la ciudad, además del clásico trote en el Parque Urquiza y en la Plaza Sáenz Peña.

 


Marcelo Charvey, entrenador de fuerza, dijo que “todos los años aumenta la cantidad de gente que llega a entrenar en estos meses del año”. Foto Marcelo Miño