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jueves, diciembre 1, 2022
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    Cemener: justifican la creación de un centro para la mujer

    Teniendo en cuenta las consideraciones de distintos organismos de salud, las estadísticas vinculadas al cáncer, y el volumen de la población del área metropolitana de Paraná, luce con fundamentos suficientes la eventual construcción y puesta en funcionamiento de un Centro Integral de Atención a la Mujer, que funcionaría en dependencias del Cemener.

     

    Mónica Borgogno / [email protected]

     

    La fundación integrada por el Gobierno de Entre Ríos, el Iosper y la Comisión Nacional de Energía Atómica, creó en 2015 el Centro de Medicina Nuclear y Molecular, instalado en el barrio El Triangular, de Oro Verde. Es un establecimiento de avanzada, que luego del remezón provocado por la pandemia por Covid 19 da señales de crecimiento en los niveles de atención.

    La expansión se manifiesta en los datos referidos a la cantidad de pacientes que asisten a diario; los proyectos para incorporar servicios a la comunidad, y la firma de convenios con obras sociales diferentes al Iosper, lo que naturalmente amplía la cobertura.

    Entre los planes en marcha figura la creación de un centro integral de atención a la mujer. La iniciativa se empezó a pergeñar en 2019, con el fin de contemplar un espacio específico para un sector clave, en vistas a prevenir patologías como el cáncer de mamas. Se podrá comprender mejor la importancia de este tipo de programas si se atiende a que, según las estimaciones del Observatorio Global del Cáncer en Argentina, el de mamas fue el de mayor magnitud registrado en 2020 con un total de 22.024 casos.

    El gerente general del Cemener, Nahuel Tawata, en diálogo con EL DIARIO repasó cómo surgió la idea de crear un centro integral para la mujer, cómo estará equipado y qué servicios brindará. “La iniciativa nació del Consejo de Administración en 2019, teniendo en cuenta las estadísticas del cáncer a nivel mundial y la importancia que reviste la prevención y el control temprano en el pronóstico de pacientes con cáncer del tipo ginecológico, como es el de mamas, y el cáncer en general”, prologó, antes de indicar que “en Argentina las estadísticas dicen que, en promedio, la tasa de incidencia del cáncer -es decir el número de casos por año- es de 0,2 % para una población de unos 45 millones de personas. De ese porcentaje, el 16,8 % (22.024 casos, en 2020) corresponde al cáncer de mamas en nuestro país, siendo el primero de este tipo en mujeres”.

    Mayor alcance

    Como se sabe, los controles ginecológicos son fundamentales para la prevención de distintas patologías, en especial aquellas relacionadas con el cuello de útero y las mamas. Así, es recomendable realizar al menos un chequeo anual, que involucre el Papanicolaou, la colposcopia, y el examen mamario. Uno de los problemas más serios es que los controles no se realizan con la periodicidad adecuada, lo que aumenta el riesgo de que la enfermedad esté extendida cuando las mujeres arriban a la consulta.

    Al revés, la mayor frecuencia en la visita al ginecólogo supone que la paciente estará en mejores condiciones de encarar un eventual tratamiento. “El problema es que solamente el 50 % de las mujeres que deberían realizarse mamografías lo hace”, dijo Tawata, en relación al principal estudio para detectar de manera precoz la aparición de células cancerígenas.

    “Es probable que confluyan muchos factores, tales como la falta de una educación sexual integral; la imposibilidad de afrontar el costo económico; y de sobreponerse al miedo instalado culturalmente hacia este tipo de consultas”, expresó el entrevistado, antes de aludir a los problemas de accesibilidad. “Somos un país vasto, con mucha población rural, que a su vez está desperdigada y no accede fácilmente a la chance de hacerse mamografías todos los años”.

    Respecto de cuándo estará lista esta nueva área de servicios médicos, tratamiento y estudios para las mujeres, Tawata apuntó que “lamentablemente aún no tenemos precisión de cuándo será la inauguración; antes, hay que cotizar la obra civil y adquirir los equipos, que se producen en el exterior”.

    Más adelante compartió otros detalles ligados a los fondos y recursos con que se autofinancia el Cemener. “No tenemos asignada una partida presupuestaria especial, todos los ingresos que generamos se destinan a personal, y al mantenimiento del edificio y los equipos”, comentó.

    Más tarde, dio cuenta de números significativos vinculados al movimiento diario del Cemener. “Veníamos atendiendo a 1.800 pacientes y, durante la pandemia, llegamos a registrar solo 900 consultas mensuales. Fue todo un desafío atravesar la larga crisis sanitaria, tanto en lo económico como en lo social. Hay que decir que este período fue muy desgastante para el personal de salud; pero pudimos sobreponernos y hoy tenemos un promedio mensual de 2.500 pacientes, lo que nos permite pensar en nuevos proyectos”.

    Futuro inmediato

    Según informó el entrevistado, el Centro Integral de Atención a la Mujer contará con “un mamógrafo digital con capacidad para realizar imágenes contrastadas, magnificadas, y punciones; un densitómetro (que también se puede utilizar en varones), un ecógrafo y consultorios para la evaluación ginecológica”. Tawata aclaró que estos equipamientos serán emplazados en un sector que será de uso exclusivo para la mujer, con la idea de que “los estudios se hagan de manera dinámica y rápida”.

    En función de lo que recomiendan distintos organismos de salud para prevenir de manera temprana patologías que afectan a las mujeres, Tawata compartió algunas impresiones. “Para el estudio del Papanicolaou, las recomendaciones son diversas”, dijo, al especificar que “el Ministerio de Salud aconseja especialmente realizar el PAP una vez por año, entre los 35 y los 65 años de edad; y para aquellas personas que hayan tenido patologías relacionadas, o que cuenten con antecedentes familiares, se recomienda que los profesionales indiquen estudios más rigurosos y específicos, al menos cada dos años”. Luego, estimando el impacto de uno y otro grupo, consideró que “en el Cemener podríamos esperar un volumen de 2.858 pacientes mensuales”.

    Otro estudio recomendado por el Instituto Nacional del Cáncer es el test de VPH, que se aconseja “a partir de los 30 años de edad con una frecuencia (si el resultado fuere negativo) de 5 años y la posibilidad de una autotoma por parte de las pacientes”. Tawata indicó que “si bien este control es una sugerencia del Ministerio de Salud, aún no es un test tan común y utilizado, por lo que no se han incluido estimaciones de volumen, dada la falta de información al respecto”.

    En cuanto a las mamografías -principal estudio de imágenes para detectar tumores en las mamas-, la Sociedad Argentina de Mastología insta a las mujeres a realizarse una anual a partir de los 40 años de edad, siempre y cuando no se tengan antecedentes ni síntomas de la enfermedad. “Teniendo en cuenta que según esa prescripción solo el 57,3% de las mujeres que viven en Paraná se realizarían una mamografía anual, alcanzaríamos un total hipotético mensual de 4.479 pacientes”.

    Los cálculos de la demanda que tendrá el Centro Integral de Atención a la Mujer en el Cemener se completan con el acceso a la densitometría ósea, un estudio indicado para hacer un seguimiento de la osteoporosis en mujeres mayores de 65 años de edad -que se sugiere realizar cada dos años-; y en hombres mayores de 70 años de edad, cada cinco años. El aporte calculado por Tawata para este grupo es de “unos 1.366 pacientes mensuales en la zona de Paraná”.

     

     

     

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