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La atención de la salud, impactada por la inestabilidad económica

El Instituto de la Obra Social de la Provincia de Entre Ríos (Iosper) anunció que está realizando “el máximo de los esfuerzos para poder continuar con las prestaciones y coberturas”. En tanto, desde Acler informaron a EL DIARIO que no hay entrega de insumos, que no tienen precios de medicamentos y que lo que tienen a cobrar por prestaciones ya realizadas está devaluado.

 

Redacción El Diario | coordinacion@eldiario.com.ar

 

“Ante la creciente inestabilidad económica que atraviesa el país, y de la cual la provincia no escapa, el Instituto de Obra Social de la Provincia de Entre Ríos realiza el máximo de los esfuerzos para poder continuar con las prestaciones y coberturas”, aseguró el presidente del Directorio Obrero, Fernando Cañete, quien aclaró que se pondrán como prioridad los casos de urgencia, para salvaguardar la salud de los afiliados trabajadores. Además, indicó que se elaboran medidas para paliar la crisis que impactaría en el sistema sanitario.

La situación económica que atraviesa el país, que afecta también a la provincia, “impacta fuertemente en la salud pública”, dijo Cañete, quien precisó que la devaluación que sufrió la moneda y la incertidumbre del mercado cambiario podrían generar falta de insumos debido a la no cotización y disponibilidad por parte de los proveedores. “Hasta ahora no se presentan inconvenientes, pero se confeccionó un plan de contingencia ante la incertidumbre”, dijo el presidente del Directorio Obrero.


Fernando Cañete, titular del Iosper, y Silvia D´Agostino, de Acler, advirtieron sobre la difícil situación que atraviesa la atención sanitaria en Entre Ríos.

“Se están elaborando las medidas conducentes para tratar de paliar la situación respecto a los faltantes del mercado, como asimismo al desbalance de la ecuación económica financiera que se agravó con la devaluación de más del 40 por ciento del peso, teniendo en cuenta que muchos de dichos insumos se cotizan en dólares y euros”, remarcó Cañete. No obstante, trasmitió tranquilidad a los afiliados ante las vacilaciones generadas por la crisis económica nacional.

En ese marco, desde el Directorio Obrero aclararon que esperan que los afiliados “puedan llegar a comprender la grave situación por la que estamos atravesando, no sólo esta obra social, sino el resto de los prestadores del país, por lo que pondremos como prioridad aquellos casos de urgencia a fin de salvaguardar la salud de nuestros afiliados trabajadores”.

 

EXPECTANTES. Así definió el estado en el que se encuentran en la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Entre Ríos, la vicepresidenta de esa entidad, Silvia D´Agostino.
A la consulta de EL DIARIO, respondió que “el impacto más grande que tenemos es que no nos están entregando material, insumos. Hay compras hechas por las que nos mandan un mail, diciendo que por falta de stock desestimemos el pedido ya realizado”. Aclaró que esto se está dando con “agujas, jeringas, sutura, todos los insumos que se manejan son importados”, puntualizó.

Silvia D’Agostino.

En cuanto a medicamentos, la respuesta fue aún más contundente: “No tenemos idea, ni tenemos precio, ni tenemos nada”.
El panorama para el sector se completa con el hecho que los dineros a cobrar son por prestaciones de los meses de abril, mayo, junio, julio. “Cuando lo cobremos, no reponemos” porque son montos en pesos a valores históricos.
A la falta de entrega de insumos seguirá un incremento en los precios. “El próximo paso será la adecuación de precios, pero en este momento no entregan”, reiteró.
En lo que respecta al ritmo de las prestaciones, se refirió a las intervenciones que son electivas, y dio el ejemplo de una cirugía cardíaca. Señaló que “lleva un oxigenador, tubuladuras, que tienen un precio carísimo. Tenemos varios kits, pero los vamos a administrar para las urgencias. No podemos seguir haciendo electivas. Lo que es programable va a tener que demorarse hasta que podamos reequiparnos”, anticipó.
Comentó que esta no es la primera vez que se presenta una situación de estas características y estimó que no será la última vez que pasa. Sin embargo, acotó que “han sido muchas”. Desde el año pasado cuando se precipitó el alza del dólar “ya tuvimos un problema gigante”. Insistió en que “nosotros que cobramos a plazo y a valores históricos, todo el proceso inflacionario nos afecta muchísimo, al igual que la suba del dólar”.
Si una solución fuera acortar los plazos de cobro, D´Agostino sostuvo que “las obras sociales no van a poder hacerlo, porque ya estaban con dificultades, los plazos de cobranza se estaban extendiendo”.
Admitió que es previsible que luego venga de parte de los prestadores una solicitud de adecuación del valor de las prestaciones, no obstante, reiteró que “nunca recuperamos, porque por otro lado, el que contrata dice `mis ingresos son estos y esto es lo que puedo pagar`”. No importa el estudio de costo que presentemos”.
“Es todo” respondió cuando se la consultó sobre el porcentaje de pacientes con cobertura de obras sociales que atiende el sector privado en la ciudad. Detalló que las prepagas están entre un 5 y un 10 por ciento de nuestra atención, todo lo demás es PAMI, Iosper, Osecac, las sindicales. Lo nuestro –sintetizó- es seguridad social, incluso pacientes carecientes que por convenio llegan del hospital. No es como las grandes capitales que tienen un mercado cautivo de prepagas”, diferenció.
Sobre la actitud a tener en estos días, se limitó a comentar que “vamos permanentemente a la Asociación y ahora estamos expectantes: No tenemos precios, y lo que sabemos es que lo que tenemos para cobrar está devaluado y lo que tratamos de reponer no hay entrega”, concluyó.

 

“Si no hacemos nada, esto se desmadra”, advirtió Cañete