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Universidad en la cárcel: la educación que libera e integra

Ya hay dos personas privadas de su libertad que han egresado de carreras universitarias cursadas mientras cumplen su condena.

 

Redacción El Diario | coordinacion@eldiario.com.ar

 

“Todos tenemos una segunda oportunidad y nadie está exento de vivir una situación de encierro”.

Dana Godoy y Natalia Campos son coordinadoras del programa de educación en situación de encierro de las facultades de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales y de Ciencia y Tecnología de la Universidad Autónoma de Entre Ríos.

Se trata, ni más ni menos, de la posibilidad de que los internos de las unidades penales de la provincia puedan acceder al ámbito de la educación universitaria, como forma de integración y también de superación personal.

Existe un convenio marco entre la Uader y el Servicio Penitenciario que permite el cursado de varias carreras por parte de las personas que están privadas de su libertad en las nueve unidades penales.

Así, la Facultad de Humanidades está trabajando en tres unidades penales, de hombres y mujeres, y la de Ciencia y Tecnología en dos, con salones educativos.

Humanidades

“Tenemos curso de ingreso con tres módulos. Luego están las materias troncales que son cuatrimestrales que se dictan intramuros. Hay un sistema de tutorías por disciplinas. Eso es en Paraná. En Concepción del Uruguay hay otro tanto pero las clases se dictan dentro de las aulas pero se comparten los espacios con primaria y secundaria. Según la fase que esté la persona privada de su libertad, puede tener autorización para venir a la sede”, contó en diálogo con EL DIARIO, Natalia Campos, de la Facultad de Humanidades.

“En el caso de la Facultad de Ciencia y Tecnología cursan tres estudiantes afuera. Dos de ellos se recibieron de técnicos en Accidentología Vial. Se prioriza que se pueda cursar adentro, por lo menos en el primero y segundo año. Después que va avanzando se va gestionando la manera para que puedan seguir cursando”, remarcó Dana Godoy.

—¿Cuándo comenzaron con el programa?

(FCYT)—Funcionamos desde 2011, aproximadamente. Comenzó como un proyecto de extensión. Son dos carreras bastante complejas, en relación a la matemática (Accidentología Vial y Sistemas Informáticos).

Priorizamos que tengan contacto con otros estudiantes y docentes. Muchos de los estudiantes nunca tuvieron acceso a la universidad. Si les contamos de qué se trata la universidad y no los llevamos es como que se fragmenta.

(FHAYCS)—El convenio se formalizó en 2006. Hay estudiantes que ingresan por artículo 7, que es común de todas las universidades. Establece que una persona mayor de 25 años que no finalizó la secundaria puede con un acompañamiento ser aspirante de ingreso.

Se lo evalúa y a partir de esa evaluación se genera una resolución que dice que acredita, que tiene autonomía en el estudio y puede dar cuenta de su recorrido. La mayoría ingresa por artículo 7.

Apuntes, libros

—¿Cómo es la provisión de los materiales de estudio?

(FCYT)—En el caso nuestro, el programa tiene una responsable que coordina la mayor cantidad de apuntes online con todos los titulares de las cátedras que están en las sedes.

Tenemos dos proyectos de voluntariado universitario de la Secretaría de Políticas Universitarias que financia la compra de materiales, como computadoras y también lo que es fotocopias, cuadernillos, tableros

(FHAYCS)—A nosotros nos hacen donaciones Bienestar Estudiantil y los centros de estudiantes. También hay algunos textos que podemos ubicar online.

El tema es que no hay un fácil acceso a las computadoras, el salón no está abierto todo el día por eso es que hay que garantizar el material escrito.

Las unidades penales cuentan con referentes educativos y ellos van fotocopiando material que vamos necesitando. Con respecto al voluntariado pudimos construir un aula en la Unidad de Mujeres y compartimos el espacio con la escuela primaria que funciona intramuros. Ahí tenemos un espacio para trabajar.

—¿Se producen muchas deserciones?

(FCYT)—Apuntamos a que cursen todos los días. Este año tienen dos días libres en la semana y lo que se apunta es que haya acompañantes para cuando deseen estudiar.

Los docentes han priorizado dejarles muchas tareas. Se coordinan permisos con el área educativa. Pasa lo que pasa afuera, empiezan, algunos abandonan, después quieren retomar. Tratamos de acompañarlos el tiempo que ellos necesiten.

(FHAYCS)—Observamos que uno de los factores que inciden es el tema de los horarios que se superponen con los talleres laborales. Generalmente, los talleres están de mañana y tenemos docentes que van de mañana.

Siempre estamos negociando con el maestro de industria para que no se queden sin la posibilidad de seguir trabajando pero que puedan sostener el espacio de estudio.

(FCYT)—Sumado al tema de las visitas. En el mundo de afuera uno tiene algo tan cotidiano como ver a la familia. Ellos tienen sus días pautados y ese día no se toca. Por eso hay que flexibilizar y ver la manera de justificar las inasistencias.

—¿Son personas que afuera no tienen acceso a la universidad?

(FHAYCS)—Son grupos heterogéneos. Porque hay casos de profesionales que deciden continuar estudiando en un contexto de encierro pero ya tienen un trayecto formativo previo. Hay muchos jóvenes y de mediana edad que no han tenido experiencia universitaria y es su primer contacto.

Por eso es importante para construir ciudadanía universitaria el contacto con otros estudiantes. A partir de ahí proyectamos con esas materias del tronco común, poder habilitar la inscripción de estudiantes de sede para que puedan ir a esos espacios a cursar. Ingresan un cupo no más de 20, acompañados por nosotros.

Hemos tenido una interesante experiencia. Son estudiantes que cursan en la unidad penal. Con la idea de que en este caso si las chicas no pueden salir porque están privadas de su libertad, ¿en qué momento pueden identificarse como estudiantes universitarias?

Es muy complejo construir la ciudadanía universitaria. Una manera es hacerlo a la inversa. Las dos unidades penales están bastante abiertas a nuestra participación. Por ahí, la resistencia más fuerte la encontramos en nuestras propias facultades.

Egresados

—¿Ha habido egresados?

(FCYT)—En diciembre de 2018 y febrero de 2019 egresaron dos técnicos en Accidentología Vial.

(FHAYCS)—Nosotros tenemos un estudiante avanzado en Licenciatura en Historia, en Paraná. Y un estudiante que está haciendo su práctica en Tecnicatura en Acompañamiento Terapéutico en Concepción del Uruguay.

 

Los internos de las unidades penales de la provincia pueden acceder a la educación universitaria, como forma de integración y también de superación personal.

 

 

 

Finalizó el programa universitario de Prácticas Integrales en Cárceles