11.1 C
Paraná
sábado, agosto 13, 2022
  • Muy
Más

    El azúcar es uno de los enemigos de la salud bucal

    Casi sin darnos cuenta, solemos crear las condiciones propicias para distintas enfermedades, al incorporar productos alimenticios con altos niveles de azúcar y acidez. En esta nota se repasan hábitos, cuya capacidad de daño no solemos tomar en serio, pese a las evidencias.

     

    Redacción MUY / [email protected]

    En abstracto, sabemos que una dieta pensada para que cumpla sus objetivos tiene múltiples beneficios para nuestra salud. Casi de memoria podríamos hablar de las ventajas de ingerir legumbres, verduras, frutas, lácteos, y huevos, pero curiosamente tenemos incorporada a la acepción “darnos un gustito” una serie de productos alimenticios que degradan, sin ningún tipo de dudas, nuestra salud. Pensemos sino en las golosinas (caramelos, chupetines, alfajores, chocolates, gomitas), en los snacks (chizitos, conitos, papas fritas), los jugos en polvo, las gaseosas y las aguas saborizadas.

    La ingesta de estas sustancias no aporta nutrientes y muchas veces son el primer paso al sobrepeso y la obesidad, y todas las afecciones que de ellas se desprenden. Peor aún, muchas veces son parte de los premios o las compensaciones que los adultos le extienden a los más chicos, incorporándolos a una práctica que es dañina en el corto, mediano, y largo plazo. En otros casos, las familias se predisponen a cerrar una semana de trabajo y de andar a las corridas con un fin de semana en el que todo parece permitido desde el punto de vista alimentario; y, lo que se incorpora a las mesas en esas ocasiones, son estas formas nocivas de “alimentarnos” e “hidratarnos”. Estos rituales a los que nos referimos, no tienen en cuenta que estos productos de la industria alimentaria afectan notablemente la salud en general y la bucal en particular. A este aspecto apunta la nota que MUY propone para tomar real conciencia sobre las consecuencias de ciertas decisiones y para inspirar cambios en la forma de entender la alimentación.

    Estrategias

    Una pregunta crucial es qué generan en la dentadura los productos sólidos, masticables y líquidos con alto porcentaje de azúcares. Para arribar a esa respuesta es preciso considerar qué cuidados se necesitan para alcanzar la salud bucal, y así evitar males mayores.

    Para lograr tener una boca sana es preciso atender varios aspectos, como la visita al odontólogo cada seis meses; el cepillado de los dientes, y la limpieza del espacio interdental a través del hilo. También conviene sumar otros factores: una alimentación a base de frutas, verduras, legumbres, lácteos y carnes magras; y, aunque parezca insignificante, incorporar el consumo diario de agua. A estos alimentos el organismo los asimila mejor y, de paso, aportan fortaleza y salud a la dentadura.

    En contraposición, un amplio abanico de productos que acostumbramos tener en nuestras casas ataca el esmalte dental y potencian el desarrollo de las caries. Nos referimos a las papas fritas, las gaseosas, las tortas, los dulces, los postres congelados, las golosinas, y algunas bebidas frutales. ¿Por qué son desaconsejadas? Porque suelen tener muchas calorías y ofrecer poca nutrición. El consumo en exceso de estos productos está asociado a más caries. De ahí que los especialistas los llamen productos cariogénicos.

    Cuidados

    A la hora de hacer las compras, es recomendable prestar atención a los rótulos, y evitar aquellos productos que entre sus principales ingredientes incluyan azúcares. En cualquier caso, las frutas son siempre recomendables y también la leche, sin que sea necesario agregarle ninguna cucharada de azúcar porque el alimento ya cuenta con la cantidad suficiente.

    Hay especialistas que recomiendan consumir más té verde y negro, sin otro agregado, porque contienen flúor y tienen niveles de acidez más altos.

    Hay que tener en cuenta que las caries son uno de los problemas de salud más comunes del mundo y tienen, en las bebidas azucaradas, uno de los principales factores de riesgo para su desarrollo. Y es que el azúcar que contienen no solo daña el esmalte, sino que es el alimento perfecto para las bacterias que quieren colonizar nuestra placa dental.

    Por estas razones es que es fundamental cepillarse los dientes después de cada comida; utilizar hilo dental y cepillos interdentarios (para limpiar los dientes en los lugares donde el cepillo no llega); usar pasta de dientes con flúor, ya que favorece el fortalecimiento de la superficie de los dientes, y limitar el consumo de alcohol, porque puede inhibir la producción de saliva que ayuda naturalmente a mantener la limpieza bucal.

    Curiosamente, cuando comencemos a limitar la cantidad de azúcar en los alimentos e infusiones, nos sorprenderemos al descubrir los sabores reales del té, el café, los juegos naturales, y las comidas.

     

     

     

     

    RESUMEN DEPORTIVO

    Lo más leído

    Agroclave