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Acordó pena condicional tras reconocer que le disparó a un joven en el ojo

El hecho ocurrió hace cinco años. El imputado, que tenía 19 años al momento del hecho, le efectuó un disparo a un chico que tenía 17 años. A pesar de que el tiro le impactó en el ojo, se pudo determinar que el agresor no tuvo intención de dar muerte a la víctima. Testigos afirmaron que estaba “empastado”. La próxima semana se conocerá la sentencia.

 

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El juez del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Paraná, Pablo Vírgala, dirigiéndose al imputado Aitor Fabián Zabala, de 24 años, le advirtió que si no cumplía con la condicionalidad de la pena y las normas de conducta que se comprometió cumplir en un juicio abreviado perdería el beneficio e iría a prisión, y le dijo, en función de los términos del acuerdo que le presentaron Fiscalía y defensa: “Ha sido afortunado en esto, se unificaron las penas, se mantuvo la condicionalidad y se modificó la calificación legal; esto no sucede todos los días”. Virgala dio por finalizada la audiencia informando que “en el plazo que dicta la Ley” dará a conocer su resolución. El imputado fue acusado del delito de Homicidio simple en grado de tentativa, pero el acuerdo de rubricó por el de Lesiones graves con arma de fuego.

En la audiencia que se realizó este viernes, la fiscal Laura Cattaneo y el defensor de Zabala, Javier Aiani, presentaron ante el juez el acuerdo de juicio abreviado en el que -con el consentimiento del imputado- convinieron la pena de tres años de prisión de cumplimiento condicional. La pena es comprensiva de otra, también de ejecución condicional, que Zabala se encontraba cumpliendo desde el 28 de noviembre de 2018 por el delito de Tenencia simple de estupefacientes, por sentencia emitida por el juez de Garantías N°5, Elvio Garzón.

 

El hecho

A Zabala se le atribuyó que durante la madrugada del 22 y 23 de mayo de 2014, entre las 23.30 y la 1, llegó armado con un arma calibre 22 a una casa ubicada en calle División Los Andes y O’Higgings, donde se encontraban un grupo de jóvenes. Allí, según reconoció ayer, tras faltarle el respeto a la víctima HAG, le apuntó y le disparó a una distancia no mayor de un metro. El disparo ingresó en el ojo izquierdo de la víctima, que perdió la visión total del órgano afectado. Fuentes judiciales precisaron que la víctima prestó su conformidad con el acuerdo y manifestó que su intención no era que Zabala vaya a prisión, puesto que solo quería que no lo volviera a molestar.

Testigos

En las negociaciones previas al acuerdo, se pudo determinar a partir de testimonios de personas que estaban en el lugar del hecho, que Zabala no tuvo intención de matar a la víctima. En este sentido se destacaron los testimonios del padre de aquella y de la propia víctima, que dieron cuenta que Zabala llegó al lugar y comenzó a “bardear” a todos los presentes, que les apuntó con el arma y todos se tiraron al piso, quedando de pie solo la víctima, que recibió el disparo. En este sentido, la víctima manifestó que “no sé porque me pegó el tiro, creo que estaba empastado, ya que no entendíamos a quién bardeaba en ese momento”. Otros testigos sostuvieron que escucharon a Zabala manifestar que “pensaba que el arma no estaba cargada” y que luego de efectuar el disparo “se quedó parado y decía ‘pensé que no tenía balas’”. También expresó que el imputado aseguraba que “el tiro se le escapó ya que pensó que no tenía balas el arma”.

Zabala y su abogado, en la audiencia de este viernes. Foto El Diario.