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Hay una estabilización en los registros de mortalidad infantil

El dato se destaca como positivo porque el parámetro que se toma es el de 2017, cuando se registró el índice más bajo.

 

A partir de ese año se implementó la regionalización sanitaria con coordinadores perinatales, lo que redundó en mejores resultados y permitió dejar atrás la estadística de 2016, cuando se ubicó en el 12%.

 

El doctor Blas Gómez, jefe del Servicio de Neonatología del Hospital Masvernat, de Concordia, dialogó con EL DIARIO, particularmente sobre la política desarrollada con relación a los nacimientos prematuros. El Ministerio de Salud de la provincia desde 2017 conformó regiones sanitarias con coordinadores perinatales, lo cual posibilitó que en forma permanente estén en contacto Paraná, Concordia, Concepción del Uruguay, Gualeguaychú, en un trabajo coordinado que permite tener una mirada abarcativa de lo que sucede en la provincia.

 

Gómez es jefe de coordinación perinatal de la Región 2 que además de Concordia involucra a Federación, Federal y Chajarí. Sus funciones se emparentan con las del doctor Paulo Capotosti, en la Región 1 Paraná y esta costa, y con las de la doctora Vanina Politi, de las Regiones 3 y 4, que abarcan Gualeguaychú y Concepción del Uruguay.

 

“La regionalización se decidió con una mortalidad infantil en 2016 por encima del 12%. Y, a partir del trabajo coordinado y regionalizado en salud perinatal, se logró el porcentaje más bajo histórico de mortalidad infantil en 2017”, recordó el profesional entrevistado. Por entonces, se informaba que ese registro había disminuido al 8,2%.

 

La modalidad que ahora ya cuenta con prácticamente tres años de vigencia, lo que se hace es permitir que la embarazada sea derivada al centro de mayor complejidad, tratando de evitar en todo lo posible que un recién nacido de alto riesgo nazca en un lugar donde no están preparados para su atención, es decir que no reúne las condiciones obstétricas y perinatales esenciales que se denominan bajo la sigla CONE, que deben cumplir como requisito ciertos hospitales que han sido categorizados en 2 A, 3 A, 2 B y 3 B.

 

El hospital San Roque, en Paraná, es 3 B y, en Neonatología, el Masvernat, de Concordia, es también 3 B. El Dr. Gómez explicó que “el primer servicio de la provincia es el San Roque en Paraná porque tiene todas las especialidades incluso las quirúrgicas y algunas cirugías cardiovasculares que Concordia no tiene. De ahí que sea un 3 B completo con todas las especialidades. Es decir que en algunos casos desde Concordia incluso, se hacen derivaciones al San Roque”.

 

DIFERENCIAS

 

El profesional precisó que “tanto San Roque como Masvernat resuelven todos los casos de prematurez. En cambio, los hospitales 3 A –Gualeguaychú y Concepción del Uruguay– resuelven prematuros a partir de las 32 semanas para arriba. Por ejemplo, si el caso es de una embarazada de 30 semanas que está por nacer su bebe se deriva a Concordia. Si es de Gualeguaychú con 29 semanas, también debería ir a Concordia”, ejemplificó.

 

“Las regiones perinatales se dividieron. Nosotros manejamos toda la costa del Uruguay que derivaría a Concordia embarazos menores de 32 semanas, siempre y cuando tengamos lugar porque –aclaró– en el momento que el hospital se completa o deja de tener respiradores disponibles, se derivan a Paraná”.

 

En este esquema, señaló también, que “Chajarí y Villaguay atienden prematuros a partir de las 35 semanas. Por lo tanto, si Feliciano que no hace partos, deriva a Chajarí y Concordia. Si tiene una embarazada de 40 semanas tiene que derivar a Chajarí y si es de 34 semanas debe ir a Concordia”.

 

Para el profesional esta forma de trabajar permite no sólo que se optimicen los recursos, sino que los recién nacidos nazcan donde tienen que nacer, es decir donde se garantice todo lo que pueda necesitar.

 

Admite claro, que puede fallar en el sentido que un prematuro nazca en un hospital que no está en las mejores condiciones para recibirlo. No obstante, advierte que “para evitar que eso suceda, cuando hay un embarazo controlado, cuando concurre al consultorio por embarazo de alto riesgo se le anticipa que ante tal situación concurra al hospital donde se interna y medica a la mujer para evitar el parto prematuro. Y, si no se puede tendría que nacer en el lugar adecuado”. La primera alternativa obedece a que “la mejor incubadora es el vientre materno, no hay mejor condición que dentro del vientre materno”, dice Gómez.

 

CAUSAS

 

Cuando se trata de indagar sobre las causas y consecuentemente si son evitables los nacimientos prematuros, el médico refirió que hay un porcentaje sobre el que no se conocen las causas.

 

Para responder recurrió al ejemplo de lo que sucede en Concordia. Si hay 2.500 nacimientos por año, de esa cantidad, el 10%, 12% –aproximadamente 250, 300 casos– son menores de 36 semanas de embarazo, por lo tanto se los considera prematuro. Pero a su vez dentro de los prematuros, hay de algo riesgo o extremos que son aquellos que nacen de menos de 32 semanas y los segundos menos de 28 semanas y 800 gramos.

 

Insiste en que “existe un porcentaje de prematuros que no se puede disminuir” debido a ciertos problemas que se pueden presentar en la mujer. “Pero –advierte–, si además la madre fuma, se droga, consume alcohol, tiene mala calidad de salud general o bucal –también hay gérmenes en la boca que pueden generar complicaciones– estamos hablando de factores evitables” de nacimientos prematuros.

 

Teniendo en cuenta esas circunstancias, los médicos contestan que es posible bajar la prematurez. Gómez, por su parte, sostiene que “los factores que permiten el descenso de la prematurez son múltiples y tienen que ser trabajados en el primer nivel de atención, la atención primaria. Debería tratar de captarse a las embarazadas de riesgo, tratar de facilitarles los turnos a nutricionistas, a la propia obstétrica y si presenta un embarazo de alto riesgo derivarla al consultorio de alto riesgo. Además –remarca– hay que hacer seguimiento de esos casos”.

 

EDUCAR

 

Hay ciertas pautas, como el consumo de droga o alcohol que han ido en aumento, por lo tanto la consulta se orienta a conocer cómo impacta en los partos, y en particular en el nacimiento de bebes prematuros. “Para poder determinarlo habría que tener estadísticas confiables” dice en primer lugar y sigue: “Suponemos que pasa lo que usted dice pero eso tendría que ser confirmado con estudios de relevamientos, estadísticas para ver cuánto podemos disminuir la prematurez”.

 

Además, comparte su “sensación”, su “opinión”. En ese orden, comentó: “Yo diría que sí se puede bajar un porcentaje para lo cual hay que hacer un trabajo con objetivos a corto, mediano y largo plazo y empezar a trabajar educando a la población. Hoy en día el sistema de salud invierte mucha plata, mucho esfuerzo, mucho dinero, para asistir por ejemplo, en Neonatología para que esos prematuros sobrevivan, pero en primer nivel hay que trabajar con énfasis para que el embarazo sea controlado y la embarazada tenga un seguimiento. Hay que captarlas”, remarca.

 

“Lamentablemente –reflexionó– el sistema de salud todavía tiene que ser paternalista, es decir, tiene que salir a buscar a las personas para que se controlen, tiene que insistir para que se hagan los estudios, para ser derivada a tiempo”. Destaca la importancia de que la población tome conciencia del problema, “Creo –reflexiona– que hay que trabajar más en la escuela para padres, en capacitación en paternidad responsable, en concientizar a la población que la prematurez se puede descender en cierto margen. Pero –agrega– hay que tener en cuenta algo: un prematuro de 30 semanas y un kilo, no es lo mismo que nazca de una mujer que lo deseó, que se cuidó y que a pesar de todo lo bien que hizo nació prematuro, a que nazca de una mujer que consume, que se alimenta mal, que no le interesa ni su bebé porque –aseguró– hay un porcentaje importante de embarazos no deseados”. Contó que “nosotros en Neonatología hemos tenido madres que no hay querido tener a sus bebes, y que informadas las autoridades, se han entregado en guarda, o fueron luego adoptados”.

 

Destacó que “estamos en el tercer nivel trabajando toda la problemática que viene de la sociedad con un alto costo, pero las medidas de bajo costo que son la atención primaria deberíamos continuarlas para tratar de lograr no sólo disminuir lo que se pueda disminuir la prematurez, sino sobre todo mejorar la atención del embarazo para que ese recién nacido aunque sea prematuro llegue en mejores condiciones.

 

“Hay muchas cosas que hacer con educación” insiste, porque “en algunos centros educativos, aunque hay leyes que avalan, todavía no se puede hablar de educación sexual reproductiva, todavía no se le puede decir a la población ‘cuídese y tenga relaciones sexuales consentidas, protegidas, cuidadas’”. Diferenció que “información hay un montón, pero las personas de la comunidad no son educadas. El problema es educar”.

 

EXCELENTE MEDIDA

 

En cuanto a las presencia de casos de nacimientos prematuros del año en curso, el doctor Gómez comenta que “lo que se mantiene en 2019 es una estabilidad similar a 2017. No hay niveles altos como previo a la regionalización que en 2016 se trabajó en forma práctica y con coordinadores perinatales, a partir de 2017”.

 

No duda en sostener que “es una excelente medida sanitaria y que debe mantenerse en el tiempo. A su vez hay que trabajar en atención primaria para seguir en este camino de darle prioridad a la prevención porque si no el tercer nivel de atención tiene que resolver la problemática que se pasó por alto en otros niveles”. Y precisa que “se ha logrado salvar más vidas de prematuros. No es que bajó la cantidad de prematuros, sino que hay más sobrevida real y lo importante es lograr las sobrevida con menos discapacidad. Ese es el otro objetivo”.

 

Sostiene que los servicios de neonatología cuanto más eficientes son, salvan más vidas con menores índices de discapacidad, que son los dos grandes objetivos, pero lo que requiere altísimo costo de inversión. Por eso, apunta que “conviene trabajar mucho y a diario en el primer nivel para tratar de evitar esos casos que siguen llegando al tercer nivel”.

 

El profesional asegura que “este sistema de regionalización y comunicación permite resolver problemas que antes ni siquiera se conocían” a lo que agrega las acciones de capacitación que permite la Oficina de educación a distancia.