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Niegan domiciliaria a condenada en causa contra la banda de Caudana

Natalia Soledad Bonasola solicitó el beneficio de la prisión domiciliaria para estar con sus dos hijos, que están al cuidado de la abuela. La mujer estaba excarcelada cuando fue detenida en el contexto de la investigación a la banda de Elbio Caudana. Fue nuevamente condenada. Aún resta que se unifiquen ambas condenas.

 

Néstor Belini / coordinacion@eldiario.com.ar

 

La jueza del Tribunal Oral Federal en su integración unipersonal, Noemí Berros, resolvió el viernes 3 “no hacer lugar a los pedidos de prisión domiciliaria interesados por la defensa de la condenada Natalia Soledad Bonasola” y desestimó abordar el pedido de acercamiento familiar solicitado por haberse “tornado abstracto”.

Además, ordenó “requerir a la Dirección Tratamiento del Servicio Penitenciario Provincial, que a la mayor brevedad posible efectúe la propuesta de actualización de términos y del programa de tratamiento, en atención a los cursos de formación y capacitación realizados por la interna Bonasola”.

El pedido de Bonsola se fundó en “la circunstancia de que sus hijos, menores de edad, de 16 y 13 años, se encuentran al cuidado de su madre, a la sazón la abuela de los menores”, invocando “razones humanitarias”.

En este sentido, Berros recodó que el 6 de noviembre de 2018 el Tribunal Oral “rechazó un planteo de similar naturaleza, fundado en idénticos motivos”, por lo que consideró necesario “a efectos de discernir el actual planteo, evaluar si la situación de los menores ha variado sustancialmente a efectos de adoptar un temperamento distinto al evaluado en el mes de noviembre del año pasado”.

La mujer pidió el beneficio para estar con sus hijos.

Condenas

Berros analizó que Bonasola fue condenada en dos oportunidades, en primer término por sentencia de este mismo Tribunal Oral Criminal Federal, cuando se le impuso la pena 5 años y 6 meses de prisión y multa de 5.000 pesos por el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravado por la intervención de tres o más personas, condena que quedó firme en forma reciente, y en la cual Bonasola se encontraba desde el día 15 de mayo de 2015 sin restricción de su libertad ambulatoria en razón de haber sido excarcelada, y en segundo lugar fue condenada el 7 de febrero de 2019, a la pena de 8 años de prisión, en el contexto de la causa que se sustanció contra la banda de Elbio Caudana.

En esta, a Bonasola se le atribuyó el rol de “organizadora y financiadora; predispuso los medios para que el estupefaciente llegue a Concordia; era la que ponía el dinero para pagarle a Caudana y contactaba con Rocha y Toledo para vender al menudeo al igual que ella; en su casa se encontró cocaína pura, balanza y más de 500.000 pesos. Se allanó el campo y se encontró más de 8 kilos de marihuana”.

 

Unificación

La jueza evaluó que las dos condenas que recayeron sobre la solicitante “no han sido unificadas hasta el día de la fecha” por lo que el monto “no se encuentra determinado con exactitud”.

Asimismo, analizó que “dada la magnitud de ambos montos sancionatorios, como así también las gravedades de las conductas atribuidas, la pena a cumplir por la encartada será superior a la recaída en la causa que da origen al presente legajo”.

Así, consideró necesario analizar los delitos que llevaron a la mujer a la cárcel, puesto que señaló que “constituyen injustos de extrema gravedad, los cuales además han sido cometidos en el ámbito de residencia de la condenada, donde pretende retornar a cumplir pena bajo la modalidad domiciliaria”.

 

Conducta

Berros coincidió con las expresiones del fiscal, que exhibió la “…conducta temeraria, desafiante y de desapego al cumplimiento de las normas…”, de la condenada, las que “se desprenden de las conversaciones mantenidas por la propia Bonasola, quien encontrándose condenada a una pena elevada (5 años y 6 meses de prisión), pero en libertad al habérsele concedido una excarcelación, cometió un segundo hecho de mayor relevancia, denotando con ello un total desapego y desprecio de los preceptos legales”.

La jueza Noemí Berros rechazó el pedido de la condenada.