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martes, noviembre 29, 2022
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    El arte de iluminar las voces

    Magdalena “Malena” Caraffa es profesora de música, directora coral desde hace 60 años. Su trabajo no se detiene y el interés por el canto compartido sigue intacto. “No sé qué haría sin tener que pensar en que tengo que ir a ensayar para hacer sonar las voces y encontrarme con esa gente”, dijo durante el diálogo con MUY.

     

    Gabriela Gómez del Río / [email protected]

     

    Malena recibió a MUY en su casa, con un living preparado para dar una clase magistral. Cientos de fotos, recortes de diarios, diplomas y partituras, aparecían sobre la mesa. La profesora fue presentando estos testimonios de su trayectoria a lo largo de la charla.

    Su piano también está allí, en este espacio que es su primera sala de ensayo, es el fiel compañero y con quien termina de decidir qué obra les propondrá a sus alumnos para cantar.

    En una mesita junto a la ventana, hay ejemplares de EL DIARIO y de la revista MUY Entre Ríos. “Leo la revista y siempre destaco recuerdos y decires de los entrevistados”, dijo.

    Caraffa se jubiló como docente, pero su actividad de directora coral continúa. Actualmente, está cargo del Coral Ecos y reencontrándose con un grupo de excoreutas que están entusiasmadas por volver a cantar.

    Magdalena Caraffa: “Desde muy niña supe que la música era mi camino”.
    Fotos: Juliana Faggi

    -Malena, ¿cómo llegaste a la música?

    -Era muy chica y le lloraba a mi mamá para que me mande a estudiar música. Así que, a los seis años empecé a estudiar piano, y desde muy niña supe que la música era mi camino.

     

    -¿Se escuchaba música en tu casa?

    -Se escuchaba mucho la radio, LT 9, donde había un pianista que yo escuchaba y me encantaba. Después con los años supe que era Ariel Ramírez. Además, en el Cristo había una monja que había venido de Europa y tocaba la música clásica maravillosamente bien, yo me ponía tras la puerta a escuchar a esa hermana que hacía cantar a los alumnos a dos voces.

     

    -Y desde entonces no te has detenido…

    -No, y todavía sigo con Coral Ecos y termino de conformar otro grupo que me han pedido mis excoreutas, que se llaman La Doradas, que quieren seguir cantando, que nos reunamos una vez a la semana a cantar. Hemos armado un grupo nuevo que se llama Con Voz y Vos. Todos han cantado conmigo en algún momento y quieren seguir cantando. ¡Qué satisfacción!, -exclamó Malena.

     

    -¿En qué género te sentís más cómoda?

    -Disfruto de todo, hace poco dimos un concierto en Catedral con obras religiosas y me encantó. Si me decís la música popular, me encanta; la música folclórica, me encanta; la música clásica, me encanta porque me formé con la música clásica y me ha permitido disfrutar de todo porque conozco a fondo. Dentro de las posibilidades, siempre que uno tiene que aprender y siempre hay cosas por descubrir, las combinaciones sonoras que se hacen son increíbles.

     

    -¿Cómo ha sido trabajar con tantos grupos?

    -Sinceramente, doy gracias a Dios de todas las oportunidades que he tenido en mi vida, porque han sido muchas. Si bien siempre hay luchas y algunos desencuentros, cosas que siempre ocurren en la vida, he sido afortunada con toda la gente que me ha acompañado. El director del coro solito no hace nada, hay una cantidad de gente que se mueve alrededor, empezando por la familia, los auxiliares que ayudan a formar eso que uno va queriendo, y los que cantan. Quiero mencionar a mis

    primeras auxiliares Belkis Degano de D’Agostino y Julia Segón de Bertolini, y en el Coral Ecos desde hace 17 años, Patricia Osman.

     

    -¿Cómo es el trabajo para llegar a la afinación?

    -Además del trabajo específico de la voz, se trabaja el oído para llegar a la afinación. Soy muy sensible a la afinación y siempre estoy buscando que los grupos afinen lo mejor posible. Todo director tiene que ser sensible en la afinación, porque qué lamentable es que no lo sea, que escuche cualquier cosa y no corrija. Siempre digo que desde el momento en que un grupo sube a un escenario, estamos hablando de los coros, necesita indudablemente trabajar lo mejor posible por respeto al público que lo escucha. Que sea una cosa digna y que sea posible escuchar y disfrutar de ese trabajo.

     

    -¿Cómo comenzás con los coros?

    -Todo comienza en la Escuela Hogar, en el coro que dirigía Nora Ampuero, una directora que trabajaba muy lindo. Entré ahí en el año 60, cuando ella se va. Empezamos a trabajar con el coro, en el Consejo General de Educación estaba Norberto Guillén, como presidente y alentaba el arte, que los maestros de música trabajaran la parte coral con los alumnos.

    El coro ganó los Juegos Florales y después vino la beca para estudiar en Buenos Aires, en el Colegio Musical de Buenos Aires con profesores increíbles. Me formé con gente que ha hecho la historia de la educación musical en la Argentina, Clydwyn Ap, Aeron Jones, Juan Schultis, José Gallo, Guillermo Graetzer, Violeta Gainza, Patricia Stokoe, Mario Videla y Ernesto Epstein. Una bendición realmente, luego volví y he dirigido muchas cosas.

    -¿Volviste a Paraná y qué pasó?

    -En 1967 y ahí arranqué con el Coro Escolar Polifónico del Consejo General de Educación, justo el maestro Roberto Longo se iba, se jubilaba. Este coro venía de la unión coral con el maestro Mario Monti, que al fallecer tomó el maestro Longo. Ellos trabajaban con coros muy numerosos de 400 voces. Recuerdo que una vez pasé por la plaza y escuché un coro que cantaba en unas tarimas, eran como 200 voces y me pareció maravilloso. Nunca imaginé que iba a dirigir ese coro.

     

    ¿Cuál es el buen cantor?

    -El buen cantor es el que sabe escuchar. En los coros tienen que escucharse, si hay una voz primera, segunda, en el medio, sopranos, mezzosopranos, contraltos, mixtos, tenores, bajos, barítonos, cuanto mejor se escuchen entre ellos, mejor va a salir lo que se interpreta. Debemos tener en cuenta cómo se está moviendo el ritmo y la armonía para llegar a una interpretación profunda.

     

    EN ESCALONES

    Malena estuvo a cargo del coro de la Escuela Coral Mario Monti desde 1982 hasta su jubilación en 1995. Allí implementó la formación coral en distintos niveles.

    “Estaba el coro estable, al que iban subiendo quienes superaban el primer nivel. Ese grupo de niños que estuvo tanto tiempo, pasaron a ser jovencitos, entonces se formó el coro de jóvenes y con los padres que siempre estaban alrededor de sus hijos, el coro de adultos”, contó Caraffa.

     

    CANTAR PARA DISFRUTAR

    Al terminar sus estudios en Buenos Aires, en el Collegium Musicum, le ofrecieron una beca para un instituto de Bélgica, que Malena no aceptó. “Mi hijo Máximo, que es músico, no me perdona cuando le cuento. Eran tres años y yo tenía el compromiso, de alguna manera de venir a Paraná a devolverle algo, porque yo fui becada por el Consejo General de Educación a Buenos Aires. Me sentí con la obligación de venir a brindar lo que me habían permitido estudiar, me interesaba trabajar con un maestro de música para hacer cantar a los niños en las escuelas”, expresó la entrevistada.

    “En esos tiempos ya hablábamos de la psicología en la música y vine con la idea de trabajar de otra forma, de analizarlo con el niño para poder avanzar y dejarle una base más profunda, que eso le sirviera en el camino”, explicó Malena. Inmediatamente, agregó: “A esto me lo demuestran ahora un grupo de excoreutas, que se llaman Las Doradas porque dicen que pertenecen al grupo dorado de la historia del coro de la Escuela Coral. Para ellos, cantar, el coro es una pasión y se reencuentran.

     

    -También estuviste muchos años con el Coro de la Ciudad…

    -Me jubilé en la Escuela Coral y creo que esa misma semana, Jorge Leyes me dice que están por armar un coro de la Municipalidad, me entusiasma y acepto. Trabajamos mucho con Jorge Petersen, muy bueno todo lo que aportó y fuimos armando el Coro de la Ciudad, un coro diferente. Estaba Magda Varisco, que trabajaba con las vecinales y me pareció muy interesante eso y allá fuimos. Me pareció un despertar a ese mundo que me llenó de otras cosas, por supuesto, era despertar y sumar a la gente de los barrios a cantar.

     

    -¿Por qué aconsejarías cantar, y por qué sobre todo el canto coral?

    -Porque es interesante que al que le gusta, el que siente que es necesario cantar, que lo practique. Es una posibilidad que tiene el ser humano que no ha sido trabajada a fondo. Lo interesante sería que así como se enseña a hablar, también se le enseñe a cantar al niño porque las condiciones de la voz las tenemos. Así como aprenden el lenguaje para hablar, tendrían que aprender el lenguaje para expresarse a través de la voz cantada y con eso entrar en el mundo fantástico de la música.

     

    -Qué importante sería cantar en estos tiempos tan agitados…

    -Sería fantástico, se le da más importancia a otras cosas y no a esa parte. La gente que ha cantado no se va del canto. Yo a veces le pregunto a la gente del Ecos por qué vienen, y me dicen que cantar es una felicidad. Agradezco este don especial que me ha dado el Señor, que puedo hacer cantar a tanta gente, tanta gente que se ha sentido feliz de ser partícipe de esa expresión a través de un grupo compartido y que les ha servido.

    El canto hay veces que es un medio para sentirse libres, para expresarse de otra manera.

     

    -¿Te imaginabas en algún momento de tu adolescencia que podía llegar a ser formadora de tantos coreutas?

    -No, yo quería la música a mi lado. Me hubiese gustado mucho ser pianista. Pero bueno, había que dedicarle muchas horas a un estudio y nunca tuve esa posibilidad porque necesitaba trabajar, y el trabajo me llevó a otro camino. Pero siempre me encanta escuchar los conciertos para piano.

     

    -¿Qué lugar ocupan la música y los coros en tu vida?

    -Significa una parte muy importante de mi vida. No sé qué haría sin tener que pensar en que tengo que ir a ensayar y que voy a hacer sonar las voces y que me voy a encontrar con esa gente. A todos los grupos los he querido porque se ha formado una simbiosis. Es un ida y vuelta por el arte, por el canto, por el canto compartido.

    LOS NIÑOS EN LA ESCUELA

    Malena hizo cantar a cursos enteros en el Instituto Cristo Redentor. “Tenía una hora y a todos los hacía cantar, había afinados y desafinados, pero siempre en un grupo grande, los afinados predominan y arrastran al resto. En una masa, en las canchas cantan todos y se escucha la melodía. Eso mismo pasa en una escuela, si uno lo va trabajando se van entusiasmando y se van escuchando entre todos. Todos podemos cantar, algunos quizás deben pasar por un proceso de educación vocal auditiva.

    Datos

    Magdalena Caraffa nació en Paraná, un 13 de noviembre y prefiere no mencionar de qué año. “No te voy a decir en qué año, pero dejo que cada uno piense de acuerdo a todo lo que he hecho puede sacar conclusiones.

    Es hija de Pablo y María Teresa (fallecidos), y tiene una hermana menor, Olga. “Mi mamá murió cuando nosotras teníamos 9 y 13 años, y hasta el día de hoy, la falta de la mamá ha sido terrible”.

    Es viuda y estuvo casada 42 años con el Prof. de Literatura, Ernesto Andrés Zapata Icart, fallecido hace siete años. “Lo extraño mucho”. Tiene tres hijos, Lisandro, de 47; Maximiliano, de 45; y Octavio, de 42.

    Concurrió al colegio Cristo Redentor, donde estudió música con la hermana Emiliana y. Randy para maestra de música en el Consejo General de Educación.

    Entre los coros que ha dirigido se destacan: Coro de Niños del Hogar Escuela «Rita La Tallada de Victoria» (ganador de la selección final de los Primeros Juegos Florales Escolares-1962); Coro Escolar Polifónico. CGE. (1967-1981); Escuela Coral N°1 Mario Monti, siendo la primera directora a cargo del Coro de Niños, Coro de Jóvenes y Coro de Adultos (1982- 1995); Coro del Colegio Cristo Redentor- Nivel Secundario (1970- 1980); Coro de la Ciudad (1996- 2018); y Coral Ecos (1996 a la actualidad). Ha recibido muchísimos premios y distinciones, entre la que se destaca la de Ciudadana Ilustre en 2011.

    Hobbys: escuchar música, caminar y cuidar sus plantas. “Me gusta mucho acompañar a mis hijos, mirar algún partido de fútbol de River”, dijo a MUY.

     

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