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Defensa del Consumidor controla la quita del IVA a las mercaderías

Las nuevas medidas se están cumpliendo en las grandes cadenas. Los comercios chicos aún no pueden aplicarlas porque tienen mercadería sobre la que ya pagaron impuesto. Los precios esenciales se mantienen igual.

 

Redacción El Diario | coordinacion@eldiario.com.ar

 

La suspensión por cuatro meses del IVA a un conjunto de productos de necesidad básica es una de las medidas con las cuales el Gobierno apunta a aliviar el impacto del salto del dólar en el bolsillo de las familias argentinas.

En términos concretos, la resolución comprende una eliminación temporaria del impuesto que implica una alícuota del 21% para la mayoría de los bienes, y un 10,5% para algunos bienes esenciales (harinas, pan, carnes, frutas, hortalizas, cereales, entre otros).

El impacto de la quita de este impuesto sobre los valores que los consumidores verán en las góndolas es una cuestión que plantea dudas y complicaciones en un contexto inflacionario como el actual.

En Paraná, en las góndolas de algunos supermercados hay carteles que indican la existencia de productos con 0% de IVA. Por otra parte, almaceneros y pequeños comerciantes se quejan de que no pueden aplicar la quita impositiva porque tienen mercadería sobre la que ya pagaron el impuesto.

Inspectores de la Dirección de Defensa del Consumidor de Entre Ríos hicieron una recorrida para verificar cuál es la situación con respecto a ese tema.

 

Recorrida

“Estuvimos recorriendo los supermercados, viendo cómo es la modalidad de aplicación y preocupados principalmente porque le llegue a la gente”, explicó a EL DIARIO Fernán Poidomani, del organismo entrerriano.

Según manifestó, en las grandes cadenas de comercialización tanto nacionales como internacionales se está respetando la normativa vigente.

“Es una medida de carácter tributario que está destinada a los consumidores finales, a los cuales está dedicado nuestro accionar. Es una medida tributaria del gobierno nacional que tiene todo su contexto de puja entre los gobiernos provinciales porque afecta la programación de ingresos de los Estados. Una medida como ésta repercute en los presupuestos de los Estados Provinciales con una suerte de poca certeza de que esto se convierta en un beneficio estable para los consumidores”, hizo notar para subrayar su preocupación.

“Salieron dos decretos el mismo día: el 566 y el 567. En uno se congela el precio de combustible y se fija el precio al 9 de agosto. Tiende a que no se les aplique los aumentos del tipo de cambio del dólar. El combustible estaba dolarizado. Pero por otro lado no se hace lo mismo con el decreto 567 y solamente se establece la baja a cero del IVA. Pero no se dice que los precios deben mantenerse. A pesar del esfuerzo que hacen todos los Estados al reducir su recaudación nada impide que el productor del bien en cuestión suba el precio”, aseveró.

Por ello, Poidomani insistió en expresar la preocupación de parte de la Dirección de Defensa del Consumidor.

 

Abastecimiento

“Lo que podemos hacer es poco porque no se ha coartado la libertad de precios como hicieron con el decreto de los combustibles que usaron la ley de hidrocarburos porque no quisieron usar la de abastecimiento. Pero para los alimentos, la ley natural  es la de abastecimiento pero supongo que no la quieren usar por cuestión ideológica”, destacó y luego reflexionó: “Le congelan el precio a los que quieran llenar el tanque pero no a los que quieran llenar la panza”.

Por otra parte, el funcionario indicó que a pesar de la quita del IVA los productos incluidos en el programa Precio Esenciales no bajaron sus valores.

“El Gobierno nacional hizo un acuerdo de precios esenciales. Eran 64 productos de los cuales 62 iban a estar disponible en nuestra región. Ése era el único botón de muestra que teníamos para saber la alícuota porque fueron acordados hasta fin de año”, comenzó diciendo.

Pero luego acotó: “Fuimos hacer el relevamiento esperando encontrar los productos esenciales sin el IVA, más barato, pero los habían dejado al mismo precio. Le autorizaron aumentar la rentabilidad porque si no van a pagar IVA y lo siguen cobrando al mismo precio les dan 21% más de ganancia. El gobierno no les está exigiendo el cumplimiento del decreto”.

Dijo además que para “el consumidor es muy difícil controlar. Algunos supermercados en el ticket de compra se especifica el IVA. Todas las categorías alcanzadas tienen descuento del IVA”.

Enfatizó también que “todas las cadenas de comercialización de origen nacional o internacional están cumpliendo, están haciendo el descuento del IVA. Más allá que se ven aumentos del 15% y retoques de precios en muchos productos incluidos. Es una medida que aparenta un bienestar pero en un contexto inflacionario que lo va a licuar”.

 

Falta información

Según Poidomani, está faltando información sobre el tema de la quita del IVA los productos alimenticios.

“Nadie salió a explicar cómo se implementa, por eso cada empresa lo hace como le parece. Algunos lo publicitan otros no. Los comercios chicos no saben quién les va a devolver el IVA que ya pagaron. Deberían explicar cuál es el alcance, sobre todo a los comerciantes que vienen de una caída sostenida de las ventas y ahora no saben si tienen que esperar que les hagan un crédito fiscal por el IVA que ya pagaron”, concluyó.

 

¿Cuánto debería costar?

Si la eliminación del IVA se trasladara directamente a los precios finales la rebaja implicaría una reducción del 17,4% en el valor de los productos que tributan un 21%, y de un 9,5% para aquellos que tenían una alícuota del 10,5%.

Suponiendo un producto teórico que vale $121 en la góndola de un supermercado, el monto que corresponde al IVA (con una alícuota del 21%) dentro de lo que paga el consumidor es de $21, mientras que los $100 corresponden a otros rubros (costos, otros impuestos, rentabilidad). De esta manera, esos $21 del IVA representan un 17,4% sobre el precio final.

En el caso de un producto sobre el que recae una alícuota por IVA del 10,5%, la situación es diferente. Si el precio final del bien es de $110,50, este impuesto representa $10,50, equivalente a un 9,5% sobre el precio final.

Para calcular cuánto es el monto que debería reducirse el precio final de un producto -sin considerar otros aumentos de costos- hay que restarle esos porcentajes (17,4% ó 9,5%) al precio de los productos.

El IVA en Argentina es un impuesto indirecto que paga el consumidor final. Si el Gobierno dice que va a sacar el IVA por cuatro meses, quiere decir que el consumidor final no va a tributar eso. Eso debería hacer que los precios finales bajen mientras rija la exención.

Desde el Gobierno informaron que el costo fiscal de la suspensión temporal del IVA es de $ 10.000 millones, mientras que desde el Iaraf estimaron que rondará los $ 11.300 millones.

Si se toma como referencia el último informe de precios del Indec, el kilo de pan francés tipo flauta en julio valía $ 88,68. Si a ese bien, que tributaba 10,5% de IVA, se le resta el peso del impuesto, el precio debería caer a $ 80,26.

En las grandes cadenas nacionales e internacionales se está respetando la normativa vigente.

 

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