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Testimonios avalarían la modalidad “abierta” del Instituto de Pediatría

En el juicio los imputados son los médicos Torrealday, Vainstub y Rossi.

Nueva audiencia por el caso Valenzuela Negro.

En el juicio para determinar el paradero del mellizo Valenzuela Negro, dos médicos sostuvieron ayer que se podía hacer una derivación al Instituto Privado de Pediatría (IPP) y realizar allí mismo el seguimiento del paciente.

 

 

Se realizó ayer una nueva audiencia en el juicio en que se trata de determinar el paradero del mellizo, hermano de Sabrina Gullino Valenzuela Negro, que aún continúa desaparecido tras pasar por el IPP, derivado del Hospital Militar, donde ambos nacieron en la clandestinidad en los primeros días de marzo de 1978, en plena dictadura cívico militar.

Los imputados por la supuesta sustracción, retención, ocultamiento y supresión de la identidad de los mellizos, hijos de los militantes desaparecidos, Raquel Negro y Tulio Valenzuela, son Miguel Torrealday, David Vainstub y Jorge Rossi.

Ayer, los doctores Lidia Isabel Lescano y Alfredo Sors, ambos pediatras, explicaron que se realizaban derivaciones al IPP y que el médico que la realizaba podía seguir el desarrollo del paciente en Neonatología del Instituto.

Lescano, que se desempeñó como jefa de Neonatología en el hospital Materno Infantil San Roque durante 1978, sostuvo que como pediatra particular concurrió al IPP a atender pacientes suyos.

A la pregunta de quién le daba el alta al paciente, la testigo respondió que la daba el médico de cabecera; y la pregunta de quién era aquel, respondió que era quien internaba al paciente.

La testigo recordó, sin poder precisar el momento, que una mañana vio militares en el área de neonatología del hospital San Roque; también dijo que no era habitual que se anotaran en el hospital niños como NN, pero que si sucedía era por una urgencia y que después, automáticamente, se averiguaba quiénes eran los padres; que los archivos del nosocomio se depuraban después de un tiempo; y que no supo de que en el hospital se hablara de que se hayan internado hijos de “guerrilleros”.

Por su parte Sors recordó que realizó guardias en el IPP a partir de julio o agosto de 1978. Añadió que realizaba las guardias los fines de semana, cuando no se daban altas médicas por razones administrativas.

Como Lescano, sostuvo que quien daba el alta era el médico de cabecera. Ante una pregunta respondió que los médicos de cabecera podían ser los cuatro socios, por Torrealday, Vainstub, Rossi y el fallecido Ángel Schoeder o cualquier otro médico, entre los que mencionó a Urrutia, Nasta, Gallino, Reich, Mare y Salomone, que no eran socios del IPP.

Sors precisó que la modalidad de trabajo entre médicos del IPP y los que derivaban sus pacientes, se realizaba mediante lo que denominó “procedimiento report”, que consistía en que el seguimiento del neonato lo realizaba el médico de guardia, quien le pasaba las novedades a su reemplazo, y el reporte le era entregado al médico de cabecera.

Sors sostuvo que si un médico externo al IPP solicitaba una derivación se comunicaba con el médico de guardia, añadiendo que la comunicación “siempre era de médico a médico”.

Si bien ayer se esperaba la comparecencia de diez testigos, sólo declararon tres. Al igual que en la jornada del miércoles, las partes acordaron desistir de algunos testimonios.

La defensa de Rossi solicitó el desistimiento de veintiséis testigos, lo que fue aceptado por el resto de las defensas, por Fiscalía y las querellas. Incluso se acordó que no se incorporaran sus testimonios al expediente por lectura.

De aquellos veintiséis, Fiscalía sólo pidió que se cite a tres, con lo que las defensas estuvieron de acuerdo. Se trata de los testigos Pedro Urrutia, Elsa Domé y Armando Pacher. El debate se reanudará el martes 21 a las 9.

IMPORTANTE TESTIMONIO

El médico Juan Ferrarotti presentó un escrito pidiendo que se lo exima del deber de declarar. Adujo problemas de salud. Las tres partes coincidieron en que se trata de un testimonio importante, puesto que fue sindicado por una enfermera del Hospital Militar como el médico que llamó al IPP para que pasaran a retirar a los mellizos.

Se acordó que sea revisado por el médico del Tribunal Federal para que dictamine si los problemas de salud le impiden testimoniar. También se analizará, de acuerdo al diagnóstico del forense, la posibilidad de tomarle la declaración en su casa.