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Juicio Abreviado: lo condenaron por un crimen y fue declarado primer reincidente

Orlando Martínez fue condenado ayer en un juicio abreviado a la pena de 11 años de prisión por el crimen de Carlos Goro, ocurrido el 12 de febrero en calle Ameghino al final, en la zona de El Volcadero, en Paraná. El acuerdo también comprendió un robo en grado de tentativa. Fue declarado primer reincidente.

 

Redacción El Diario | coordinacion@eldiario.com.ar

 

El juez del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Paraná, Gustavo Pimentel, decidió homologar el acta acuerdo al que arribaron en un juicio abreviado, el fiscal, Martín Wasinger, y la defensora pública, Romina Cian, quienes con el consentimiento del imputado, Orlando Martínez, alias Nano, de 28 años, consensuaron la pena de 11 años de prisión por dos delitos en concurso real.

Ayer, con la condena, Pimentel le informó a Martínez que lo declaraba primer reincidente. En 2009 fue condenado a cuatro años y seis meses de prisión por los delitos de Abuso de armas y Robo en grado de tentativa. Martínez llegó a juicio, privado de la libertad con prisión preventiva.

A Martínez se le atribuyeron dos hechos. El más grave fue el crimen de Goro, en el que también intervino un menor inimputable. El hecho ocurrió el 12 de febrero alrededor de las 13.30. Aquel día, Martínez y en menor, portando armas blancas, arremetieron contra Goro, asestándole cuatro puñaladas, afectándole la última, el corazón. Goro murió en el lugar del hecho, en un camino lateral de ingreso al Volcadero de Paraná, en calle Ameghino al final. Este hecho fue calificado como Homicidio simple.

El otro hecho fue calificado como Robo en grado de tentativa. Ocurrió el 28 de diciembre de 2015, aproximadamente a las 2.30, en la residencia Huertas de Canaan, ubicada en Virgen del Luján y Los Talas, en Paraná.

Allí, Martínez ingresó al predio de la residencia tras romper un alambrado perimetral. Parado desde afuera, ingresó el torso por una ventana y armado con una tumbera, exigió a los presentes que le entregaran sus celulares y un ventilador, pero la negativa y la resistencia de las víctimas que intentaron arrebatarle el arma, lo hicieron desistir y retirarse, no obstante advertir que regresaría con otras personas.

Minutos después, cuando una de las personas del lugar se encontraba arreglando el alambrado, Martínez le apuntó con un arma y le exigió que le entregara el celular y un ventilador. El hombre se resistió y le quitó una parte de la tumbera. Martínez volvió a huir pero regresó con varios hombres más, circunstancia en la que el menor inimputable realizó un disparo de arma de fuego que impactó en la pierna de un miembro de la residencia.