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Huellas en la piel de la ciudad: arte al paso que se muestra en el Museo de Bellas Artes

Con  la muestra “Huellas en la piel de la ciudad. Esténciles de Paraná”, se iniciará la la temporada de exhibiciones en la Sala Auditorio del Museo Provincial de Bellas Artes “Dr. Pedro E. Martínez”. La inauguración será hoy a las 20 y la exposición podrá visitarse hasta el 2 de junio.

 

Redacción El Diario | coordinación@eldiario.com.ar

 

Franco Giorda, Pablo Russo y Manuel Siri son los creadores y editores de la revista digital “170 Escalones” desde donde gestaron la publicación del libro “Huellas en la piel de la ciudad. Esténciles de Paraná” el que obtuvo el apoyo del Fondo Económico de Incentivo a las Culturas, las Artes y las Ciencias (FIECAC) de la Municipalidad de Paraná y que será presentado en el Auditorio del Museo el próximo 7 de junio en el marco de la exhibición.

La publicación, inédita por sus características para la región, recorre una selección de fotografías de estampas urbanas producidas con la técnica de esténcil ubicadas en diversos muros y espacios de la ciudad de Paraná.

Las imágenes que fueron relevadas, recopiladas y tomadas durante el segundo semestre de 2018, y forman parte de un valioso trabajo editorial -que da nombre a la exposición- realizado por Giorda, Russo y Siri.

La técnica de la utilización de una plantilla calada y pinturas –esténcil- permite la reproducción en serie de un mensaje, por lo que es utilizado tanto por artistas (en su gran mayoría anónimos), grupos políticos, bandas de música, movimientos sociales, entre otros.

En este sentido, los trabajos relevados presentan una gran variedad temática y estilística y para su presentación fueron organizados en cinco ejes que atraviesan tópicos políticos, artísticos y sociales.

Los esténciles son una manera de disputar la calle y tienen sentido en su contexto. El hecho de realizar una muestra de fotografías de esta técnica de intervención urbana no implica querer adulterar su atributo callejero y transgresor, sino dejar constancia del contenido y de las formas que adopta en un momento y en un lugar particular”.

Sobre la intención de la muestra los autores señalan que “pretendemos generar una recepción activa y crítica sobre lo plasmado en la piel de la ciudad. Este medio de reproducción de mensajes implica, en sí mismo, una decisión estética y política que nos importa poner a consideración de un amplio abanico de destinatarios interesados en la vida urbana y pública paranaense.

 

Detalles

Para conocer con mayor detalle aspectos del proceso y realización de la iniciativa, EL DIARIO entrevistó a Franco Giorda. Al ser consultado si considera que el estencil es una estrategia de comunicación asentada, el investigador consideró que “en los últimos tiempos, el movimiento que utiliza de manera sistemática el esténcil como medio de comunicación es el del transfeminismo. Cada vez que hay marchas o actos quedan estampados, bajo esta técnica, figuras y mensajes relacionados a los reclamos y reivindicaciones de este colectivo. También, cada vez que hay elecciones, los partidos políticos utilizan las plantillas para pintar los nombres de los candidatos. Otro uso regular que se realiza es en las marchas del 24 de marzo para reivindicar la memoria, la verdad y la justicia en relación a la violación de los derechos humanos perpetrada durante la última dictadura. Otros colectivos lo utilizan más esporádicamente; un ejemplo es el que lucha por la legalización de la marihuana”. Los esténciles realizados como expresión artística, “aunque sin dejar nunca de tener una carga política, son más bien eventuales”.

 

– Personalmente ¿Hay alguno de esos mensajes que haya despertado especialmente tu interés?

– Hay una obra de grandes dimensiones en el Paseo Jardín, hecha con varias plantillas y a cinco colores. Se trata del rostro de un niño cubierto con un pañuelo rojo. Tal vez es el trabajo más complejo realizado con la técnica del esténcil en Paraná. Me llamó la atención no solo por su tamaño y dificultad sino porque lleva firma, algo que no es muy común en este tipo de expresividad. Esa marca de autoría no es un nombre completo sino unas iniciales. Eso nos dio una pista para rastrear al autor o autora. Después de buscar por algún tiempo, nos enteramos de que se trata de una artista de Santa Fe. Finalmente, fue ella la que nos contactó a nosotros, luego de la aparición del libro, con muy buena predisposición para organizar alguna actividad en conjunto.

 

– ¿Cuál es el más `añejo´ de los mensajes que pudieron registrar en el relevamiento?

– El esténcil que pudimos fechar como más añejo hace referencia a la resistencia contra de la Ley de Educación Superior, aprobada durante el gobierno de Carlos Menem. Es decir, que el esténcil sería de la década del 90. Lo llamativo es que podríamos decir que esa expresión de protesta aún tiene vigencia dado que la norma no ha sido modificada hasta el momento. Otras estampas de larga data refieren al XXV Encuentro Nacional de Mujeres realizado en Paraná en 2010.

 

– ¿Cuál fue la lógica con la que concibieron el diseño del libro para ordenar y presentar el material al lector? ¿Por qué decidieron hacerlo así?

– Pensamos el libro como un recorrido por los diferentes temas y estilos que soporta este medio. A grandes rasgos detectamos dos corrientes que por momentos confluyen: una en la que predomina la dimensión artística y otra relacionada a las discusiones políticas. En esta distinguimos, a su vez, una vertiente relacionada al proselitismo y otra que agrupa a los movimientos y reivindicaciones como el feminismo, la educación pública, los derechos humanos o la alimentación consciente. Organizamos el registro a partir de transiciones que conecten una cuestión. Preferimos esta forma antes que una división en capítulos o subtítulos porque nos pareció que los cortes o las agrupaciones cerradas no se corresponde con la continuidad de imágenes y leyendas que se observan en la calle.

 

– Del universo total de imágenes que tomaron ¿cuál fue el porcentaje que quedó finalmente en el libro? ¿Cuánto no pudieron incluir?

 

– Una vez que tuvimos todo material fotográfico reunido, nos abocamos a la observación y el análisis. Esto nos dio la pauta de que se trata de un universo inaprensible. En este sentido, consideramos que los esténciles en su conjunto son un texto vivo que se transforma al ritmo de la vida de la ciudad. Así fue que nos decidimos por alcanzar una representatividad de lo visto. Si hay que poner un porcentaje, en el libro habrá un 25%, más o menos, de las fotografías que tomamos durante el proceso de registro. La velocidad con que se hacen y se borran las estampas es más vertiginosa de lo que suponíamos. Muchos de los esténciles que aparecen en el libro ya no existen y en los pocos meses que transcurrieron desde la publicación se han incorporado muchos más en el espacio público.

El universo de imágenes plasmados en las paredes de la ciudad -con que diversos colectivos o grupos expresan su mensaje- es diverso y dispar.