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Causa de los cuadernos: el juez negó haber cobrado coimas

“Lo desmiento categóricamente”, dijo el magistrado Luis Rodríguez. Aseguró que no planea dejar el Poder Judicial e intentó así despejar los rumores de que estaba pensando iniciar los trámites para jubilarse dado que está próximo a cumplir los 60 años.

 

El juez federal Luis Rodríguez negó este viernes “categóricamente” haber pedido o cobrado una coima a la familia del fallecido ex secretario presidencial Daniel Muñoz para no investigarlos en una causa por presunta corrupción, en tanto un nuevo pedido de juicio político fue presentado por un abogado contra el magistrado.

“Lo desmiento categóricamente”, respondió el magistrado en los tribunales federales de Comodoro Py ante las consultas periodísticas relacionadas con las acusaciones en su contra surgidas de la causa de los cuadernos de las coimas.

El abogado Ricardo Monners Sans presentó ante el Consejo de la Magistratura de la Nación un pedido de juicio político contra Rodríguez, fundado en las afirmaciones de la viuda de Muñoz, Carolina Pochetti, quien afirmó al declarar en una causa que entregó dinero a dicho magistrado, a cambio de que no agilice una causa en su contra.

Monners Sans recordó que el 5 de noviembre promovió el pedido ante el Consejo, por “mal desempeño” del juez y agregó que ahora lo amplió, señalando que le habrían entregado a Rodríguez “10.000.000 de dólares, para aliviar situaciones procesales”.

Este viernes la diputada nacional Paula Oliveto confirmó que la Coalición Cívica amplió la denuncia que ya había presentado el año pasado en el Consejo contra el juez Rodríguez. Oliveto señaló que desde la Coalición Cívica “siempre” habían tenido “sospechas” de que “algo había detrás de la no investigación del juez Rodríguez”, y recordó que, mientras la Cámara Federal porteña le ordenaba al magistrado “la detención e inhibición de bienes” del ex secretario presidencial de la gestión kirchnerista, éste “sistemáticamente se negaba”.

Al llegar a Tribunales Rodríguez aseguró que no planea dejar el Poder Judicial e intentó así despejar los rumores de que estaba pensando iniciar los trámites para jubilarse dado que está próximo a cumplir los 60 años.

Tras negar la acusación en su contra, el magistrado se disculpó con los periodistas acreditados en Comodoro Py y pidió no seguir hablando del tema dado que todavía no fue notificado de que hubiere una acusación formal en su contra.

Sostuvo que estará en todo momento a disposición de la Justicia, que todos sus bienes están incluidos en su declaración jurada y que no tendrá inconveniente en dar explicaciones ante el Consejo de la Magistratura.

 

PROCESAMIENTO

 

Por otra parte, el juez federal Claudio Bonadio procesó este viernes con prisión preventiva y un multimillonario embargo de bienes a Carolina Pochetti, viuda del ex secretario presidencial Daniel Muñoz, además del ex funcionario kirchnerista Juan Manuel Campillo, por lavado de unos 70.000.000 de dólares, derivado de la causa de los cuadernos de la corrupción, informaron fuentes judiciales.

En el mismo sumario y también con prisión preventiva -aunque algunos están excarcelados- y embargos que van de los 1.000 a los 3.000 millones de pesos, fueron procesados el ex secretario privado de Cristina Fernández de Kirchner, Isidro Bounine y el contador del matrimonio Kirchner, Víctor Manzanares, quien pidió que ser “imputado colaborador”.

El juez consideró que tuvieron “participación necesaria” en maniobras de lavado de dinero con movimientos bancarios y operaciones inmobiliarias en el exterior que habrían permitido a Muñoz sacar del país unos 70.000.000 de dólares.

Entre los procesados figuran inversores, abogados, los empresarios inmobiliarios Sergio Todisco y Elizabeth Municoy, e intermediarios como Carlos Cortéz y el primo de Pochetti, Carlos Gellert.

Las investigaciones determinaron que habían adquirido inmuebles en Miami y Nueva York y que luego, para evitar que las maniobras de lavado pudieran ser descubiertas, fueron vendidos y los fondos obtenidos enviados a destinos en otros países, lo que pudo ser determinado por declaraciones de “arrepentidos”.