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Testigos civiles y policías avalaron los allanamientos a la banda de Pokemón

Testigos civiles y policías que intervinieron en los allanamientos a viviendas de sindicados como integrantes de la organización que lideraría Lisandro Giménez, alias Pokemon, dieron cuenta de los procedimientos que se realizaron en barrio Paraná XIII, Paraná XVI y Bajada Grande, en los que se secuestró elementos que los vincularían con el delito de narcotráfico.

 

Néstor Belini | coordinacion@eldiario.com.ar

 

En la tercera jornada de la audiencia que se sustancia para determinar la responsabilidad de once personas sospechadas de integrar la banda que lideraría Lisandro Giménez, alias Pokemón, acusada de vender cocaína en barrio Paraná XIII, Paraná XVI y Bajada Grande, declararon testigos civiles y policías que intervinieron en los allanamientos que se realizaron en el contexto de la investigación y como consecuencia de las tareas de vigilancia y escuchas telefónicas a miembros de la organización.

 

Los imputados

 

Según la acusación que llevan adelante los fiscales Ignacio Candiotti y Leandro Ardoy, a Lisandro Giménez, alias Pokemon, y su pareja, Patricia González, se les endilga el rol de organizadores; a Roberto Balzaza, alias Ananá, el de almacenador/distribuidor; a Julio Rollero y Kevin Garay, alias Killan, el de vendedores; a Sebastián Escobedo Sánchez, alias Kakalo, el de almacenador/vendedor; a Kevin Zárate, alias Toti, a José Luís Padilla, a Paola Padilla, a María Griselda González, a Guillermo Maydana, y a Gabriela González, el de vendedores.

Se les imputa el presunto delito de Comercio de estupefacientes agravado por haber intervenido tres o más personas de manera organizada.

Según la acusación, la banda se dedicaba a vender cocaína en los barrios Paraná XII, Paraná XVI y Bajada Grande. La organización habría operado desde marzo de 2016 hasta el 13 de mayo de 2017.

 

Civiles

 

En la jornada de este martes los testigos civiles confirmaron los procedimientos, dieron cuenta –con algunas lagunas- de los pormenores de los mismos y de los elementos que se secuestraron, al tiempo que confirmaron que rubricaron las correspondientes actas de allanamiento y secuestro de las evidencias que vincularían a la banda con el delito enrostrado.

En este sentido, todos recordaron que se secuestraron celulares, dinero en efectivo –cifras que rondaron los 6.000 y 8.000 pesos en 2017-, balanzas digitales, cortes circulares de nylon y distintas cantidades de “cebollines” de cocaína.

 

Policías

 

Por su parte, los efectivos realizaron un relato similar y brindaron detalles de las tareas de vigilancia que se efectuaron a la organización desde julio de 2016, aproximadamente, fecha en que se realizó un informe en el que se daba cuenta de la participación de más personas.

Los pesquisas relataron que las tareas de vigilancia eran continuas y se realizaban por turnos por espacio de entre una hora y 45 minutos en distintos móviles de la fuerza. En ese lapso, según sostuvieron, se realizaban “fácilmente” más de diez intercambios de droga por dinero.

Un efectivo con alto rango en la fuerza recordó que la investigación se tornó compleja debido a los problemas de violencia cotidianos que se vivían en los barrios señalados.

En este sentido precisó que los enfrentamientos a mano armada y a balazos entre bandas antagónicas que disputaban el territorio derivaron en numerosas denuncias de vecinos que alertaban a la Policía de las violentas disputas. Esto generó la presencia de numerosos efectivos de distintas áreas de la fuerza, lo que complejizó las tareas de vigilancia encubiertas.

El funcionario también recordó que el secuestro de un kilo y medio de cocaína en barrio Paraná XIII fue posible gracias a las escuchas telefónicas, de las que se pudo determinar que la droga que se halló escondida en una casilla de gas de un pasillo del barrio, estaba bajo la custodia de Escobedo Sánchez.

Asimismo, se pudo establecer que el estupefaciente era de Giménez porque éste se ocupó de conseguirle un abogado y de llevarle alimentos y ropa a la Unidad Penal.

Juzgan a la banda de Pokemón por venta de drogas en Paraná XII, XVI y Bajada

Allanamientos

 

Entre la evidencia que Fiscalía sostiene contra los imputados se encuentra que el 18 de marzo de 2017 a las 3.30, en un procedimiento que se realizó en calle Burmeister, a metros de calle Primero de Mayo, en barrio Paraná XIII, se secuestró 503 gramos de cocaína que estaban debajo de una laja de hormigón que oficia de cámara séptica.

El día anterior, a las 9, en una casa habitada por Jorge Almada y Escobedo Sánchez, en barrio Paraná XIII, se secuestró 376 gramos de cocaína.

Según el orden que la acusación pública le dio a los hechos en la imputación, el 18 de marzo a las 15, en un allanamiento que se realizó en inmediaciones de la casa de Pokemón Giménez, en barrio Paraná XVI, se secuestró 1.056 gramos de cocaína que estaba escondida en una casilla de gas de un pasillo de barrio Paraná XIII.

En otro procedimiento se les secuestró a Rollero y Maydana 15 gramos de cocaína que tenían en su poder, distribuidos en 49 bolsitas.

 

Según la acusación de Fiscalía, la banda se dedicaba a vender cocaína en los barrios Paraná XII, Paraná XVI y Bajada Grande.