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Caso Vera: anulan la sentencia de condena a Sebastián Fernández

El STJ sostuvo que el fallo que condenó a Sebastián Fernández se basó en “conclusiones dogmáticas”, que carecían de “todo sustento probatorio verificable” sobre la presencia de aquel en el lugar del hecho y sobre su “concreta participación”.

 

Redacción El Diario | coordinacion@eldiario.com.ar

 

La Sala Nº 1 de Procedimientos Constitucionales y Penal del Superior Tribunal de Justicia, integrada por Daniel Carubia, Claudia Mizawak y Bernardo Salduna, resolvió “hacer lugar a la impugnación extraordinaria deducida por la defensora de Casación, Lucrecia Sabella, y el defensor auxiliar, Jorge Sueldo, en representación de Sebastián Emiliano Fernández, contra la sentencia dictada el 9 de mayo de 2017 por la Sala Nº 1 de la Cámara de Casación de Paraná y, en consecuencia, declarar la nulidad parcial de la misma, en cuanto rechaza el recurso de casación interpuesto”, y ordenó “devolver las actuaciones a su origen a fin de que, por quien corresponda, se dicte nuevo pronunciamiento ajustado a derecho”.

 

Anularon la sentencia a uno de los condenados por el homicidio del profesor Claudio Vera

 

Fernández fue juzgado junto a Manuel Alejandro Vázquez por el delito de Homicidio en ocasión de robo en perjuicio del docente Claudio Vera, ocurrido el 20 de abril de 2014. El 21 de junio de 2016, Vázquez y Fernández, eran condenados a la pena de 16 y 15 años de prisión, respectivamente, por los delitos de Homicidio en ocasión de robo, por el asesinato de Claudio Daniel Vera, y Robo en concurso real, en perjuicio de Marcelo Meza.

El 9 de mayo de 2017 la Cámara de Casación Penal de Paraná, resolvió rechazar los recursos de Casación interpuestos por la defensa oficial de Fernández y por los abogados particulares de Vázquez, confirmando la sentencia de la Sala II de la Cámara Primera en lo Criminal de Paraná.

 

Sebastián Fernández (a la izquierda) y Manuel Vázquez antes de irse a Rosario en 2014.

Carencias

La Sala receptó el planteo de la defensa respecto a la escasa prueba que ubicaba a Fernández en el lugar del crimen. Así, sostuvo que “sin perjuicio de las carencias del pronunciamiento casacionista que he ido puntualizando al desarrollar el punto IV de este voto, prueba acabada de lo precedentemente expuesto, es la ausencia de explicación alguna sobre la pregonada ‘acreditación’ del arribo de Fernández al domicilio de la víctima, resaltada en los párrafos precedentes, llamando la atención que la frase comienza en ‘singular’ detallando la asertiva prueba que posiciona a Vázquez -y sólo a él- en un vínculo con Vera -a través de facebook- y en el preciso lugar del hecho -mediante rastros papiloscópicos y genéticos-, para mutar sin solución de continuidad al ‘plural’ al efectuar la relación del hecho, siendo esto particularmente señalado por la defensa técnica de Fernández sin que se aclare razonablemente tal afirmación”.

En la sentencia anulatoria se resaltó que “ante la ausencia de respuesta razonablemente fundada por parte del Tribunal de Casación que, como se ha ido puntualizando precedentemente, compartió interpretaciones o interpretó -por su cuenta- indicios anfibológicos otorgándole fuerza de certeza convictiva y, siempre, en contra del imputado por quien aquí se recurre, haciendo propias, también, conclusiones absolutamente dogmáticas del tribunal de mérito carentes de todo sustento probatorio verificable sobre la presencia de Fernández en el lugar del hecho y sobre su concreta participación criminal en el mismo, todo ello argumentado en abierta controversia con los elementales principios lógicos de razón suficiente y de tercero excluido”.

 

Inextricable

Tras analizar en profundidad los argumentos de las partes, el magistrado del primer voto sostuvo que “no puedo dejar de señalar que el inextricable diseño argumental de la sentencia del Tribunal de Casación, dificulta la tarea de revisión que corresponde a esta Sala, toda vez que al ‘analizar’ los fundamentos del fallo del tribunal de mérito, desliza ocasionales referencias, omitiendo delimitar su propio análisis crítico respecto de cada uno de los agravios vertidos los que -vale aclarar- descalifica a priori por considerar que se trata de la reiteración de planteos que -asevera- ya fueron tratados fundadamente por el Tribunal de Juicio, circunscribiendo su actividad jurisdiccional a repasar -a partir de una anticipada ponderación- el iter argumental del voto ponente del juez Alejandro Grippo en la sentencia condenatoria, haciendo hincapié en el cúmulo de indicios que llevaron al Tribunal a la convicción sobre la responsabilidad penal de ambos encausados en el hecho delictual”.

En este sentido, señaló que en la sentencia condenatoria se puso “de resalto el examen -que califica ‘meticuloso’- del caudal probatorio, sin esmerarse siquiera en profundizar un verdadero y escrupuloso análisis sobre la pretendida eficacia del mismo y la cuestionada razonabilidad de la interpretación sentencial, no pudiendo constatarse ciertamente que, en realidad, haya examinado concienzudamente los argumentos con los que la Defensa Técnica de Fernández, puntualiza determinados puntos de quiebre en el entramado del material convictivo que sirvió de sustento para establecer la participación y responsabilidad penal de su pupilo, lo cual conduce a coincidir con la recurrente en que el Tribunal de Casación, siguió los lineamientos deductivo-inductivos del Tribunal de Juicio para asimilar la situación  de ambos encausados, a pesar de no contar con prueba objetiva decisiva que posicione a Fernández en la escena del crimen, quedando a medias la tarea jurisdiccional requerida al Tribunal de Casación, facultado para un amplio y profundo examen del fallo recurrido, que en puridad, omite realizar”.

 

El homicidio del docente Claudio Vera causó gran conmoción.