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El abogado Rivas fue condenado a ocho años de prisión por un abuso

Los jueces resolvieron “la libertad del imputado durante el trámite procesal” pero fijaron que Rivas deberá “presentarse los miércoles y sábados de 7 a 12 en la Jefatura Policial local” y no podrá salir de la ciudad ni del país sin autorización judicial.

 

El abogado Gustavo Rivas, “ciudadano ilustre” de Gualeguaychú, fue condenado ayer a ocho años de prisión por “promoción a la corrupción y prostitución” de un menor de edad pero absuelto en otras once denuncias, por lo que los querellantes adelantaron que apelarán la sentencia.

Los jueces Alicia Vivian, Arturo Dumón y Mauricio Derudi, que integraron el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguaychú, consideraron que “los hechos existieron y Rivas fue su autor” pero lo absolvieron en uno de los casos “por el beneficio de la duda”, en otro porque el denunciante desistió de la acusación durante el proceso y en los 9 restantes por “prescripción”.

En el caso del menor de edad por el que fue condenado, el Tribunal determinó en forma unánime que Rivas, de 73 años, fue autor de “actos sexuales orales y de penetración por un extenso lapso de tiempo, iniciados entre los 12 y 13 años del menor”.

Los jueces determinaron “la libertad del imputado durante el trámite procesal” pero fijaron que Rivas deberá “presentarse los miércoles y sábados de 7 a 12 en la Jefatura Policial local” y no podrá salir de la ciudad ni del país sin autorización judicial.

Al salir del Tribunal, el abogado que ocupó a lo largo de su vida numerosos cargos en instituciones intermedias, deportivas y escolares en las que se relacionaba con niños, dijo que “nunca entró a mi casa ni nunca ví” al menor de edad que lo denunció y derivó en su condena.

“Me voy a seguir trabajando en una apelación de un caso civil y a disfrutar de mi libertad”, agregó a medios de prensa tras escuchar la sentencia.

Sin embargo, minutos antes dentro de la sala del Tribunal, los jueces aseguraron que Rivas “convirtió a esos niños en sus fetiches, en sus objetos de placer para alcanzar su propia satisfacción sexual”.

Los abusos “acontecieron en el interior de las viviendas de Rivas, principalmente los viernes y sábados por la noche a lo largo de los años y hasta 2011”, indicaron los jueces y refirieron que “todas las victimas contaban con menos de 18 años”.

Una vez en su casa los advertía al mostrarle “una lista y fotos con sus nombres para mantener la dependencia y el secreto” de los menores “sometiéndolos a graves abusos”, añadieron.

El abogado Alfredo Vitale, representante de uno de los denunciantes por cuyo caso Rivas fue absuelto, dijo a Télam que recurrirá a Casación ya que su cliente “está muy angustiado” y “tiene un daño en su salud que no tiene sanación ni mejoría”.

La decisión del Tribunal “no corresponde porque hay tratados internacionales que tienen supremacía sobre el derecho argentino”, agregó Vitale.

El Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguaychú tuvo a cargo la etapa final de la causa elevada a juicio oral pero no público el 25 de octubre de 2018 que comenzó el 1 de abril y tuvo más de 100 testigos en 12 audiencias.

El fiscal Lisandro Beherán había pedido 25 años de prisión; la abogada querellante Estela Esnaola siete años de cárcel; su par Alfredo Vitale siete años y medio y el abogado defensor, Raúl Jurado, la absolución de Rivas.

El ciudadano ilustre de Gualeguaychú escribió libros sobre la historia de la ciudad y fue conocido como un “referente de los carnavales” locales en los que participó como miembro de la Comisión Permanente de Carrozas Estudiantiles no designado por un colegio, sino como “mención honoraria”.

En diálogo con Télam, uno de los integrantes de esa comisión afirmó que si bien la función de Rivas era “ayudar en temas legales cuando se lo requerían, iba al puerto a mirar cómo hacían las carrozas y charlaba con los chicos. Era inevitable verlo en actos culturales, actividades y charlas”.

La denuncia contra Rivas tuvo origen en una publicación de la revista entrerriana Análisis, que reveló que el abogado llevaba a niños y adolescentes a su domicilio, donde los sometía a diferentes abusos entre 1970 y 2010. La sentencia completa se leerá el 5 de junio a partir de las 12 horas.

 

 

Fetiches sexuales

Los tres magistrados señalaron que los relatos de las víctimas tenían “verosimilitud” y fueron “lógicos, razonados, sin contradicciones, sólidos y espontáneos, sin motivos que hicieran dudar” de los mismos.

Además, durante las audiencias percibieron en las víctimas “emociones, gestos y palabras donde no había venganza sino la búsqueda de paz que da la revelación de hechos traumáticos que los marcaron a fuego cuando eran niños”.

“Todos los relatos resultaron compatibles, comprobables, creíbles y veraces”, aseguraron los jueces, quiénes confirmaron que durante el juicio se tomó “la mirada del niño y no del adulto que es hoy” con respecto a cada uno de los denunciantes.

Para el Tribunal, Rivas buscó mostrarse como “un hombre destacado y referente social” para “ingresar a ámbitos de menores donde sin reparo orientaba su accionar a niños de edades tempranas”.

A través de “otro menor que actuaba como nexo”, les ofrecía “dinero, alcohol y películas pornográficas como una picardía o juego”, señalaron en la lectura del fallo.

Los jueces aseguraron que Rivas “convirtió a esos niños en sus fetiches, en sus objetos de placer para alcanzar su propia satisfacción sexual”, al condenarlo a ocho años de prisión por promoción a la corrupción y prostitución de un menor de edad, delito que tiene una pena que va de 4 a 10 años.

Los jueces decidieron “no hacer lugar a la prisión domiciliaria” y determinaron “la libertad del imputado durante el trámite procesal”.

 

Ocupó numerosos cargos

Rivas es reconocido por haber ocupado numerosos cargos en instituciones en las que se relacionaba con niños. Declarado ciudadano ilustre por la comuna de Gualeguaychú, se mostró siempre como un referente cultural e histórico y escribió libros sobre la historia de la ciudad.

Entre otros cargos, el abogado fue presidente de la Cooperativa Escolar Agrotécnico, síndico y director del Frigorífico Gualeguaychú; consejero de la Cooperativa Eléctrica, miembro de la Alianza Francesa, y vocal del Instituto Magnasco.

También presidió el Instituto Belgraniano local, fue presidente y vice del Colegio de Abogados y candidato a gobernador por la Ucedé, a intendente y concejal, y fue cofundador de la Unión Vecinal en 1990.

Se desempeñó como integrante de la Liga de Fútbol y vicepresidente de Federación Entrerriana de Fútbol, y presidió la Asociación de Básquet de Gualeguaychú.
Rivas logró ser integrante de la Federación de Natación de Entre Ríos en representación del Club Neptunia, parte de la Federación Entrerriana de Básquet y representante de esa entidad ante la Confederación Argentina de Básquet.

Casi la totalidad de los puestos que ocupó y entidades a su cargo son ámbitos donde hay menores de edad o directamente integrados por ellos.