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El río baja y la mugre se nota

En algunas zonas de la capital entrerriana emergen postales de un paisaje ribereño repleto de basura. El caudal de agua del Paraná sigue bajo y se puede observar la suciedad acumulada. A partir del mes de septiembre, cuando se inicie la temporada de lluvias primaverales y el río vuelva a crecer, ya no se verán tanto pero el problema se seguirá incrementando, al igual que la desidia.

 

ALEJANDRA ERBETTA

 

La escasa marca en el nivel del Paraná capta la atención, en particular, en la zona del Puerto Nuevo, lugar en el cual se aprecia la sedimentación producto un poco de la bajante y otro tanto por la falta de dragado, según la información que se relevó. Este suceso, que no es inédito, últimamente ha permitido realizar acciones pocas veces vistas, como caminar en una gran franja que suele estar cubierta por el agua, en las proximidades de la dársena que pertenece a la Escuela de Canotaje, Expedición y Natación en Aguas Abiertas (Ecenaa).

 

Hasta fue necesario que integrantes de dicha escuela ensancharan el canal para poder salir con las embarcaciones. La situación se revierte de modo paulatino a medida que el agua sube. Terminará de modificarse pronto. Según manifestó Oscar Duarte, ingeniero y director de Hidráulica: “El río recién se va a recuperar a mediados de septiembre” en el período de lluvias de la primavera”. En esa época, “seguramente el río va a repuntar” explicó.

 

A partir del momento que el río crezca se dejarán de ver con tanta claridad los desechos que arrastra la corriente y se estancan en la orilla, pero seguirán estando.

 

Los elementos descartados flotan sin cesar. Son arrastrados desde arriba hacia abajo, desde lejos o muy cerca. En particular, a esos plásticos, entre otros materiales, se les sumaría un problema provocado por los químicos que terminarían contaminándolo aún más.

 

GENERAR CONCIENCIA.

Para mantener la belleza viva de ese litoral, para preservar el ecosistema, es urgente aceptar las señales de advertencia porque “el río se protege”, expresó un entrevistado.

 

En la ciudad, hay gente que se compromete con la naturaleza y realiza con frecuencia actividades de limpieza para generar conciencia. Norberto Accinelli, presidente de la Asociación Amigos del Puerto; Guillermo Soldini, instructor de canotaje (en la Ecenaa) y guía de travesía; y el pescador Rubén Villalba, quien recibió el oficio como herencia y tiene con su familia un pequeño emprendimiento basado en la pesca en Puerto Sánchez, dialogaron con este medio.

 

El río, además de camalotes, ahora lleva televisores, heladeras, bolsas, sillones y botellas. Sin embargo, la problemática ambiental no estaría sólo relacionada con esos elementos tangibles de la vida cotidiana que usamos y tiramos sin parar.

 

El problema de Paraná son los arroyos. La gente tira la basura en los arroyos y cuando llueve caen al río. Ese es el grave problema que tiene Paraná con los arroyos, fundamentalmente. Pero la mugre no es que sale de Paraná, solamente. Toda esta mugre puede estar viniendo desde más arriba, desde La Paz, desde Corrientes, desde cualquier lado”, reflexiona Accinelli.

 

– ¿Los arroyos que más residuos traen al río Paraná cuáles serían?

– Uno de los que más ensucia el Paraná en la zona es el arroyo Las Viejas, en el club Náutico y el Thompson, porque ese arroyo comienza por Avenida Almafuerte y Churruarín más o menos, ahí se empieza a juntar mugre y eso sale al Paraná después. El otro es el arroyo Antoñico que también tiene un grave problema, lo han entubado, pero igual la gente por ahí sigue tirando basura. Creo que son los dos basureros más grandes que tiene la ciudad en cuanto a la salida al Paraná.

 

– ¿Qué han sacado en las jornadas de limpieza del río que la Asociación Amigos del Puerto realiza en conjunto con otros grupos?

– Hemos sacado heladeras, cocinas… En la última juntada que hicimos, sacamos una garrafa, cuadro de bicicleta, cuadro de moto, un casco de moto, teclados. Hemos sacado cualquier cantidad de cosas del río, lamentablemente.

 

– ¿Hay un sector que esté más complicado que otro?

– Lo que pasa es que uno no sabe quién puede tirar eso, pero cuando hacemos la limpieza del río con la asociación “Amigos del Puerto” juntamos todo lo que vemos que es basura que puede contaminar, que es el ‘fierro’ y el plástico. Nosotros al vidrio no lo juntamos, debido a que es peligroso, después algo de telgopor también juntamos. Si vemos un cuadro de bicicleta o de moto lo cargamos y lo metemos adentro de la lancha para llevar donde se junta la basura en Paraná. Con la Asociación trabajamos en conjunto con Barrido y Limpieza del Puerto, la Escuela de Canotaje y también con la Prefectura de Paraná. Entre cuatro grupos definimos el día y salimos a hacer el trabajo sin ningún tipo de interés económico, porque nuestra Asociación es sin fines de lucro y no tenemos apoyo de nadie tampoco.

En las “jornadas de limpieza” salimos con las embarcaciones y juntamos en bolsones las botellas plásticas y otras cosas.

 

¿Hay algún tipo de trabajo de concientización, más allá de lo que hacen ustedes?

– Siempre hay campañas, pero la gente por ahí es muy descuidada. Hay instituciones que hacen, pero yo no estoy mucho en contacto con ellos. Compartimos y buscamos gente a través de Facebook y se suman con la lancha a colaborar. Totalmente desinteresados.

 

¿Cualquiera puede sumarse?

– Sí, con su embarcación, sí. Si tiene los elementos de seguridad y los carnets habilitantes, no hay ningún problema.

 

¿Está programada una próxima salida?

– Para septiembre tenemos prevista una nueva jornada de limpieza del río, debido a esta bajante que hay ahora, hay gente que ha recorrido algunos lugares y tenemos como para ir a juntar bastante cantidad de botellas.

 

Desde su punto de vista, ¿qué se podría hacer para generar más conciencia?

– Nosotros empezamos a dar charlas en las escuelas, a los chicos de cinco y seis años, en los jardines. Está dando buenos resultados, porque los chicos conservan mucho esos consejos que les damos. Llevamos fotos, unos banners y una explicación de la mugre que hemos sacado. Yo creo que, en principio, todo pasa por la casa. Educar a los chicos y a la gente grande cómo se hace el cuidado del medio ambiente y después en las escuelas. Me parece también que es fundamental el tema del mensaje que se da.

 

Usted que conoce el río desde hace años, ¿lo ha visto cambiar mucho?

– Sí, normalmente la naturaleza es sabia y el río se protege y se cuida, pero tenemos el gran problema que en el campo se está fumigando con glifosato, y con las grandes lluvias que tuvimos eso cayó al río y mató muchos peces. Así que todo es una cadena de cosas, se contaminaron los arroyos también.

 

EL AGUA ES LA VIDA

¿A qué se refiere usted cuando dice que el río se defiende?

– En cuanto al daño que hace el hombre, por ahí en la destrucción de árboles. El río modifica los bancos de arena. Con el tiempo uno se da cuenta que los corrió de un lado al otro, los movió 100, 200 o 500 metros. Pasan los años y uno ve que donde se hizo un banco de arena, ya hay una isla en el medio del río. Y, eso es lo que tiene el río, que se defiende, nosotros lo llamamos de esa forma.

 

– Más allá de la limpieza del río, ¿qué tipo de eventos organizan?

– Estamos organizando “el día de la madre” para octubre. También tenemos un guardarropa. Cuando pasamos navegando, vemos gente, conocidos que tenemos en la isla que necesitan ropa o alimentos. Así que hacemos alguna jornadita, juntamos ropa… Siempre tenemos un ropero interesante como para llevar un aporte a la gente, llevar cosas donde por ahí el Estado está totalmente ausente.

 

¿Hay muchas personas viviendo en la ribera?

– No, no quedan muchas. Venimos censando desde acá hasta Hernandarias. Hace siete u ocho años había arriba de 50 familias viviendo en la costa del río. Ahora habrán quedado 10 o 15, no queda más que eso. Toda la gente ha emigrado a otro lugar.

Se necesita que la gente tome conciencia de lo que es el medio ambiente, de cuidar el agua que es lo que da la vida. Fundamentalmente que al agua tenemos que defenderla entre todos. Por más que uno haga ciertas campañas si no se aplica y se hace más rígido el control de algunas cosas, tanto sea de embarcaciones o barcos siempre se está contaminando el río… Simplemente defendamos el agua, cuidemos el agua que el agua es la vida.

 

QUÍMICOS PELIGROSOS

Guillermo Soldini coincide con Norberto Accinelli “en que todos los residuos vienen a través del cauce de los arroyos”. Entubar algunos no ha solucionado el problema, “es sólo tapar la mugre”. Asimismo, si se hiciera un análisis del agua y del fondo del cauce del arroyo se podrían “encontrar cosas que ni te imaginas, de toda clase. Lo que más se ve son botellas de plástico, colchones, sillones, bolsas, los residuos domésticos”.

– ¿Qué sugerencia harías para resolver parte del problema?

– La separación de los residuos en origen. No queda otra. Si tuviésemos bien aceitado eso en la ciudad se disminuiría bastante. Ahora con el no uso de bolsas de plástico va a disminuir también esa contaminación. Es una concientización que no se hace de un día para el otro. Lleva años, pero hay que empezar. La gente lo hace si se le dice, si se la educa.