Cultura, Home, Paraná, Sociedad

Retratos de personajes conocidos de Nogoyá,en la pluma de Juan Manuel Alfaro.

En “Nombres propios”, Juan Manuel Alfaro rescata  personajes que marcaron la vida de Nogoyá. El libro, editado por Ana Editorial, propone en verso y prosa el rescate de historias significativas que, desde lo cotidiano, se proyectan allende la comarca.

Carlos Marín

coordinación@eldiario.com.ar

¿Cómo narrar una vida en pocas líneas de texto? Un buen camino para hallar una respuesta al interrogante puede transitarse en las 110 páginas de “Nombres propios”, un nuevo trabajo que Juan Manuel Alfaro pone a consideración de su vasto y fiel público lector.

El libro, publicado por Ana Editorial, incluye 44 poemas y prosa, que ilustran sobre otras tantas historias de vida que el escritor nacido en Nogoyá elige contar.

El recorrido por “Nombres propios” da cuenta de la aguda capacidad de observación de Alfaro; de su maestría para captar detalles y trasladarlos a palabras; de su capacidad para esbozar un retrato y, de esa manera, capturar lo esencial de un tipo humano.

En el transcurso de la aventura que el poeta formula, la propuesta irá desde el barrio hacia el mundo, desde la comarca al universo impulsada por una serie de historias mínimas y acontecimientos emotivos que marcan la existencia de personajes que caracterizaron a Nogoyá en distintas etapas del siglo XX.

Su madre y su padre, una maestra, Policarpo Morales, Don Eustaquio, Doña María, `El ruso´ Valente, `Mamito´ Berisso y `el Negro Minaya´ son algunos de los nombres que aparecen en el libro que permite reencontrarse con un autor que se supera con cada nuevo trabajo que da a conocer al público.

En los textos se refleja no sólo la historia de gente de un lugar, también hay referencias a lugares emblemáticos de Nogoyá reconocidos a través del prisma del tiempo y la nostalgia.

En el recorrido que propone al lector, Alfaro añade en la parte final una serie de notas complementarias que aclaran aspectos y colaboran a la comprensión de los personajes y las historias que el escritor enfoca en sus poemas

En el conjunto, especialmente significativo resulta `Ráfagas y bandadas´, escrito a la memoria de Omar, María del Carmen Fettolini, María Eugenia y Fernando Amestoy, asesinados en la Masacre de la calle Juan B. Justo, de San Nicolás, en noviembre de 1976. El poema cala hondo a partir de hacer presente un hecho trágico de la historia argentina; cuando una familia fue acribillada por fuerzas de seguridad estatales en el interior de una vivienda que ocupaban.

A partir de este extenso poema, queda claro que el poeta no abona sólo a una mirada idílica o ingenua de la realidad, atravesada de afecto y ternura. También se erige como ciudadano que expone su compromiso a través de un modo de expresarse que maneja con maestría: la poesía.

Un libro necesario

“En casi todos mis libros, explícita o implícitamente, hay referencias a personas, situaciones o lugares vinculados al mundo de mi infancia y adolescencia, pero ninguno se refiere –exclusivamente- a gente de Nogoyá”, explica Alfaro en el prólogo. “Por eso –añade- he reunido poemas ya publicados y poemas inéditos –de distintas épocas, de formas y tonos diversos, pero con un espíritu común- con el propósito de conformar ese `libro faltante´”

`Nombres propios´ fue elegido como título del libro “por la naturaleza sustantiva y por la `propiedad´ de la cercanía de esas existencias que tuve la gracia de conocer: en algunos casos, por los vínculos familiares o afectivos, muy estrechos; en otros, simplemente, por tratarse de personajes entrañables que son parte de la memoria de todos”.

Si bien, no se trata de poemas `documentales´ o `biografías poéticas´, -como el mismo autor explica- “no son semblanzas descriptivas, ni retratos, en los que deban buscarse los datos precisos y la absoluta fidelidad fotográfica, aunque también algo de ello pueda encontrarse en alguna línea”.

De todos modos existe una dimensión que permite reconocer en estos poemas a muchos `anónimos´ rescatados en versos del olvido inexorable. Un reconocimiento más que merecido porque, de algún modo, han contribuido a delinear la identidad comunitaria en Nogoyá.

En este aspecto, para el poeta “la aspiración de mi escritura siempre ha tenido vinculación con ciertas búsquedas esenciales en las relaciones profundas de los seres con sus semejantes, con el lenguaje y con el mundo. Y en este caso en particular, al contribuir a que estos `Nombres propios´ tengan un modesto lugar en la memoria escrita”.

Huelga señalar la irreprochable factura en coplas y en poemas que desde lo formal concreta Alfaro. Se trata de un maestro que, cabe reiterarlo, en cada título que da a conocer llega a nuevas alturas para gozo de los amantes de la buena literatura y para orgullo de la cultura de la provincia.