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lunes, agosto 8, 2022
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    El INADI se pronunció ante una denuncia contra ATER

    Es por una convocatoria que realizó en 2017 para incorporar personal. El requisito que se les pedía a los postulantes era ser hijos de un trabajador de ese organismo. Un ciudadano fue rechazado por no cumplir con esa condición y presentó la denuncia ante el Instituto nacional.

     

    Redacción EL DIARIO / coordinació[email protected]

     

    El Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), ante la denuncia de un ciudadano entrerriano, dictó una recomendación a la Administradora Tributaria de Entre Ríos (ATER) para que extreme “la publicidad, transparencia e igualdad en los procedimientos de selección de personal para trabajar en el organismo, sin incorporar requisitos irrelevantes desde el punto de vista funcional con las tareas a desarrollar”.

    La denuncia fue presentada en 2017 por Maximiliano Gómez y en la descripción del caso, el INADI refiere que en la ATER “se produjo un concurso para sumar personal que tuvo como requisito para los/as aspirantes ser hijo/a de un/a empleado/a del ente”.

    LA DENUNCIA. Gómez es de Paraná, licenciado en Ciencia Política y docente universitario. Según relató, tomó conocimiento a través de los medios de prensa y un pedido de informes que había presentado el exsenador Raymundo Kisser acerca de una convocatoria realizada por la ATER para el 19 de mayo de 2017 en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNER. Tenía como objetivo la cobertura de cargos dentro del organismo y estaba dirigida exclusivamente a hijos de empleados de esa institución.

    Ante esa convocatoria, Gómez se presentó en el lugar para participar, pero fue rechazado debido a que no cumplía con el requisito de ser hijo de un empelado de ATER.

    “Directamente no me permitieron ni el ingreso al lugar del examen, aunque nunca supe si era examen, prueba, test o una simple charla vocacional”, relató Gómez en diálogo con EL DIARIO. Ante la consulta de cuáles habían sido los argumentos para no permitirle entrar, el denunciante señaló: “Me dijeron que era una instancia de selección de personal destinada a hijos de empleados de planta permanente de la ATER, en el marco de la resolución de convocatoria. Que llevara mi CV o lo cargue en la web del organismo si estaba interesado en trabajar allí”.

    —¿Qué alcance y consecuencias tiene este pronunciamiento del INADI?

    —A los efectos administrativos, la resolución no tiene ningún efecto sancionatorio. Primero por el tiempo transcurrido entre la denuncia efectuada y la efectiva resolución por parte del INADI. Pasaron cinco años entre un momento y el otro. A los efectos más concretos de la situación, a mí me interesaba que quede evidenciada la necesidad que hay de que se avance con la reglamentación de lo que dispone el artículo de la Constitución Provincial que establece que todas las personas en tanto habitantes del territorio provincial tienen igualdad de oportunidades para acceder al empleo públicos y que los procesos de selección deben hacer mediante concursos de oposición y antecedentes, con reglas claras y mucha transparencia. Al no estar reglamentado esto en la legislación, carece de efecto práctico cualquier determinación como en este caso. Sí me interesa dejar claro a la luz pública este hecho que opera como una práctica discriminatoria cualquier decisión que implique una suerte de derecho de nacimiento. De hecho, la Municipalidad de Paraná tiene una ordenanza que otorga prioridad a los hijos de trabajadores fallecidos para acceder a un potencial reemplazo. Lo mismo sucede en otros lugares que si bien o está escrito opera de facto un mecanismo por el cual van ingresando hijos o hijas de y van reemplazando a personas que fallecen.

     

    —¿Estás conforme con el tono y el contenido de la resolución?

    —Estoy conforme con el tono y el contenido del dictamen porque resulta lapidario y no deja lugar a dudas de que hubo una práctica discriminatoria. Práctica que es doblemente repudiada porque fue ejercida desde una repartición pública, desde un ámbito estatal que se supone tiene la obligación y el mandato legal y ético de repeler y combatir toda práctica discriminatoria. Deja mucho desear la cantidad de tiempo transcurrido y eso habla una vez más del tipo de Estado que tenemos en la Argentina y como funciona o no funciona sus instituciones. Cuando asumió Victoria Donda al frente del INADI le reclamé por Twitter por la denuncia que tenía presentada y me dijo que se iban a ocupar a la brevedad, que recién se estaban poniendo al día. A mí me interesa que quede expuesto lo que significa un Estado elefantiásico que no tiene la capacidad de resolver ni de gestionar asuntos mínimos.

    “No se admiten prerrogativas de nacimiento”

    En su pronunciamiento y recomendación, el INADI señala que “el denunciante manifestó haber sido discriminado en virtud de que una convocatoria realizada por la parte denunciada para sumar personal al organismo tuvo como requisito ser hijo/a de un/a empleado/a del mismo. En este sentido, se encuentra acreditado en lo actuado (especialmente por la propia letra del concurso) que efectivamente el requisito cuestionado existió. La defensa que hace la Dirección de Asuntos Jurídicos resulta absolutamente insustancial desde lo jurídico y se parece más a una empeñosa negación de hechos que siquiera se pueden considerar controvertidos: el propio título del concurso reza: “Concurso interno abierto de antecedentes y oposición para hijos de agentes de planta permanente ATER”.

    El escrito lleva la firma del director de Asistencia de la Víctima del INADI y menciona entre otras normas la Constitución Nacional en su art. art. 16 que dispone que en la Argentina “no se admiten las prerrogativas de sangre ni de nacimiento”. O el Convenio 111 de la OIT sobre Discriminación, Empleo y Ocupación, prohíbe la discriminación en el empleo: “(a) cualquier distinción, exclusión o preferencia basada en motivos de raza, color, sexo, religión, opinión política, ascendencia nacional u origen social que tenga por efecto anular o alterar la igualdad de oportunidades o de trato en el empleo y la ocupación”.

    Más adelante, se plantea: “No es posible imaginar, ni tampoco hay siquiera un intento de hacerlo en el dictamen jurídico referido, cómo el ser hijo de un empleado de planta puede estar vinculado con las tareas referidas en el puesto de trabajo. Es un requisito totalmente arbitrario, sin ningún tipo de justificación funcional, que –además–deja afuera a postulantes por su familia de nacimiento”.

    Finalmente, expresó: “Considero que la incorporación de un requisito referido a “ser hijo de …” en una convocatoria para seleccionar personal resulta discriminación en razón del nacimiento, prohibida por los tratados internacionales que rigen la materia”.

     

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