18.3 C
Paraná
miércoles, octubre 5, 2022
  • Entre Ríos
  • Muy
Más

    Escuelas de Islas están sin clases por no poder comprar combustible

    Los fondos para poder adquirir el combustible para las lanchas que traslada a los alumnos y docentes no llegan desde junio.

     

    Redacción EL DIARIO / [email protected]

     

    Las escuelas primarias y secundarias del departamento Islas están sin actividad, algunas de ellas desde la semana pasada, debido al atraso en el envío de las partidas dinerarias para comprar combustible para las lanchas que transportan a alumnos y docentes.

    El último envío que realizó el Consejo General de Educación (CGE) fue en junio y por lo tanto los proveedores han suspendido el suministro ante la falta de pago.

    Por ello, las clases se han debido suspender en la mayoría de los establecimientos que se encuentran en las islas y a los que se accede solamente por vía fluvial.

    SIN LANCHAS. “No hay clases, hay varias escuelas afectadas tanto primarias como secundarias. La semana pasada ya hubo cortes por falta de combustible. Falta de combustible en el sentido de que el proveedor no está entregado el combustible por falta de pago, no por escasez. Ayer fueron varias escuelas en las que directamente no salieron las lanchas. La semana pasada tuvieron algún recorrido, y esta semana a partir de ayer (lunes) hay escuelas que directamente no tuvieron clases. Hoy seguimos en la misma situación”, describió en diálogo con EL DIARIO Lidia Otero, secretaria general de Agmer, departamento Islas.

    Según relató la dirigente gremial, las partidas “se envían desde el Consejo General de Educación (CGE). Se establece una partida anual, se deposita un 25% a principios de año y la Dirección Departamental va distribuyendo ese dinero para el combustible. Después, va depositando a medida que se van rindiendo los fondos. Eso es lo que se cortó. La última entrega de dinero fue el 6 de junio y a partir de entonces es lo que se debe hasta el momento”.

    El transporte en lancha es vital para la actividad educativa en el departamento ya que es el único medio de transporte que tienen alumnos y docentes para llegar hasta los colegios.

    “Hay chicos que se trasladan desde Arroyo Abiancay o Arroyo Negro a la localidad de Villa Paranacito y ahí, con otros chicos y junto con docentes van a las escuelas de las islas. También hay otros alumnos que van subiendo en el camino, en los diferentes arroyos. Son diferentes recorridos que hacen las lanchas. A veces la misma lancha hace dos recorridos por diferentes arroyos para ir levantando a los chicos. Los docentes salen de Villa Paranacito y muchos vienen a dedo desde Gualeguay o Gualeguaychú”, contó Otero.

    Por otra parte, la titular de Agmer aclaró que lo del atraso en el envío de las partidas es un problema que se arrastra desde hace tiempo: “No es una problemática de ahora, sino que viene desde hace bastante tiempo. Es complejo también porque muchas veces las lanchas se rompen y no llegan las partidas para pagar los arreglos. Se necesita una buena inversión en lo que es transporte fluvial. Por ahí son lanchas viejas y en la zona no hay personas que reparen o tengan los repuestos y eso complejiza mucho el tema”.

     

    PENSIONADOS O PUPILOS. En la zona se conoce un proyecto que estarían evaluando las autoridades educativas que consiste en trasladar a los estudiantes de un colegio que está en una zona bastante inaccesible a la localidad de Villa Paranacito y alojarlos allí durante la semana para que cursen en una escuela local. Pero esa propuesta no es bien recibida por padres y docentes que consideran que implica un importante desarraigo para los chicos.

    “Hubo un proyecto o una idea para una de las escuelas, la escuela que está más al sur de la provincia que es la Escuela General Francisco Ramírez, de Arroyo El Sauce. Hubo un proyecto de llevar a esos chicos a un hogar de Villa Paranacito y darles clases durante toda la semana. Porque esa escuela a partir del año pasado que se agravó esa situación, los chicos tienen dos días de clases nada más. Son chicos de la zona de la escuela y no nos parece muy lógico sacar a los chicos de su contexto y su realidad y llevarlos a Villa Paranacito durante la semana. Ese fue un proyecto para una escuela”, recalcó Otero.

    En cambio, destacó otra iniciativa que podría ser más viable de constituir en otro establecimiento una escuela hogar: “Hubo otro proyecto para otra escuela, se estuvo hablando de en un futuro armar una escuela-hogar para los chicos de la zona. Pero no es nada concreto todavía. Lo del primer proyecto de sacar a los chicos y llevarlos a Villa Paranacito es más complejo. El proyecto de la Escuela 7 es que los chicos quedarían en su lugar y las familias tendrían más acceso, por la zona donde está. No es tan descabellada la idea, pero se tendría que ver bien el proyecto. Hasta ahora no hay nada presentado, fueron ideas que salieron”, aclaró.

    El sacrificio de los docentes

    Durante el año 2020 y parte del 2021, la pandemia afectó seriamente la actividad educativa. Al estar suspendidas las clases presenciales, los docentes apelaban a clases virtuales o a entregar trabajos fotocopiados entre los alumnos. Si todo eso implicaba grandes dificultades operativas en las ciudades, mucho más difícil resultaba en las escuelas isleñas.

    “Durante la pandemia el docente trató de seguir con las clases virtuales, después tuvieron los cuadernillos y se fueron repartiendo mediante los recorridos que hicieron los docentes junto con el personal que se encargaba el transporte. Sabemos que si les costó a las familias que están en el radio urbano, para las que están en las islas fue muy complejo. El tema es tratar ahora que los chicos tengan ahora todos los días clases, pero con el problema del transporte se complica”, subrayó Lidia Otero.

    “Hay zonas que en algunos horarios no tienen conexión, además del tema de datos. Fue muy complejo para las docentes que se desempeñan en zonas de islas”, recalcó.

    Además, la dirigente destacó los esfuerzos y sacrificios que realiza todo el personal docente en esa zona de la provincia: “Hay compañeras que salen de Gualeguay o Gualeguaychú a las 4.30 de la mañana para llegar a tomar la lancha a las 7 de la mañana, con días de frío o lluvia, y después viajar dos o tres horas en la lancha. Es un gran sacrificio de los compañeros que realizan ese traslado todos los días. Depende de la lancha, si es una lancha rápida puede llegar a la escuela en una hora y media o dos. Sino hasta tres horas, depende también cómo esté el río o los arroyos”.

     

    RESUMEN DEPORTIVO

    Lo más leído

    Agroclave