Cultura, Paraná, Show, Sociedad

Música para volar: reconocimiento a la altura de un maestro del rock nacional

El cuarteto santafesino regresó a Paraná el sábado para compartir su nueva producción, sobre “Hello! MTV Unplugged”, CD que Charly García grabó en vivo en 1995. En el Teatro 3 de Febrero, los músicos demostraron nuevamente las razones de su éxito, que se proyecta internacionalmente.

 

REDACCION EL DIARIO

coordinacion@eldiario.com.ar

 

En 1995, a instancias de la cadena musical MTV, Charly García grabó `Hello! MTV Unplugged´. El disco marcó esa decada y fue el inicio de una serie similar con grupos de México y otros países de América.

En ese trabajo con carácter acústico, grabado en Miami, García reunió algunos de los éxitos que marcaban hasta entonces su trayectoria tamizados por nuevos arreglos para las remozadas versiones.

Por esta razón –entre otras- es que `Música para volar´ encaró el desafío de llevar a escena esas versiones. Luego del suceso que obtuvo con su tributo a Gustavo Ceratti y Soda Stereo –que le permitió llegar en reiteradas ocasiones a Paraná- el cuarteto de Capitán Bermúdez (Santa Fe), se tomó algo más de un año para estudiar y preparar los temas del CD que García grabó en formato acústico.

El resultado, que pudo apreciarse el sábado en el Teatro Municipal 3 de Febrero, resultó impecable.

El grupo subió al escenario para presentar una ajustada serie de versiones que arrancaron con la potencia de `Yendo de la cama al living´, pasaron del ritmo contagioso de `Funky´ y `Rezo por vos´, a la introspección de `Eiti Leda´ y `Viernes 3AM´. No faltó `Chipi-chipi´, `Pasajera en trance´ y el pedido de `Promesas sobre el bidet´, la delicadeza de `Quince for ever´,  o el inmortal `Ojos de video tape´ junto al tango “posmoderno” `No soy un extraño´.

En el final los músicos entregaron toda la potencia de `Cerca de la revolución´, `Nos siguen pegando abajo´, `La sal no sala´ y `Demoliendo hoteles´.

La contundente solidez de la bajista Laura Sciasia en la base, junto al baterista José Matteucci –ambos con buen desempeño en voz y coros- fueron la plataforma para que pudiesen brillar las melodías y acordes del guitarrista Alexis Thompson y el tecladista Bruno Moreno. Junto a ellos, como invitados, se sumaron el violinista Ignacio Quiroz y el cellista Paolo Ferrara, quienes confirieron con su aporte el color singular que caracterizó a los arreglos del disco grabado en 1995 por García.

La intensidad del clima generada por la jerarquía del grupo de músicos logró que tras su despedida, regresaran en dos ocasiones a escena, a pedido del público para dar cierre gozoso a la celebración y tributo a García.

Mirada integral

Con una concepción integral del show, el grupo sumó a lo estrictamente musical una despojada escenografía. Con una estética acorde al clima de cercanía Ocho spots con luz blanca en el fondo del escenario enmarcaron el trabajo de los músicos junto a cinco pantallas, o `veladores escenográficos´ como telón. En ellos se proyectaron imágenes vinculadas al desarrollo del show. A partir de samplear imágenes del universo García, el realizador audiovisual Hernán Roperto, dio forma a una intervención dialogada con los temas y las tomas en vivo de lo que pasa en el momento.

En la búsqueda de alcanzar lo mejor, la puesta contó con un nivel de detalle casi obsesivo, al punto de incluir en un tema un detalle apenas perceptible: un raspador que en una concesión al humor, Alexis Thompson (responsable de disparar algunos efectos desde una notebook) asimiló al sonido del sapo cururú.

Con esos elementos, `Música para volar´, permitió concretar a nostálgicos, jóvenes nacidos en los 90, y adolescentes recién llegados al universo García, un encuentro gozoso con parte de la obra de uno de los fundadores del rock nacional en Argentina y referente en el panorama musical latinoamericano.