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sábado, noviembre 16, 2019
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    “Cualquier reforma política que haya no podrá eludir la equidad de género”

    Después de las elecciones provinciales, es posible darse un tiempo para reflexionar sobre aspectos tales como la participación de la mujer. La ministra de Gobierno sostiene que la representación de mujeres en los cargos electivos subió en los recientes comicios. Rosario Romero alude a un proceso que ya no tiene retorno.

     

    Redacción El Diario | coordinacion@eldiario.com.ar

     

    El repaso de algunas cifras que dan cuenta de cargos electivos que van a ser ocupados por mujeres a partir de diciembre es interrumpido por la ministra Rosario Romero, quien no duda en afirmar que “la realidad es que la representación de mujeres en los cargos electivos subió en las últimas elecciones”. La consulta inevitable apunta a conocer a qué atribuye esa situación.

    -Yo creo que no es casualidad, forma más parte de la agenda social el tema de la equidad de género y además, la sanción en el Congreso, el año pasado, de la ley de Equidad de género en la integración de las listas de diputados y senadores implica para las distintas fuerzas políticas que aún en provincias donde no tienen esa misma manda legislativa, la situación se vaya acercando a ese paradigma. Tampoco hay que olvidar que todas las políticas de estos últimos tiempos atravesaron la cuestión de género tanto en los debates nacionales que se dieron en distintas temáticas como en la profundización de políticas estatales vinculadas a la prevención de la violencia, el combate contra el femicidio, es decir está muy presente en la agenda social la cuestión de género. Creo que eso hace que haya cada vez más interés en las listas de representación, en la presencia de mujeres. Hay como una correspondencia con la agenda social. Desde luego, (también inciden) las luchas de las mujeres en las distintas fuerzas políticas porque cada vez se reclama más ese espacio de la mujer. Yo he visto chicas jóvenes, candidatas a concejales que cuando no habla una mujer en un ámbito, reprochan eso, ´cómo en tal acto no hablaron mujeres´, dicen. Es decir, las propias mujeres están demandando esa presencia de la voz femenina. Creo que es un camino sin retorno, un camino de mayor crecimiento y esta vez no se aprobó la reforma política, pero sin duda, más adelante, cualquier reforma política que haya no va a poder eludir la equidad de género.

     

    –Participa en política desde hace largo tiempo, desde cuando la inserción en política para las mujeres era un asunto complejo. ¿Qué obstáculos se lograron derribar?

    –Creo que se lograron derribar aquellos obstáculos que ligaban a las mujeres políticas a la cuestión de la pareja. Hoy está más naturalizado que haya una pareja de políticos y que no se entienda que la mujer está allí por su pareja. Esto tiene mucho que ver con un razonamiento que hace mucho se hacía y que pretendía negar que hay parejas de abogados, de periodistas, de médicos, es decir la gente se junta también por afinidades y esa afinidad en la política no se entendía sino como el posicionamiento por ser la mujer de… Esto hoy ya no ocurre tanto.

    Y las dificultades han sido siempre que la mujeres sentíamos, casi que nos hacíamos cargo de la “necesidad” de demostrar que sabíamos, que éramos capaces, que podíamos. Creo que eso hoy mermó, que la exigencia puesta sobre la mujer mermó porque se está naturalizando, que es lo que se buscó con las leyes de participación equitativa, o de cupos o cuotas que fuerzan la participación de la mujer. Se buscó precisamente que el día de mañana, eso sea tan natural que no sea necesario tenerlo por una ley que lo imponga.

    Las mujeres somos el 53% de la población del mundo o sea que lo más lógico es que seamos ese mismo porcentaje en la participación en todas las organizaciones estatales y no estatales y eso se está viendo.

     

    –En la Legislatura entrerriana integró la banca de la mujer. ¿Cree que aún son necesarios esos espacios o en función de los acontecimientos es posible trabajar desde otros lugares, o de otras maneras?

    –Esos espacios hacen visible algunas cuestiones, pero los derechos se logran en la integración. Esos espacios han servido para que las mujeres en los distintos parlamentos, tanto la Legislatura provincial como el Congreso, aúnen criterios en cuestiones vinculadas al género. Y, son criterios que por ahí trascienden la pertenencia político partidaria. Para eso sirven. De hecho las leyes nacionales más importantes conquistadas desde el 83 en adelante, vinculadas a las cuestiones de género, han sido leyes que fueron trabajadas en un interbloque de mujeres con distinta mirada política. Me refiero a Patria potestad compartida, Ley de divorcio, de Procreación asistida, la adhesión del Congreso Nacional al Protocolo de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación de la mujer. Pero, creo que eso se queda en el camino si no se integran en la mirada a los hombres, porque no vamos a tener una sociedad igualitaria si la conciencia de género o de igualdad no atraviesa a todos los sexos.

    –Y en la experiencia en el Ejecutivo, con tres ministras mujeres y dos ministros en el gabinete, es posible constatar que las mujeres resuelven los temas de otro modo, son más responsables, se vinculan mejor, por ejemplo, o no incide el género?

    –Yo creo que resolvemos en paridad de condiciones. En el caso del equipo de gobierno veo que trabajamos intensamente todos. No veo que tengamos una prevalencia, tampoco estoy midiendo qué tiempo le dedica cada uno.

     

    –La consulta estaba más dirigida a modos de resolver los asuntos.

    –A lo mejor lo hacemos de un modo distinto porque nuestra mirada siempre tiene un pie más ligado a lo doméstico y a lo trascendente, las dos cosas. La (mirada) del hombre liga con el afuera y no tanto con lo de adentro y yo creo que la mirada de lo de adentro también es importante. Voy a caer en un lugar común, pero te diría que complementan y es necesario.

     

    En el medio

    –En marzo tuvo la oportunidad de estar participando en ONU Mujeres. Desde ese ámbito y rodeada de referentes, dirigentes, líderes, de distintos lugares del mundo, ¿cómo dimensionó la situación, la participación de la mujer en nuestro país?

    –Yo creo que en la Argentina no estamos en la situación óptima, pero hemos conquistado muchísimos derechos en nuestras constituciones, en leyes, en la sociedad y podemos exhibir esa experiencia. Es decir, exhibimos esa experiencia incluso en la última asamblea de la ONU vinculada a ONU Mujeres, una de las cuestiones que se habló y se presentó fue la ley Micaela, que torna obligatoria en la Argentina de los próximos años, la educación con perspectiva de género, en las fuerzas de seguridad y en los tres poderes del Estado. Estamos en el medio diría: no estamos como Canadá o Suecia, ni como muchos países del mundo donde la situación de la mujer es de gran postergación y falta de consagración de derechos. Nosotros tenemos derechos consagrados, constitucionalizados y legislados, nos falta en lo cultural, nos falta el patrón cultural de la igualdad, ese patrón cultural y educativo es la deuda que tiene la sociedad para que dejemos de ver femicidios, situaciones de violencia que no dejan de ser un modo trágico de patentizar que todavía en la mentalidad de muchos hombres existe esto de que la mujer es algo de su pertenencia.

     

     

     

     

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