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miércoles, noviembre 20, 2019
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    Por daño ambiental, ya no habrá más fiestas electrónicas en Sauce Montrull

    Aludiendo a lo previsto en las constituciones nacional y provincial y en la Ley de Ambiente, se dictó una resolución que permitió no autorizar más este tipo de eventos. A la norma se llegó tras la persistencia de los vecinos, que venían protestando desde hace tiempo.

     

    LUCIANA DALMAGRO / coordinacion@eldiario.com.ar

     

    Las fiestas electrónicas que se realizan en la localidad de Sauce Montrull y que vienen generando quejas de vecinos de la zona, finalmente lograron ser prohibidas a través de una resolución en la que, por primera vez en un tema de esta naturaleza, se argumentó la existencia de la figura legal del “daño ambiental”, prevista en la normativa vigente.

    Las quejas de los vecinos de la localidad ubicada a 15 kilómetros de Paraná son de larga data y refieren a ruidos molestos, música a alto volumen a lo largo de alrededor de 15 horas continuadas, vehículos estacionados en cualquier parte, personas alcoholizadas deambulando por la zona –e incluso bailando sobre la ruta nacional 12– y desperdicios por todas partes, entre otras molestias.

    Más allá de la razón que pudiera asistirlos, los habitantes se toparon con la imposibilidad de dictar normas que tienen las juntas de gobierno en forma directa. Es justamente por este impedimento de ejercer controles que quienes organizan este tipo de eventos eligen estos lugares. Fiestas similares se realizaron, entre otros puntos, en la localidad de La Picada.

     

    REGLAS INCUMPLIDAS

    El mecanismo previsto para que las juntas puedan dictar normas supone que las autoridades deban acudir a la Dirección de Juntas de Gobierno, donde se establece un modelo tentativo que luego debe aprobar la junta reunida en pleno y, finalmente, ratificar el Ministerio de Gobierno.

    Así se hizo en marzo de 2018 cuando, ante la persistencia de los vecinos, se elaboró un reglamento para la habilitación de eventos privados en Sauce Montrull. Allí se dispusieron distintos requisitos para los propietarios de inmuebles que dispusieran de sus predios para la realización de actividades que excedieran el marco de una reunión familiar.

    Ingresar un pedido de autorización por nota a la junta de gobierno con 10 días de anticipación detallando las características del evento es el primer requisito. También se exige informar sobre las medidas de seguridad a adoptar y “tomar todos los recaudos necesarios para evitar la molestia a los vecinos, sobre todo en lo referente a la propagación de sonidos –no se podrán superar los 50 decibeles– y tránsito de personas y vehículos”. Además, se estableció que el uso de equipos de sonido no podrá extenderse por más de seis horas.

    En el reglamento también se dispusieron multas en caso de incumplimiento, aplicables a organizadores y propietarios del inmueble equivalentes al valor de entre 50 y 1.000 litros de nafta de acuerdo a las dimensiones del lugar, cantidad de personas y molestias ocasionadas, entre otras variables. A la vez, se autorizó la intervención policial para labrar un acta y verificar incumplimientos y, en su caso, clausurar.

    Ya con este reglamento en vigencia, la Junta de Gobierno autorizó la realización de una fiesta en una quinta ubicada frente a la delegación de la Dirección Nacional de Vialidad, sobre la ruta nacional 12, para el lunes 15 de octubre, declarado feriado por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural. Pero el evento se convirtió en el “after” de la multitudinaria Fiesta de Disfraces que se realiza cada año en Paraná y los incumplimientos y las molestias a los vecinos se multiplicaron.

     

    DAÑO AMBIENTAL

    La situación motivó la insistencia de los pobladores ante las autoridades para resolver la situación, que recién logró superarse el mes pasado. Fue luego de que en ámbitos del Ministerio de Gobierno se reunieran funcionarios de la cartera y de la Policía de Entre Ríos con un grupo de personas afectadas. Allí comenzó a hablarse de “contaminación sonora” y otros elementos que derivaron en la sugerencia por parte de la cartera que conduce Rosario Romero de apelar a la figura de “daño ambiental”.

    “En reiteradas audiencias vecinos de la localidad han manifestado que se realizaron nuevos eventos, que es intolerable el nivel de volumen de la música, el descontrol de los vehículos y de las personas que concurren, suponiendo incluso un riesgo para el nutrido tránsito de la ruta nacional 12, donde quedan residuos de todo tipo esparcidos sobre la vía pública, lo que estaría configurando un claro caso de daño ambiental”, se expuso en una nota remitida desde el Ministerio de Gobierno a las autoridades locales.

    También se marcó que la figura legal está contemplada en el artículo 41 de la Constitución nacional, que dice que todos los habitantes “gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano” y que “las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural”. Más adelante, se aludió al artículo 22 de la Constitución provincial, donde se exponen conceptos similares, y a la norma nacional 25.675, conocida como Ley General del Ambiente.

     

    Jóvenes deambulando sobre la ruta nacional, desperdicios y vehículos mal estacionados eran algunas de las preocupaciones.

     

    NO AUTORIZADOS

    Con estos argumentos, la Junta de Gobierno votó por unanimidad en asamblea el pasado 18 de julio “no habilitar nuevos eventos que atenten contra el ambiente sano y equilibrado de los vecinos de Sauce Montrull”. El primer rechazo fue a la autorización de una fiesta prevista para el domingo 21 de julio.

    El pedido había sido presentado el 12 de ese mes, por fuera de los 10 días que marca el reglamento. Además, el horario estipulado, de 8 a 15, excedía también lo regulado, y se detectó que, si bien la solicitud de permiso hablaba de 350 invitados, en Seguridad e Higiene se había declarado una convocatoria de 600 asistentes y, por otro lado, se había contratado un seguro para 500 personas.

    Por la fecha, las autoridades pudieron determinar que el evento en realidad iba a ser el “after” de la fiesta de disfraces de María Grande, que se realizó el 20 de julio. Ese domingo, después de mucho tiempo, los vecinos de Sauce Montrull pudieron pasar el día tranquilos.
    La medida adoptada sienta precedente para lo que pueda suceder en otras juntas de gobierno. Claro que las autoridades deberán recorrer previamente el mismo camino administrativo que Sauce Montrull. Y en el caso de esta localidad, cuando a partir del 11 de diciembre pase a convertirse en comuna, entre otras ventajas como cobrar tasas y ganar en autonomía, podrá dictar su propia ordenanza en este sentido.

     

    Casi 15 horas de música

    “Comenzó como una fiesta chica, de unas 50 personas. Después pasaron a ser 200 y llegaron a más de 500”, contó a EL DIARIO un vecino de la zona.
    Relató que en principio los propietarios de la quinta decididos a destinarla a este tipo de eventos conversaron con los vecinos y les plantearon que iban a ser “dos o tres fiestas al año”, pero fueron muchas más.

    También contó que, si bien los dueños del predio en principio se comprometieron a restringir los horarios, luego argumentaron que “la gente entra a la fiesta y después no se los puede sacar”.
    Autos estacionados por todas partes, personas alcoholizadas deambulando por la zona y molestando, desperdicios por todas partes y la amenaza constante de que se produjera algún tipo de accidente en la ruta fueron algunos de los elementos que mencionó el vecino consultado. Pero el problema principal era el ruido.

    “Hubo fiestas que comenzaron a las 5 de la mañana y terminaron a las 9 de la noche. Soportamos muchas veces música electrónica a altísimo volumen por más de 15 horas y algunos vivimos a 15 metros lineales del lugar. Hasta vibraban los vidrios de las casas. Una situación intolerable”, describió el poblador.

    “Cuando se elaboró el reglamento, no se pudo hacer cumplir. Entendemos que ahora el problema estaría solucionado y que no se van a autorizar más eventos de este tipo y vamos a recuperar la tranquilidad. Veremos qué pasa”, completó.

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