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martes, noviembre 12, 2019
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    Elecciones 2019: Primeras impresiones de un cierre agitado en Paraná

    La falta de acuerdos integradores dominó el cierre de listas en el frente Creer Entre Ríos y la alianza Cambiemos, en Paraná.

    Los sectores dominantes impusieron sus nóminas y la única forma de alterarlos es que sus competidores internos alcancen los votos suficientes para incorporar nombres por la minoría. Las otras propuestas electorales intentarán romper lo que se presenta como un vaticinio fundado: que en las PASO y en las generales habrá una fuerte polarización.

     

    Redacción El Diario | coordinacion@eldiario.com.ar

     

    Probablemente cada grupo tendrá sus razones y ellas tendrán suficiente peso, pero no deja de llamar la atención cierto ensimismamiento en el armado de parte de las expresiones políticas mayoritarias, que ha llevado a presentar listas de sector. Se argumentará que las experiencias recientes (Blanca Osuna con Gastón Grand y Sergio Varisco con Josefina Etienot) pueden haber aconsejado que Adán Bahl haya elegido de compañera de fórmula a una colaboradora, Andrea Zoff, y que el actual intendente, Sergio Varisco, afronte el desafío de la reelección en una fórmula de la que participa su amigo personal, además de concejal, Carlos González.

    Pero, más allá de los males que se pudo haber buscado evitar, el gesto da cuenta de cierto estado de la actividad política en la ciudad, en la que la construcción desde la interacción multisectorial parece una quimera. Así las cosas, en los hechos la falta de un debate político de cierto nivel es desplazado por la construcción de un discurso publicitario que refuerza personalismos exacerbados y que tiende a acumular imagen positiva o contrarrestar la negativa.

    En esas lógicas, los ciudadanos y entidades de la sociedad civil son espectadoras de un evento que se escenifica en un espacio que no los considera como sujetos políticos activos, en el que además los roles están preestablecidos. Las construcciones políticas se limitan a ser, en realidad, negociaciones de último momento por ocupar espacios dentro de los listas; y nadie puede imaginar que en esas charlas tan instrumentales y de último momento (incluso cuando se presiona o se amenaza) haya lugar para consideraciones de fondo, para diagnósticos profundos y propuestas a tono con las problemáticas abordadas.

    Si la relación intendente-viceintendente fue problemática en las últimas dos gestiones, la impresión es que, por el motivo que fuere, en Cambiemos y en Creer Entre Ríos se optó por evitar la construcción de amplios acuerdos programáticos, lo que insume meses y años de intenso trabajo, y en cambio se eligió el atajo de encerrarse en lo propio.

    A veces para la campaña alcanza con los niveles de adhesión y que los candidatos den bien para la foto en el afiche. Pero para gobernar está claro que las eventuales gestiones arrancarán siendo expresiones representativas minoritarias, no importa la cantidad de votos que cada cual obtenga.

     

    ESTRATEGIAS. Todos coinciden en que el panorama es prometedor para Bahl y cuesta arriba para Varisco. Pero la campaña recién está arrancando. En el caso del vicegobernador le gusta ampararse en su experiencia de gestión, en el área de obras públicas, primero, y en el Ministerio de Gobierno, después, en la gestión de Sergio Urribarri como gobernador; y en los vínculos que construyó desde la presidencia del Senado de la provincia. Pero siempre se las ingenió para mantener una baja exposición pública lo que le ha permitido pasar desapercibido. Es evidente que eso ahora será imposible: queda por ver con qué talante reaccionará ante las críticas, las observaciones y los reproches de opositores, de los medios de comunicación, de organizaciones de la sociedad civil, de los vecinos en general. Las demandas ciudadanas serán puntuales ahora de parte de actores que exigirán respuestas precisas, no declaraciones de ocasión. De cómo resuelva este desafío de comunicación dependerá en buena medida su performance a la hora de contar los votos.

    De todos modos, reconocido por propios y extraños, la alianza Bordet-Bahl tracciona con potencia y se retroalimenta. Y la presencia de Julio Solanas como cabeza de la lista de diputados provinciales le acercará voluntades, sobre todo en los barrios, donde puede que Bahl no se muestre tan firme.

    Por su parte, Varisco llega con el desgaste propio de un período de gobierno atribulado en materia política y judicial, con una imagen negativa y un nivel de reprobación de la gestión que a cualquiera le generaría argumentado temor por el futuro inmediato. Para colmo, no ha construido una herencia política que aparezca bien considerada ante la sociedad.

    Sin dudas, el mejor escenario para su afectado estado de salud hubiera sido que no haya competencia en las PASO, pero dirimirá liderazgos comarcales con las cabezas de las fórmulas integradas por Emanuel Gainza-Mario Moine y Gustavo Curvale-Paula Armándola. Salvo sus rivales, sobre todo Gainza, se coincide en que Varisco tiene altas posibilidades de ganar la elección de abril. El concejal del PRO está esperanzado en que el “padrón abierto” le juegue a favor, pero en verdad debe demostrar que es capaz de generar ese deseo en los electores, lo que hoy por hoy no aparece tan nítido. Por el resto, luce claro que sus posibilidades aumentan cuanto mayor sea el número de votantes que participen de las PASO en Cambiemos.

    Lo que juega en contra de Gainza es su juventud y la de los demás integrantes de la lista. Y, en la puja con Varisco, el hecho de que el intendente es un gladiador (más allá de que esté maltrecha su salud), un gran conocedor de la ciudad y un hábil conductor de aventuras proselitistas.

    Un dato curioso es que, en la hipótesis de que Varisco gane las PASO (lo que no sería extraño, aunque tampoco esté asegurado) y, en un formidable repunte logre la reelección que pretende, prácticamente se quedaría sin su equipo de trabajo: Eduardo Solari y Lucía Varisco serán diputados provinciales, mientras Walter Rolandelli, Francisco Avero y Candela Carminio serían concejales. En fin, curiosidades de los armados.

     

    El MST, un enigma

    No son pocos los que auguran una fuerte polarización entre Creer Entre Ríos y Cambiemos en las próximas elecciones. Pero, aún así, esas mismas voces dejan abierta la alternativa de que el Movimiento Socialista de los Trabajadores-Nueva Izquierda consolide lo realizado en los últimos comicios y alcance una concejalía al menos en Paraná y eventualmente una diputación provincial.

    Con un claro discurso antimacrista y críticas al bipartidismo, el colectivo, que lleva a Sofía Cáceres Sforza como precandidata a intendenta y a Nadia Burgos como cabeza de lista en diputados, ha desarrollado un fuerte entramado de relaciones desde la lucha por mayor presupuesto en las universidades (ha sido parte activa de la toma de facultades de la UNER en el segundo semestre de 2018) y a favor de las disidencias sexuales y el feminismo.

    Naturalmente, queda por advertir si esa presencia en las movilizaciones y los conflictos se traduce efectivamente en apoyos a la hora de emitir el voto.

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