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jueves, diciembre 1, 2022
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    Una valentía vecinal para la defensa de una ciudad  

    Hace 170 años, una ciudad entrerriana escribió una página dorada dentro de su rica historia. Los vecinos e instituciones de Concepción del Uruguay resistieron una invasión de parte de fuerzas del gobierno separatista de Buenos Aires. Aquella gesta es recordada aún hoy desde modestos hitos urbanos.

     

    Rubén I. Bourlot / [email protected]

     

    Una calle de Concepción del Uruguay recuerda la valiente defensa de la ciudad ocurrida el 21 de noviembre de 1852 cuando tropas enviadas por el gobierno separatista de Buenos Aires intentaba impedir la reunión del Congreso Constituyente.

    Siguiendo el relato de Luis B. Calderón, el 19 de noviembre de 1852, al mediodía, “Ricardo López Jordán (hijo), Comandante Militar de Concepción del Uruguay tuvo noticia de que una escuadrilla conduciendo tropas remontaba el río; y casi simultáneamente un oficial de marina, Bartolomé Cordero, llegado en veloz carrera desde Gualeguaychú, le informó del ataque de (Manuel) Hornos”.

    Producida la separación de Buenos Aires del resto de las provincias, tras el golpe de estado del 11 de septiembre, el gobernador de hecho Valentín Alsina y su ministro Bartolomé Mitre trazaron un plan militar “de pacificación de las provincias” para impedir la reunión del Congreso Constituyente convocado por Urquiza.

    La expedición militar, trasportada por el vapor artillado Mercedes y siete buques a vela, fue confiada a los generales Manuel Hornos y Juan Madariaga quienes, con una dotación de 1.700 efectivos, salieron desde Buenos Aires el 10 de noviembre de 1852. Hornos, como entrerriano y para seducir a sus coterráneos -escribe Heriberto Pezzarini en su Historia de Concordia-, lanzó una proclama expresando que traía la bandera con la que se había vencido a Rosas. Invitaba a que bajo la sombra de ese paño se uniesen a sus fuerzas con la firme resolución de recobrar la libertad oprimida por el despotismo del Gobernador. Concluía diciendo que buscaba “(…) la paz y la libertad para esta tierra. Deseo el bienestar de todos, y como la presencia del Gral. Urquiza hace imposible la permanencia de esos bienes, quiero también que se vaya del país, y nos deje tranquilos elegir el gobierno que más convenga (…).”

    El 15 de noviembre la escuadrilla al mando del general Hornos se ubicó en el río Uruguay, al sur de Gualeguaychú con el objeto de apoyar el ataque del general Juan Madariaga a Concepción del Uruguay que se produciría días después. Al día siguiente se produjo el desembarco en puerto Landa, en la boca del Gualeguaychú, con propósito de tomar la ciudad homónima. Lo propio hizo la caballería comandada por el correntino Ocampo.

    Durante la defensa, el Colegio del Uruguay desarrollo un papel central.

    El pueblo en armas

    Madariaga en tanto remontó el río rumbo a Concepción del Uruguay. “El 20 por la mañana se presentó la escuadrilla frente a la plaza –escribe Calderón-, y tomó como base para sus operaciones el vecino saladero Santa Cándida. Habiendo López Jordán rechazado con altivez la intimación que le dirigiera Madariaga, éste dispuso el ataque el 21 hacía mediodía. “

    López Jordán “adoptó rápidas disposiciones para colocar la plaza, que se encontraba desprevenida y desarmada, en condiciones de defenderse contra el ataque que se preveía. Se tocó generala, se distribuyeron armas, se formaron cantones. Todo el vecindario, nativos y extranjeros, viejos y jóvenes, respondieron al llamado; y ya en la noche del mismo día 19, la ciudad tenía en pie de guerra todos los elementos en hombres y armas de que podía disponer.” Los propios alumnos del Colegio del Uruguay se aprestaron para la defensa.

    El vapor Merced se ubicó a la altura del actual Ministerio de Obras Públicas, con sus cañones apuntando a la población. Los cabos de amarre estaban atados en lo que es hoy la isla del puerto; en aquel entonces la zona se llamaba “el naranjal de Sagastume”.

    En Concepción del Uruguay, hay marcas ciudadanas que recuerdan la epopeya de 182.

    La heroica defensa

    Los combates comenzaron a las 10 de la mañana del 21 de noviembre. La columna más importante de los invasores comenzó a avanzar desde el actual Balneario Itapé por lo que es hoy la calle Juan D. Perón hacia la plaza Ramírez, mientras –desde el Merced- se cañoneaba al nuevo edificio del Colegio del Uruguay (asiento de uno de los cantones de la defensa y donde se ubicaron cañones para hostigar el avance de los invasores). El Colegio perdió así su primer mirador.

    Durante tres horas se peleó encarnizadamente. Se llegó al enfrentamiento cuerpo a cuerpo. Por el sur, por el suroeste, por el norte. Fue tan dura y decidida la respuesta de los pobladores, que el enemigo (que no esperaba semejante entereza) al no poder doblegar a los defensores, huyó despavorido, volviendo hacia el Itapé. Contra ellos -que se retiraban- cargó López Jordán encabezando la precaria caballería con que contaba, haciendo que la victoria fuera total y definitiva.

    La desastrosa derrota provocó que el Merced cortara amarras, matando con sus paletas –incluso- a los invasores que querían llegar nadando para refugiarse abordando el buque.

    A las 14 la victoria ya era completa. Diez uruguayenses perdieron la vida en los combates y 82 invasores. Hubo más de 100 heridos y 44 prisioneros.

    “Entretanto Hornos, que avanzaba desde Gualeguaychú, dispersó las milicias que intentaban reunir algunos jefes de Urquiza y se acercó a Uruguay. Ya en sus inmediaciones tuvo noticia de la derrota y fuga de Madariaga y, como si lo contagiara el verdadero pánico que había hecho presa de su colega en el comando de la expedición, no pensó más que en salvarse huyendo hacia Corrientes.”

    En esos días Urquiza se encontraba en Paraná, desde el 15 de noviembre, dispuesto a viajar a Santa Fe para inaugurar el Congreso Constituyente; pero el 18, al recibir noticias del movimiento de las fuerzas porteñas resolvió dirigirse hacia el campamento de Calá para organizar la defensa. Por eso motivo no participó de la apertura del Congreso.

     

    Para seguir leyendo

    – Calderón, Luis B., (1951). Urquiza, Provincia de Entre Ríos y Pezzarini, Heriberto, (2007). Historia de Concordia I, Casa Fornés. Disponibles en el Archivo General de Entre Ríos.

    – Más temas sobre nuestra región en la revista digital Ramos Generales, disponible en http://lasolapaentrerriana.blogspot.com/

     

     

     

     

     

     

     

     

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