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Robótica, para incentivar la creatividad en los niños

Desde hace unos cinco años atrás se habla en nuestro país de robótica para niños. Se trata de toda una novedad que en este último tiempo también tiene su desarrollo en la ciudad de Paraná.

Desde EL DIARIO nos propusimos ver y analizar qué es la robótica para niños y qué ventajas tiene para la construcción de las infancias.

 

Santiago Dalzotto | coordinacion@eldiario.com.ar

 

Las redes sociales de distintas organizaciones relacionadas con la tecnología se ven colapsadas últimamente, por lo que influye el avance tecnológico de estos últimos años y la difícil adaptación de legiones de personas mayores. Una de las principales cuestiones que busca la robótica para niños es, justamente, poder formar desde los primeros pasos a una persona en la gestión y aplicaciones de dispositivos tecnológicos como forma de fortalecer su creatividad e incorporarlos de manera activa a la comunicación y apropiación del conocimiento, no sólo en el consumo de productos ya terminados.

También en Paraná este sector está en permanente crecimiento. Dos de sus exponentes visitaron nuestra redacción. Se trata de Hugo Larrazábal, uno de los coordinadores y pioneros en proponer el dictado de un curso de iniciación en la robótica en la capital entrerriana, director de Educacionit & Educacionbiz   y Carla De Grucci, bioingeniera recibida en Universidad Nacional de Entre Ríos y una de las encargadas del dictado del curso. Los entrevistados pertenecen a generaciones diferentes y también portan dimensiones físicas que los distinguen con suma claridad, pero a la hora de referirse a estos temas la pasión y el interés común hace que sus discursividades se integren a una misma estrategia e intensidad.

El cambio del sistema decimal al sistema binario, de ceros y unos, no representa una dificultad insuperable para los infantes.

 

El mayor abrió el juego. Larrazábal comentó entonces cómo surgió la idea de realizar un curso de esta índole en la ciudad de Paraná, para los niños que cada vez viven aún más en sintonía con la tecnología. Por cierto, a muchos nos llamará la atención y parecerá novedoso que se anuncie un curso para niños de aproximación al mundo de los robots en Entre Ríos, pero según entienden distintos profesionales en tecnología y ciencias, es algo necesario que no se puede pasar por alto en las nuevas generaciones.

La oferta por parte la organización que dirige Larrazábal, brinda dos tipos de cursos, uno específicamente relacionado con la tecnología de la bio-información y otro vinculado con la gestión empresarial y con las instituciones.

La idea surge por parte de los organizadores, en base a las necesidades que se presentan en cada uno de los lugares. Si bien hoy en día en la capital provincial se habla mucho de la robótica para niños, ya se han realizado cursos similares pero relacionados con la música electrónica y la renderización, entre otros.

Hacer que la computadora “entienda” lo que los niños le ordenan es una de las claves del aprendizaje.

¿Por qué pensaron un curso de robótica para niños en Paraná? Al respecto Hugo respondió: “Desde un principio pensamos que podría ser un curso interesante para los chicos y a partir de ahí nos pusimos en contacto con Carla y Emilio (ingeniero electrónico), para que ellos puedan desarrollar este curso que, una vez iniciado vimos que era muy necesario por el interés que despertó”.

El curso está pensado para niños de entre 8 y 13 años de edad. También existen propuestas para adolescentes que incluye a chicos de entre los 14 y 17 años.

Carla De Grucci, que se recibió en el año 2017 en la Faculta de Ingeniería del Universidad Nacional de Entre Ríos, es una joven entusiasta que se anima a enfrentar permanentemente nuevos desafíos. Al respecto dijo: “fue una apuesta y un desafío muy importante para mí porque no tenía experiencia en enseñanza para niños en principio y obviamente tenía un montón de dudas, porque no sabía que podía pasar con la parte pedagógica y bueno empezamos con la propuesta, diseñamos los cursos y salió todo bien a tal punto que decidimos continuar”.

 

LAS VENTAJAS

Cuando un niño o un adolescente comienzan a transitar un curso de robótica con una de las cuestiones primarias que se encuentra es con todo lo relacionado a la programación. Esto le permite a cada uno de los cursantes desarrollar otro tipo de pensamiento, es decir una forma distinta de pararse ante las cosas. En resumidas palabras, estos cursos inspiran el desarrollo de un pensamiento ordenado.

Por naturaleza un niño tiene muchas ideas en mente, pero en general se les complica determinar cómo llevar adelante su desarrollo, es decir como materializarla ante una computadora. A partir de ahí se piensa que un niño recibiendo un curso de este tipo, está en condiciones de dar un paso que le posibilite apropiarse del conocimiento necesario para que “la computadora” haga lo que ellos le ordenen.

Para cerrar, estos cursos promueven también el trabajo en equipo.

Al respecto Carla manifestó: “está bueno cuando dos o tres niños tengan una idea y puedan ponerse de acuerdo para llevarla adelante y también que funcione como ellos quieren; es una propuesta distinta. La robótica es muy amplia, pero lo que nosotros pensamos es el manejo de un robot, es decir darle autonomía a un robot. Cuando uno llega a la universidad, se encuentra con cuestiones que nos superan ampliamente, relacionadas con programación, con códigos que cuesta entender incluso hasta cómo se escriben. No es lo mismo llegar a la universidad con una clase de pensamiento que nos permite resolver un problema; las ventajas son notables y tiene mucho que ver que esté arraigada desde antes esa forma de pensar”.

 

JUGAR A QUE SE APRENDE

Según le comentan a EL DARIO, el aprendizaje para todos los niños es parte de una estrategia lúdica. Ellos tienen la posibilidad de aprender jugando y con un lenguaje de programación que se usa específicamente en cada uno de los lugares donde se dictan este tipo de cursos.

“Está pensado específicamente para niños y para que los chicos no se enreden como muchas veces pasa en las universidades con códigos más complejos, sino que en este caso sería con códigos más gráficos, son bloques como rompecabezas; y ellos, al ir jugando con eso, le van ordenando a la computadora qué es lo que quieren que haga; pero la idea es jugar siempre”, resaltó De Grucci.

En nuestro país los cursos de robótica y otras similitudes, se empezaron a dictar hace algo más de cinco años, comenzando en la provincia de Buenos Aires y luego continuando en Córdoba.

Obviamente los cursos se justificaban en el feroz avance de la tecnología que ha tenido lugar en los últimos años. Este tipo de propuestas requiere de placas de desarrollo, dispuestas de suerte que cada vez son más fáciles de utilizar. En los últimos años las placas de desarrollo vienen con un código abierto, que quiere decir esto, que cualquier persona puede ingresar desde cualquier lugar y mirar lo que otra persona realizó en otro lugar y permite aprender más rápido aún. Es como trabajar un material en la nube o participar de un espacio virtual de formación.

Lo cierto es que “está todo muy desarrollado en este último tiempo”, tanto en lo que refiere a programación como a electrónica o las mismas placas. “Son distintos tipos de herramientas que se han potenciado en estos años”.

El cambio del sistema decimal al sistema binario, de ceros y unos, no representa una dificultad insuperable para los infantes.

EL CURSADO

La propuesta se inicia con clases de programación. Lo que les permite este curso a los niños es acceder al lenguaje y a una forma de pensar los problemas. En una segunda instancia se dicta lo relacionado con la electrónica para que puedan conocer otros componentes, hasta llegar a estar en condiciones de manejar un robot.

Larrazábal comentó que está orientado para que una vez que finalizan los encuentros los niños y/o adolescentes puedan manejar un robot de manera autónoma y para que cada uno pueda ir viendo paso a paso cuestiones específicas del desarrollo.

De Grucci subrayó: “Las clases son las mismas para las dos edades con la particularidad de que muchas veces nos enfocamos más en algunas cuestiones según el interés de los chicos y le damos las herramientas necesarias para que puedan seguir en su casa buscando de Internet, investigando y creando otros juegos”.

Consultados sobre si un niño debe concurrir sí o sí a este tipo de cursos, los entrevistados evitaron ser taxativos, aunque respondieron que “es una forma muy buena de enriquecer las experiencias que tienen los chicos porque hoy en día los jóvenes acceden a muchísimas cosas a través de Internet”.

La inquietud está planteada: ¿es conveniente para un niño que su crecimiento quede asociado a las tecnologías o es que ese vínculo ya existe y lo mejor es ayudar a que entienden cómo está construido ese mundo? Son muchos los interrogantes como este que cualquiera podría imaginar. Claro está que los niños cada vez desde más pequeño se encuentran con la tecnología de manera más fácil a su alcance: la duda es si eso es beneficioso para ellos.

Por cierto, en mucho tiene que ver también la situación económica de cada una de las familias y las posibilidades de desarrollo que se les da a un niño. Quedan muchas preguntas abiertas para seguir pensando y tratando de buscar un punto de equilibrio saludable la formación de las nuevas generaciones.

 

Lo que se viene

 

Video juegos para niños: Es algo que ya está pensado y se estará incorporando seguramente en un tiempo no tan lejano. Se sabe que desde el gobierno de la provincia de Entre Ríos existe la idea de incorporar estas temáticas en las escuelas públicas, pero no es para nada fácil porque se debe adaptar toda una estructura. En algunas escuelas entrerrianas se da algo de robótica, pero a partir de los 14 años. “Si bien está bueno es algo que creemos que debe incorporarse desde antes porque a un chico de 14 años es casi imposible controlar la ansiedad por aprender”, sostuvieron.

“Esta bueno que un niño pueda empezar a formarse con las nuevas tecnologías antes de los 14 años porque viven desde muy pequeños con una computadora y no tienen las herramientas necesarias como para su manejo”, completaron.

Estos cursos ya comenzaron y se van a extender hasta fin de mes. La idea por parte de los organizadores es poder continuar en marzo e, incluso, ampliar los contenidos que se dictan en el trascurso de este primer mes (Programación, Robótica y Electrónica).

“Lo que se busca es que los niños que concurren al curso puedan tener mayor cantidad de conceptos y herramientas para que ellos puedan crear por su propia cuenta distintos desarrollos”, explicaron.

El curso inicial de un mes en principio está pensado para que los niños puedan asistir y ver si les interesa o no, para luego recién hacer el curso más extenso y profundizar los contenidos.

 

¿Hay requisitos?

 

Cada chico que concurre por primera vez al curso, no necesita nada particular, ya que el instituto cuenta con los materiales necesarios para su desarrollo inicial. “¿Hay mucho interés para hacer el curso?”, se preguntó. “Muchísimas consultas hemos tenido en estos últimos días, con el curso que empezó a pleno con la capacidad máxima de nuestras salas. La idea es seguir por este camino. Ya estamos pensando en el curso más extenso, en poder agregar algunas clases de impresión 3D también para chicos”, comentaron.

 

Un nombre para cada cosa

La robótica educativa es una disciplina que permite concebir, diseñar y desarrollar robots educativos para que los estudiantes se inicien desde muy jóvenes en el estudio de las ciencias y la tecnología.

Es un medio de aprendizaje en el cual participan las personas que tienen motivación por el diseño y construcción de creaciones propias. Estas creaciones se dan en primera instancia de forma mental y, posteriormente, en forma física y son construidas con diferentes tipos de materiales y controladas por un sistema computacional.

La robótica es una rama de la tecnología que se utiliza en el diseño y la construcción de robots y aparatos que realizan operaciones o trabajos, generalmente en instalaciones industriales y en sustitución de la mano de obra humana.

La robótica educativa, también conocida como robótica pedagógica, es una disciplina que tiene por objeto la concepción, creación y puesta en funcionamiento de prototipos robóticos y programas especializados con fines pedagógicos.

La robótica educativa crea las mejores condiciones de apropiación de conocimiento que permite a los estudiantes fabricar sus propias representaciones de los fenómenos del mundo que los rodea, facilitando la adquisición de conocimientos acerca de estos fenómenos y su transferencia a diferentes áreas del conocimiento.

 

El desarrollo tecnológico está al alcance de la mano