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jueves, julio 9, 2020
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    Recicladores del Paraná: una propuesta  para darle un buen destino a la basura

    Un grupo de cartoneros, apoyados por la ONG Suma de Voluntades y el Movimiento de Trabajadores Excluidos, comenzarán recuperar residuos reciclables. “La idea es que todos juntos podamos lograr un sistema de reciclado en la ciudad, brindando un servicio para todos los vecinos”, contó Sebastián Carnevale, uno de los impulsores del proyecto. Mañana se inicia el servicio puerta a puerta. 

    Redacción El Diario | [email protected] 

    “La planta de reciclaje no da respuesta al problema que tenemos con la basura. De las 300 toneladas de basura que genera la ciudad a diario, solamente un 5% va a la planta para reciclarse, lo otro va a cielo abierto”, advirtió Anabella Albornoz, presidenta de Suma de Voluntades, en referencia a la Planta de Clasificación y Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos “Manuel Belgrano”, ubicada en a la vera del volcadero.
    La ONG, que ayuda a las personas que viven en extrema vulnerabilidad y que su único recurso es la basura, junto al Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) le dieron curso a Recicladores del Paraná una iniciativa de la que forman parte un grupo de al menos 25 cartoneros que viven de la recolección y de vender el material para que se recicle.
    “La idea es poder generar trabajo genuino para nuestros compañeros, la mayoría del barrio San Martín que trabajan en el volcadero. Y todos juntos poder lograr un sistema de reciclado en la ciudad brindando un servicio para todos los vecinos de Paraná”, comentó Sebastián Carnevale, miembro del MTE. “Por ahora es un grupo asociativo, a futuro pensamos darle forma de cooperativa pero es una figura muy compleja”, agregó Albornoz.
    El objetivo fundamental, más allá de lo ambiental, es darle formalidad, organización, capacitación y condiciones de seguridad e higiene adecuados a los trabajadores. Y sobre todo hacer realidad el principio de la economía circular. Carnevale detalló que una vez que tengan el material será vendido a las plantas recicladoras de distintos puntos del país. “Nuestra idea, para más adelante, es construir nuestra planta recicladora y empezar a reciclar en la ciudad”, comentó.

    Para cambiar la situación

    Este grupo de trabajadores buscará revertir la situación y generar conciencia en los paranaenses, para que de una vez por todas respeten la separación de los residuos orgánicos de los inorgánicos en origen. Desde Recicladores del Paraná estimaron que en promedio cada paranaense genera 1,200 kilos de residuos por día. El 40% de esos residuos son secos y pueden reciclarse. En un mes se genera por persona, aproximadamente 14 kg y en un año 168 kg.
    Si bien desde el 2016 está vigente un programa de clasificación domiciliaria denominado “Separemos” que lleva adelante la Municipalidad de Paraná, poco se respeta. En la mayoría de los hogares aún la cultura de separación no se logró inculcar y aquellos pocos que hacen la adecuada selección de sus deshechos, una vez que lo llevan al contenedor, aparece el otro actor que no funciona: los camiones recolectores, ya que o pasan día por medio o dejan de aparecen varias semanas en algunos barrios de la ciudad, lo que produce que las bolsas se mezclen y llegue todo junto a la planta de reciclaje.
    Para recordar, los días para sacar cada tipo de basura son: los orgánicos (lunes, miércoles y viernes); los inorgánicos y los sanitarios, en bolsas separadas (martes, jueves y sábados).
    “No hay separación de origen, ni políticas de Estado para la recolección de residuos. El camión pasa y retira todo junto, por ende todo va al mismo lugar. Por eso la idea es empezar a ver a los residuos como algo económico porque estamos frente a una problemática social y ambiental”, reiteró la referente de Suma de Voluntades y denunció: “Tenemos un basural a cielo abierto que es sumamente contaminante”.

    Capacitación

    Los cartoneros, o recuperadores urbanos como también se los denomina, recibieron hace pocas semanas una capacitación en la empresa Cartocor sobre las diferentes formas y herramientas para la recuperación y reutilización de materias primas que se descartan en procesos industriales, con el fin de darle un destino sustentable. En este sentido, la empresa y el grupo de recicladores hicieron un convenio para ir a retirar el material.
    “Es un arduo camino pero sabemos que va a funcionar porque se hace en otros lugares. La idea es que ellos sean empresarios de la basura y tengan la mejor capacitación y sean los mejores en el trabajo que realizan”, aseveró Albornoz e hizo hincapié en que las soluciones a los conflictos medioambientales, se solucionan en conjunto.

    Los Recicladores del Paraná recibieron una capacitación sobre el aprovechamiento que se le puede dar a los residuos industriales. Foto Gustavo Cabral.

    Cómo funciona

    A partir del lunes comenzará a ponerse en práctica la recolección de residuos reciclables a domicilio. “Brindamos servicio puerta a puerta. Buscamos cartones, Botellas, metal, papel, latas de aluminio. Todos los elementos deben estar limpios. El mínimo de búsqueda es una bolsa de consorcio o 5 kg de cartón”, expresaron desde la organización. Para que material sea retirado, el vecino deberá ponerse en contacto (por mensaje de WhatsApp o llamado) con Sebastián Carnevale al 343-4714271. Por el momento, el servicio funcionará los lunes, miércoles y viernes por la tarde.

    Foto Gustavo Cabral.

     

    ¿Qué hacer con la basura orgánica?

    Una vez que en su casa tenga dos tachos de residuos, uno para el material seco/reciclable; y el otro con todo lo que sea orgánico, es decir, yerba, cáscaras de verduras, frutas. Con la basura orgánica, si bien no puede reciclarse, se puede realizar el compost, un abono orgánico de primera calidad.
    Cuando uno no cuenta con la tecnología necesaria, pueden acumularse únicamente desechos orgánicos vegetales y cáscaras de huevo. En un recipiente de plástico con tapa hermética de las dimensiones adecuadas, se puede crear una compostera, que debe contar con un par de orificios en su parte inferior y encontrarse elevada con otro recipiente por debajo.
    En ese dispositivo casero, ubicado en el balcón o el jardín, se tiran los desechos vegetales, y el compost se va creando poco a poco y acumulando en el recipiente inferior. El proceso puede durar entre seis y nueve meses, tras lo cual podrá emplearse el resultado como abono orgánico en el jardín o en las plantas ubicadas en macetas.

    Foto Gustavo Cabral.

     

     

     

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