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jueves, julio 9, 2020
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    Cobra impulso la investigación sobre violaciones durante hechos rituales

    Fiscalía reflotó el expediente que se viene sustanciando desde julio de 2013.

    La investigación para determinar los supuestos abusos que sufrieron tres niños que tenían entre 4 y 5 años cuando habrían comenzado los hechos investigados había quedado estancada. El miércoles 24 se realizó una rueda de reconocimiento con nuevos sospechosos. Está imputada toda la rama familiar materna de las presuntas víctimas.

     

    Redacción El Diario | [email protected]

    La Cámara Gesell es la “prueba de oro” en la investigación que se sustancia desde julio de 2013 para determinar la responsabilidad que le cabría a los abuelos maternos, la madre, el tío y la pareja hombre de éste, en los abusos sexuales que habría sufrido un niño, que tenía 5 años cuando habrían comenzado los hechos, y dos niñas que tenían 4 y 5 años.

    Según la evidencia que se pudo recabar en el expediente, los tres hermanos fueron sometidos a gravísimos vejámenes durante prolongados períodos. El varón, según precisaron fuentes judiciales consultadas, habría sido abusado durante el período comprendido entre 2005 y 2011; su hermana menor, en el período 2006-2011; y la más chica, en el período comprendido entre 2009 y 2011. La causa, que pasó por varios jueces y fiscales, ahora está en manos del juez Gustavo Maldonado, quien estaría en condiciones de dictar nuevos procesamientos y remitir la causa a juicio. Se presume que esto ocurriría a mediados de agosto.

    Rueda

    La causa se sustancia por los presuntos delitos de Abuso sexual agravado por el vínculo y Corrupción de menores agravada por el vínculo, en el caso de la familia, y Abuso sexual y Corrupción de menores, en el de los terceros. La denuncia la realizaron el padre y el abuelo paterno de los niños. El miércoles 24 a la mañana se realizó una rueda de reconocimiento en Tribunales de Paraná. La medida comprendió a los nuevos involucrados a partir del impulso que cobró la investigación. Las fuentes consultadas indicaron que la fiscal Laura Cattaneo pidió la nulidad de todo lo que se había hecho hasta septiembre de 2017, puesto que advirtió que se estaba ante “un hecho mucho más grave”. Además, pidió nuevas indagatorias, reformuló los hechos y amplió el requerimiento fiscal, lo que significó “comenzar todo nuevamente”. Según se precisó, los testimonios de los niños revelaban que “se trataba de muchos abusos, durante más tiempo y con más participantes”.  Durante la investigación, la abuela de los niños fue declarada insana y quedó desvinculada de la causa que tiene un requerimiento de 30 fojas y un relato de los hechos de 20 fojas.

    Ampliado

    Fuentes judiciales precisaron que la mayoría de los hechos ocurrieron en dos viviendas ubicadas en la localidad de Oro Verde, a diez kilómetros de la capital entrerriana, y algunos en casas de Paraná. Tras varios años de estar estancada, Cattaneo le dio nuevo impulso a la investigación. La funcionaria se sentó a analizar las Cámaras Gesell que se les realizaron a los niños y pudo advertir que mencionaban por apodos a personas que habrían participado de rituales en los que los niños eran violados, pero no estaban incorporadas al expediente porque no se habían realizado tareas investigativas tendientes a dar con su paradero. Con el apoyo de la Policía de Entre Ríos se logró identificar a ocho personas más.

    Así, la causa que había entrado en un limbo puesto que se investigaba un hecho que fue “minimizado” por los funcionarios judiciales que iniciaron la investigación, porque “se trataba de un abuso a un nene, en una oportunidad”, pasó de ser un abuso en el seno familiar materno a una serie de “abusos intrafamiliar ampliado” a terceros, en rituales en los que “había drogas, bebidas alcohólicas y los participantes se desnudaban y bailan en círculos”. Éstos rituales, según se pudo determinar se llevaban a cabo en la casa del tío de las víctimas, “un departamento pequeño”, al que acudían “los terceros” que en su mayoría son “comerciantes de Oro Verde”, y algunos de Paraná.

    ¿Preparación?

    Las fuentes deslizaron que en la casa de los abuelos maternos los hechos ocurrían periódicamente, mientras que en la casa del tío sucedían cuando se preparaban los supuestos rituales. Del análisis de las cámaras, surgiría que la niña de 4 años no fue violada, pero se presume que sólo fue víctima de abusos sexuales simples, tocamientos y manoseos, a modo de preparación para luego ser incorporada al mismo calvario que habrían sufrido sus hermanos mayores.

    Las conclusiones de la Cámara Gesell serán una prueba clave en la investigación que se sustancia desde julio de 2013.

     

     

     

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